domingo, 30 de enero de 2011

Justicia en EE.UU, “pies secos, pies mojados”



Raúl San Miguel

Fotos: Tomadas de la Internet

”Usted tiene que escuchar las preguntas y contestarlas sin ir más allá”, le dijo la Jueza Kathleen Cardone al testigo que se quejó de que el abogado de Posada había estado acosando a su ex esposa y a sus hijos. La Cardone advirtió que, “por ejemplo, es inapropiado que usted cuente del incidente que ocurrió por teléfono y las acusaciones de soborno”.

Así lo ilustra el reporte de Cubadebate y agrega: “No sabemos los detalles de ese incidente, ni tampoco de alguna supuesta oferta de soborno. La jueza Cardone quiere mantener eso así, porque no quiere contaminar este juicio con esos alegatos. El caso se trata exclusivamente sobre los 11 cargos de falsas declaraciones y perjurio contra Luis Posada Carriles. No tiene que ver con los 73 cargos de asesinato que tiene el cubano-venezonalo pendientes por la voladura de un avión de pasajeros el 6 de octubre de 1976. Ni tampoco se juzga aquí el asesinato de Fabio di Celmo en La Habana, el 4 de septiembre de 1997, ni la tortura a Jesús Marrero en junio de 1973 en Venezuela. Tampoco, el caso de Brenda Esquivel en Caracas, quien jura que Posada Carriles le mató a su hijo con una patada cuando ella estaba embrazada”.
“El propósito del contra-interrogatorio del abogado de Posada Carriles es solamente demostrar que Gilberto Abascal ha recibido pagos del FBI, es un mentiroso, un loco y … para colmo, un espía del gobierno cubano”.

Sin embargo, el señor Abascal sostiene que trajo a Posada Carriles desde Isla Mujeres hasta Miami en un barco llamado el Santrina en marzo de 2005, y Posada mantiene que él ingresó en un camioneta con la ayuda de un coyote que lo llevó desde Guatemala hasta Houston, donde abordó un ómnibus Greyhound hasta Miami.
No obstante y, a pesar de las evidencias, el juicio que tiene lugar en El Paso, contra el terrorista confeso Luis Clemente Posada Carriles, es toda una farsa que se puede interpretar con la esencia de las leyes extraterritoriales aplicadas por el gobierno de los Estados Unidos contra Cuba. Digamos: pies secos y pies mojados. De esta manera se podría interpretar que al llegar el criminal Posada Carriles al territorio norteamericano lo hizo por mar, en el Santrina, pero luego subió a un ómnibus y “se acogió a la Ley de Ajuste Cubano”.




Por supuesto, estos vericuetos de la ley norteamericana dejan mucho que decir, sobre todo si tenemos en cuenta que la cuestión, en el Caso de los Cinco Héroes prisioneros en cárceles de Estados Unidos, responde a una estrategia de la política de Washington contra Cuba.

Veamos estos ejemplos que son públicos. Se trata de casos de personas que fueron detenidas en Estados Unidos por supuestas evidencias que los vinculaban al espionaje en territorio norteamericano.

Khaled Abdel-Latif Dumeisi, ciudadano jordano residente en Chicago, fue detenido en esa ciudad en enero de 2004, acusado de ser un agente del gobierno iraquí de Sadam Hussein y no haberse registrado como tal ante las autoridades norteamericanas.

La acusación se basó en que Dumeisi suministraba información a los servicios de inteligencia de Bagdad sobre las actividades de los grupos de exilados iraquíes que conspiraban contra el gobierno de su país.

El fiscal del caso, Patrick J. Fitzgerald, aclaró que Dumeisi no estaba acusado de espionaje a pesar de suministrar información a un gobierno hostil.
En abril de 2004, en medio de la guerra desatada por EE.UU. en Iraq, Dumeisi fue sentenciado por los cargos de conspiración y agente extranjero no registrado a 3 años y 10 meses en prisión.

A René González, uno de los 5, por los mismos cargos lo sentenciaron a 15 años.
Leandro Aragoncillo, ciudadano norteamericano de origen filipino, fue declarado culpable por una Corte Federal de New Jersey en Julio de 2007 de obtener ilegalmente y trasmitir información secreta de defensa nacional de los Estados Unidos.
Alrededor de 800 documentos clasificados fueron trasladados por Aragoncillo, desde su propia oficina en la Casa Blanca donde trabajó como asistente militar para los Vicepresidentes Al Gore y Dick Cheney, antes de pasar a ser analista de inteligencia del Buró Federal de Investigaciones.

Aragoncillo, quien admitió su culpabilidad, fue sentenciado a 10 años en prisión.

Michael Ray Aquino, ciudadano filipino residente en los Estados Unidos, fue arrestado junto a Aragoncillo en el mismo caso de espionaje y acusado de conspirar para cometer espionaje.
Aquino, quien admitió poseer documentos secretos con información sobre fuentes de inteligencia de Estados Unidos y sobre amenazas de actos terroristas contra personal militar estadounidense en Filipinas, fue sentenciado a 6 años y 4 meses en prisión.

Gregg W. Bergersen, analista del Departamento de Defensa, fue declarado culpable en Julio de 2008 por una Corte Federal de Virginia de conspirar para trasladar información de defensa nacional a personas no autorizadas.
Bergersen, quien admitió ante la Corte haber trasladado información sobre ventas militares de Estados Unidos a Taiwán a cambio de dinero y regalos, fue sentenciado a 4 años y 9 meses en prisión.

Lawrence Anthony Franklyn, Coronel de la reserva de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, fue encausado en mayo de 2005 por una Corte Federal de Virginia por los cargos de trasladar información clasificada y de defensa nacional a un representante de un gobierno extranjero sin autorización.

El Coronel desarrolló su actividad de espionaje mientras trabajaba en el Departamento de Defensa donde llegó a ocupar puestos en la Oficina de Asuntos de Seguridad Internacional y del propio Secretario de Defensa y donde gozaba de la más alta aprobación para tener acceso a información secreta sensible.

Franklyn, quien admitió haber entregado información militar secreta a un diplomático israelí y a dos cabilderos de igual nacionalidad, fue sentenciado a 12 años y 7 meses en prisión más una multa de 10.000 dólares. El Juez, T.S. Ellis III, que le impuso la sentencia utilizando el nivel más bajo de la guía federal de sentencias, alegó que consideraba que Franklyn estuvo motivado por el deseo de ayudar a los Estados Unidos y no de dañarlo.

José Padilla, ciudadano norteamericano que fuera arrestado en Mayo de 2002 y acusado de conspiración para cometer actos terroristas contra Estados Unidos y de conspiración para cometer asesinato, secuestro y mutilación, fue hallado culpable de todos los cargos en Agosto de 2007.

Fue sentenciado por la misma Corte Federal del Distrito Sur de la Florida a 17 años y 4 meses en prisión.

John Lindh Walker, ciudadano norteamericano capturado en Afganistán al inicio de la guerra de Estados Unidos contra ese país, fue condenado por una Corte Federal de Virginia a 20 años de prisión por estar luchando junto al ejército talibán contra las tropas estadounidenses y ser responsable de la muerte de varios soldados y un oficial de la CIA.

Después de imponer dicha sentencia como resultado de una negociación de los cargos, la Corte añadió una cláusula de que Walter cumpliera su condena en una cárcel de California, donde vivía su familia para facilitarle las visitas familiares.
Zacarías Moussaoui, de origen marroquí, nacido en Francia, y residente en el Reino Unido, fue arrestado, encausado y condenado en Estados Unidos por estar implicado directamente en los atentados del 11 de septiembre de 2001 y estar vinculado a Al Qaeda.

Moussaoui cumple su condena en una unidad de super-máxima seguridad de la prisión de Florence, Colorado. Su madre, residente en Francia, solicitó una visa al Gobierno de Estados Unidos para entrar a territorio estadounidense y visitarlo en prisión y éste le concedió una visa sin limitaciones de entradas por razones humanitarias.

James W. Fondren Jr., ciudadano norteamericano, fue hallado culpable de entregar documentos clasificados del Departamento de Defensa a un agente del gobierno chino, incluyendo un informe sobre el poderío militar de China. Fondeen trabajó en el Pentágono y hasta febrero del 2008 fue subdirector de la Oficina de Enlace en Washington del Comando del Pacífico. En enero de 2010 fue condenado a 3 años de prisión.

El caso de Cuba tiene un carácter excepcional y único en la historia del terrorismo internacional. Desde 1959 y hasta nuestros días, Cuba ha sido víctima de una intensa campaña de terrorismo, de sabotajes, de una invasión armada, de una amenaza de guerra nuclear, de sanciones económicas extremadamente severas y de una implacable agresión política, mediática y diplomática.

TERRORISMO INTERNACIONAL Y SABOTAJE ECONÓMICO

Los documentos oficiales estadounidenses hoy desclasificados demuestran que entre octubre de 1960 y abril de 1961 la CIA introdujo en Cuba 75 toneladas de explosivos, durante 30 misiones aéreas clandestinas, y 45 toneladas de armas y explosivos, durante 31 infiltraciones marítimas. La CIA realizó, durante ese corto período de 7 meses, 110 atentados dinamiteros, colocó 200 bombas, descarriló 6 trenes, quemó 150 fábricas y ocasionó 800 incendios de plantaciones.

Entre 1959 y 1997, Estados Unidos realizó 5,780 acciones terroristas contra Cuba –804 de ellas son actos terroristas de gran envergadura, entre ellos 78 bombardeos contra la población que dejaron miles de víctimas.

Los atentados terroristas contra Cuba han costado la vida a 3 478 cubanos y dejado inválidos para siempre a 2,099 personas. Entre 1959 y 2003, hubo 61 secuestros de aviones y barcos. Entre 1961 y 1996, 58 ataques a partir de vehículos marítimos afectaron 67 objetivos económicos así como a la población.

La CIA ha dirigido y apoyado 299 grupos paramilitares conformados por 4,000 individuos. Estos son responsables de 549 asesinatos y han dejado miles de heridos.
En 1971, la agresión biológica provocó el sacrificio y destrucción de medio millón de cerdos. En 1981, la introducción del dengue hemorrágico provocó 344 203 víctimas y 158 fallecimientos, entre estos los de 101 niños. El 6 de julio de 1982, se registraron 11 400 casos en un solo día.

La gran mayoría de estas agresiones fueron preparadas en La Florida por la extrema derecha de origen cubano organizada y financiada por la CIA.

IMPUNIDAD PARA LOS TERRORISTAS

Luis Posada Carriles, considerado por el FBI como «el peor terrorista del hemisferio», goza de una enorme impunidad. Se encuentra actualmente bajo la protección de la administración Bush, aún siendo responsable de numerosos atentados. Venezuela sigue exigiendo su extradición. Posada Carriles es el autor del sangriento atentado cometido en Barbados contra un avión civil, en octubre de 1976, que costó la vida a 73 personas. Orlando Bosch, otro terrorista notorio, es responsable de decenas de atentados. El 23 de junio de 1989, el Departamento de Justicia declaró en un informe que la presencia de Bosch en Estados Unidos era inadmisible. Poco después, luego de haber sido duramente condenado por la justicia por actos de terrorismo, Bosch fue amnistiado por el presidente Bush padre. Actualmente, se pasea tranquilamente por Miami y aparece en diferentes medios de difusión ante los cuales declara que aún sigue preparando atentados contra Cuba.

EL CASO DE LOS CINCO



El 16 y el 17 de junio de 1998, el gobierno cubano invitó a dos importantes responsables del FBI para entregarles numerosos documentos que probaban la peligrosidad de 40 personas profundamente implicadas en el terrorismo y que residen en La Florida. Hasta hoy, y a pesar de las pruebas de que disponen, las autoridades estadounidenses no han hecho nada respecto a ninguna de esas personas.
Tres meses más tarde, el 12 de septiembre de 1998, el FBI arrestó a cinco cubanos: René González Sehweret, Ramón Labañino Salazar, Fernando González Llort, Antonio Guerrero Rodríguez y Gerardo Hernández Nordelo, quienes, arriesgando sus vidas, habían logrado impedir la realización de cerca de 170 atentados contra Cuba al advertir a tiempo al gobierno de La Habana.

UN JUICIO INOCUO

Los Cinco fueron acusados de espionaje. Sin embargo, la acusación no les fue notificada formalmente hasta cuatro días después de su arresto y luego del desencadenamiento de una enorme campaña de prensa que los condenaba de antemano aún cuando el proceso judicial ni siquiera había comenzado.

El 14 de septiembre de 1998, el Gran Jurado de La Florida los acusó de haberse infiltrado en los grupos terroristas. Más tarde, viendo que se trataba de un cargo insostenible desde el punto de vista jurídico, el Jurado cambió de método y acusó a los Cinco de 26 cargos, siendo el más grave el primero (18 usc 371) que se refiere a una conspiración para cometer delitos contra Estados Unidos. En el segundo cargo se habla de espionaje. El tercero acusa a Gerardo Hernández de homicidio voluntario, haciendo referencia a los hechos del 24 de febrero de 1996, cuando un avión en que se encontraban cuatro miembros de la organización terrorista Hermanos al Rescate fue abatido después de haber violado repetidas veces el espacio aéreo cubano. El fiscal no pudo presentar la menor prueba en apoyo de estos tres cargos. Los otros 23 son acusaciones menores referentes al uso de identidades falsas, de no estar registrados como agentes de una potencia extranjera. Estas no fueron rechazadas por la defensa.
Desde el día que fueron arrestados y hasta el 3 de febrero de 2000, o sea durante 17 largos meses, los Cinco fueron mantenidos en celdas de aislamiento, sin contacto con otros detenidos. Fueron confinados en calabozos durante todo ese tiempo sin contacto con el exterior.

Ante la imposibilidad de probar que hubiesen cometido algún acto de espionaje, el tribunal acusó a los Cinco de conspiración con vistas a cometer actos de espionaje.

En un acto de manipulación, sin límites, la propaganda reaccionaria de la llamada gran prensa estadounidense tergiversa en el ciberespacio el encuentro del reconocido actor Dany Glover (a quien colocan el cartel de agente de la CIA) y a Gerardo, uno de los Cinco antiterroristas cubanos prisioneros en cárceles norteamericanas. Precisamente sobre Gerardo se desató una violenta avalancha de los círculos de la mafia cubano-americana, representada en el Congreso de Estados Unidos por los señores Ileana Ros y Lincoln Díaz-Balart, por ejemplo.

sábado, 29 de enero de 2011

Cuando se tiene por nombre Ernesto



Raúl San Miguel

Foto: Tomada de la Internet

“soy un hombre feliz, y quiero que me perdonen, por este día, los muertos de mi felicidad”.

Silvio Rodríguez

Hay hombres que llevan sobre sí, el decoro de muchos hombres. Así ocurrió con el Comandante Ernesto Guevara de la Serna, el Che. Es por eso que muchos sentimos una particular relación con el guerrillero argentino que se convirtió en ejemplo desde los días del Granma hasta su muerte en Bolivia. Pero hoy, traigo a mi blog dos momentos en mi vida: La vez que nos colocaron la pañoleta de pioneros, tenía apenas siete años, y juramos que seríamos como el Che. Es un lema que es común escuchar en todas las escuelas de Cuba en las voces de millones de niños que estremecen, hasta las raíces, con sus rostros de futuro también quieren ser como el Che.
También recuerdo mi visita al Mausoleo donde se guardan sus restos en Santa Clara. Supe que formaba parte de ese destacamento de hombres aunque aún tengo la vida para seguir construyendo por la Revolución. Es cierto que soy feliz, como dice Silvio en su canción.

Pero ahora quisiera compartir estas líneas escritas por el Guevarista Orlando Guevara Núñez, a quien admiro por la fuerte convicción de su pensamiento.



“En 1967, al conocer sobre la muerte del Che y de Tania en Bolivia, me propuse, cuando tuviera hijos, ponerles esos nombres. Y logré hacerlo. Mi hija se nombra Tania. Mi hijo se nombró Ernesto Guevara, por ser ese mi apellido. Murió a los 18 años, por fatal accidente, vistiendo un uniforme verde olivo. Así, dos veces he llorado la muerte de personas con un mismo nombre. Un día, al salir a una misión internacionalista como combatiente, y no tener la certeza del regreso - siendo ellos muy pequeños para entenderlo en aquel momento- quise dejarles por escrito la razón de sus nombres. Entonces les escribí un poema- aunque no soy poeta- que aún conservo en la memoria. Con el perdón de los poetas, por primera vez lo hago público, dedicado a este espacio: Hijos míos: Mucho antes de nacer ustedes/ ya tenían sus nombres/ Yo los había arrancado del inerme cuerpo de dos héroes muertos/ y al dárselos, a los dos les señalé la senda de sacrificio y lucha que recorrieron ellos/ Llevan ustedes dos nombres guerrilleros/ que atravesaron las fronteras de sus patrias para vivir por siempre en el corazón de América/. Dos nombres de titanes que a su paso encienden/ la antorcha de la lucha y sirven de trinchera. No es un simple homenaje a los caídos/ es más bien un compromiso de ser como ellos/ y de llevar por siempre, junto al nombre unidos/ la fe de sus principios, la fuerza de su ejemplo/. Pero si un día, al correr del tiempo/ se alejan de la senda heroica del pueblo/ si les fallan las fuerzas/ las rodillas les tiemblan y no son capaces de luchar por esto/ tan sólo pediré: cambien sus nombres/ y llámense de cualquier forma, !Menos Tania y Ernesto! Tania mantiene su nombre”.

¡Así de grande es! Estudiantes de la Ciudad de la Plata


Raúl San Miguel

Foto: Tomada de la Internet


"A la memoria eterna del Ruso"

Actualizado con la colaboración de la pincha Nora Salas. Tendré un espacio especial para los Estudiantes en mi blog. A la memoria eterna de quienes fundaron este equipo, los que lo defendieron y los que siguen en sus filas.

Cero a cero, fue el resultado del juego de ayer 28 de enero, en Mar del Plata, entre los equipos de Estudiantes y el River. Pero la Copa Triangular de Verano, se queda en manos de los campeones de la Ciudad de la Plata. Pocas líneas pude escribir. Eso no importa, muchas páginas de gloria escriben cada día nuestros pinchas. Es la esencia que no se puede describir con palabras. Gracias al apoyo de Macarena Aguirre, una pincha que tuvo a bien darme el alegrón. ¡Así de grande es nuestro equipo de campeones!

Es cierto que el cielo nos queda chiquito, puedo ver sus confines en cualquier partido de Estudiantes.

(Mar del Plata - Enviados Especiales) En el cierre del Torneo Ciudad de Mar del Plata, Estudiantes y River no se sacaron ventajas en un partido sin grandes emociones. El cotejo que tuvo lugar en el José María Minella careció de situaciones y finalmente el cero en el marcador dio cuenta de un habitual partido de verano en el que suele haber imprecisiones cuando los jugadores recién empiezan a sumar rodaje con el balón en sus pies y se preparan de la mejor manera para comenzar el Clausura 2011.

La copa que recibió Juan Sebastián Verón una vez finalizado el encuentro es y será simplemente algo simbólico para darle cierre al torneo disputado en Mar del Plata entre Racing, River y el propio Estudiantes. Carecerá de importancia para muchos, pero lo cierto es que el Pincha arrancó el 2011 de la misma manera que cerró el 2010: con un nuevo trofeo bajo el brazo; pese a no lucirse, el equipo de Sabella supo controlar un partido que se presentó aburrido por momentos y con escasas situaciones a lo largo de los 90 minutos de juego.

Bajo la impronta del 4-4-2, el León se enfrentó a un equipo que necesitaba reponerse del golpe anímico y futbolístico que implicó la derrota por 2 a 0 en el superclásico ante Boca. Con la tranquilidad que otorgaba un enfrentamiento de pretemporada, los dirigidos por Pachorra afrontaron las acciones con el compromiso que ameritaba la ocasión y supieron trabajar el partido en el que el Millonario tuvo las situaciones más claras aunque el empate final calificó la discreción presentada desde ambas partes.

Fueron los de Núñez los primeros en avisar apenas transcurrían 5 minutos de partido cuando Acevedo practicó un remate de media distancia que se fue varios metros por arriba del travesaño del arco defendido por Agustín Orión. La réplica pincharrata no tardaría en llegar, dado que 120 segundos después Juan Sebastián Verón exigió al juvenil Chichizola luego de ejecutar un tiro libre con comba que el arquero de River debió enviar al corner con su mano derecha por sobre el arco.

Pese a las primeras alertas, el desarrollo del amistoso no brindaba demasiadas satisfacciones ni de un lado ni del otro; mientras el conjunto platense intentaba hacerse de la tenencia de la pelota por medio de Enzo Pérez, Verón y Barrientos, bajo la contención y el sustento de Braña, los de López buscaban imprimirle dinamismo y salida rápida a su equipo a través de las esporádicas apariciones en ataque de Lamela, algunas escaladas de Juan Manuel Díaz por el sector izquierdo, mientras que Pereyra era el encargado de crear juego por la banda derecha del campo; todos en pro de asistir al solitario Mariano Pavone.

Apenas un contragolpe rápido de River hizo acaparar la atención de quienes llegaron hasta el estadio de Mar del Plata, cuando a los 34' de la primera parte Erik Lamela capitalizó la pelota recuperada en mitad de cancha, trasladó unos metros el esférico y habilitó hacia su derecha para la llegada de Roberto Pereyra, quien sacó un fuerte remate que obligó a Orión a estirarse contra el palo derecho para evitar la caída de su valla y lo que hubiese significado la apertura del marcador. Sin más, con un suave tiro de Pavone que tendría como destino las manos del golero ex San Lorenzo finalizaban el primer tiempo.

En la etapa complementaria no hubo grandes modificaciones en cuanto al desarrollo del partido, y con el transcurrir de los minutos el match se cerró de a poco en un resultado que terminó siendo inamovible producto de las pocas situaciones de riesgo creadas en ambas áreas. Por el lado del Pincha, Mercado tuvo menor participación en ataque de la que solía tener en el torneo pasado producto del cambio de esquema, dado que se vio más abocado a la marca y no tanto a su función en ofensiva; Barrientos no estuvo muy activo y sólo logró juntarse con Pérez en pocas oportunidades, hecho que sintieron tanto Gastón Fernández como Rodrigo López, quienes tomaron escaso contacto con la pelota.

Por su parte, River apeló a cortar el juego de su contrincante en mitad de cancha con las activas presencias del tandem Almeyda - Acevedo, y buscó torcer la resistencia del elenco albirrojo por las bandas, tanto con Buonanotte como con Pereyra. Así fue como el tucumano tuvo una de las chances más claras de su equipo tras ser habitilado por el Tanque Pavone e intentar definir posteriormente por sobre la figura de Orión quien, rápido de pies, consiguió atorar e impedir una certera definición.

Dentro de lo poco que hubo para destacar, en el minuto 24 del complemento Lamela dilapidó lo que fue la oportunidad más importante del Millonario: el ex Estudiantes, oriundo de Tres Sargentos encaró por izquierda a la defensa Pincha y habilitó en profundidad a su juvenil compañero, quien sacó un remate cruzado ante la salida del arquero, pero el disparo se iría apenas unos centímetros al lado del palo izquierdo. Con esa, se terminarían las situaciones en el partido.

Alejandro Sabella optó por darle minutos al Chino Benítez, quien ingresó en lugar del Roro López para quedarse así con un único delantero y a la vez permitir que el mendocino Enzo Pérez pudiese liberarse más en la zona de volantes; aunque la modificación no varió demasiado la ecuación del encuentro. En tanto, a falta de menos de diez minutos para el final, el coach reemplazó a Ré por Iberbia para preservar el físico del ex Newell's, quien recién la semana pasada se sumó al resto del grupo para trabajar con normalidad.

Fue final en Mar del Plata y Estudiantes se quedó, producto del 0 a 0 (había goleado en el partido inaugural a Racing por 4 a 0), con la Copa Ciudad de Mar del Plata que estaba en disputa. El Pincha sumó rodaje en la etapa final de la pretemporada, Sabella pudo poner en cancha a su equipo ideal y así sacar conclusiones con cuestiones a corregir y otras a mantener, todo en vistas del debut del próximo 11 de febrero a las 19 en Quilmes frente a Newell's por el Torneo Clausura. Mientras, aún en pleno verano, el León se dio el gusto de continuar con la sana costumbre de levantar una nueva copa.

viernes, 28 de enero de 2011

Fuente de eterna luz



Regresaba de un homenaje por el aniversario 158 del nacimiento de nuestro José Martí Pérez. Desde hacía unos días había pensado en realizar mi pequeño homenaje al Maestro, el Apóstol que sirvió a su Patria y muchos de los pueblos de América Latina. El hombre que cayó en Dos Ríos, después de escribir su carta inconclusa al amigo, el mexicano, Manuel Mercado.

Quise escribir una crónica y me encuentro estas que fueron escritas por Regla Bárbara Llorente Querol del Grupo Guevaristas, del cual formo parte. Me gustaría compartirlas con mis amigos del blog.

TRIBUTO

Al niño de Caimito de Hanábana van dirigidas estas palabras, al Hombre de la Edad de Oro, que supo ver en los infantes “la esperanza del mundo”.
A Martí en el aniversario 158 de su natalicio.

A Martí que reconoció en el amor el lazo de los hombres, el modo de enseñar y el centro del mundo y lo asoció con los pinos y las palmas para, desde su altura, ver pequeño al mundo.

Al hombre amante que escribía a su amada con la misma pasión con que hablaba de la Patria, allá en el exilio.

Al hombre sincero que murió como quiso “de cara al Sol”, los cubanos y cubanas de hoy rendimos tributo y, en ello va todo: el agradecimiento por sus primeros apuntes, por presentarnos a Fermín Domínguez, a María Mantilla, a Carmen, a Doña Leonor, a Manuel Mercado y a tantas personas que pudieron disfrutar de su presencia y aprender de él, en la misma medida en que lo nutrieron.

Al periodista que hizo de esta profesión un oficio, un servicio público, le agradecemos su pluma firme y sensual que demuestra la fuerza de las palabras en tanto son “proposición, estudio, examen y consejo”
Al hijo que sintió en su madre “el sostén de la vida” y que dijo “toda madre debiera llamarse Maravilla” los cubanos y cubanas recordamos en el aniversario 158 de su natalicio, convencidos de que su obra nos inspira y su ejemplo indica el camino.
La suerte está echada: Unidos a la Patria. “Nadie como ella para hacer crecer a sus hijos”.

AMO A MI PAÍS

Amo a mi país y a su gente.
Cualquiera diría que es natural si en él nací y su gente soy yo misma.
Pero sucede que mi gente es de las que se crece en las dificultades y, al primer llamado, al primer sufrimiento, tiende su mano, sin pedir nada a cambio.
Así ha sido siempre, desde que se unieron negros y blancos en la manigua mambisa al grito de !Viva Cuba Libre!

Diferencias aparte, mi gente siempre antepone la necesidad y sentimientos colectivos a lo personal.

En estos días en que el mundo sufre y mira espantado cuánto dolor puede resistir un país víctima primero de la furia de la Naturaleza y de siglos de explotación y ahora del cólera, mi pueblo vuelve a mostrar su esencia.

Entre los primeros en llegar y prestar auxilio, aunque ya estábamos dándole luz a la vida desde hace once años, de forma permanente, con Brigadas Médicas de alta calificación profesional y, aún mayores, valores humanos.
Amo a mi país y a su gente.

Las imágenes hablan por sí solas del amor, la dedicación y la responsabilidad con que se trabaja en Haití para robarle vidas primero a los escombros y después al cólera. En condiciones mínimas se establecieron quirófanos para atender a lesionados y enfermos.

Se escucha el lamento de una nación necesitada de sueños realizables con la ayuda de los demás.

Crece mi gente y con él su pueblo, es decir, mi pueblo.
En nombre de la Humanidad, cubanos y cubanas se han puesto de pie y comparten conocimientos, esfuerzos, necesidades, dolor y también esperanza.
Esa que sólo es posible "con todos y para el bien de todos".
Amo a mi país y a su gente, su gente que soy yo misma.

JUVENTUD CUBANA: NI PERDIDA, NI DESENTENDIDA

"La juventud ha de ir a lo que nace, a crear, a levantar", escribió Martí en el periódico La Nación, de Buenos Aires, Argentina, en agosto de 1889.
Sabía muy bien el Maestro que en manos jóvenes definitivamente se alzaría el triunfo, sabía que el vigor , la impaciencia y el deseo de ser útiles eran razones más que suficientes para involucrarlos en la lucha y en la proclamación de una República "con todos y para el bien de todos".

Con el paso de los años la juventud cubana ha crecido hasta su máximo esplendor, sin que ello signifique que todo está logrado y no hay nada que hacer o aportar. Pero, lo cierto es, que ha sido abanderada de las principales luchas de nuestro pueblo.
Ayer, en la manigua mambisa. Después en los reclamos estudiantiles, en las exigencias obreras, en el Asalto a los Cuarteles Moncada, de Santiago de Cuba, y Carlos Manuel de Céspedes, de Bayamo. En el exilio, en el Granma, en la Sierra, en el llano... en el triunfo de enero del 59.

Después en la alfabetización-, en las nacionalizaciones, en la Lucha contra Bandidos, en Girón, enfrentando y derrotando al Ejército mejor armado del planeta.
La juventud cubana estuvo de protagonista en los días de la Crisis de Octubre y en toda la labor organizativa de una sociedad, heredera de las más nobles ideas, a pesar de los prejuicios y vicios acumulados.

La juventud cubana -protagonista indiscutible de la resistencia y la victoria de su pueblo- ha estado siempre al frente de cada batalla y en cada triunfo.
Caracterizada por su honradez, honestidad, lealtad, solidaridad, patriotismo, dignidad y responsabilidad con su pueblo, entre muchos valores, la juventud cubana asiste al reto de recibir el legado de la historia y fortalecer esa gran obra de todos que es la Revolución.

Las nuevas generaciones de cubanos están al alcance de las manos, creando y amando; están en los campos, en las fábricas, prestando servicio a la población, en las aulas, en el deporte, la cultura, en la defensa, en los centros de salud dándole luz a la vida, en los polos científicos y tendiendo las manos en cualquier lugar del mundo que las necesiten.

De la juventud cubana se puede hablar de su pasado glorioso, de su presente de lucha y resistencia y de futuro de victoria. Quien no lo reconozca es porque le enceguece tanta luz.

Gracias a María Regla

Este es el último poema que escribió Victor Jara estando en estadio Chile y ademas están las palabras de quien estuvo con él durante todo ese maldito momento de torturas, a los que fueron sometidos muchos compañeros. Es emotivo y demuestra mas la brutalidad de los milicos.


“Somos cinco mil aquí,en esta pequeña parte de la ciudad.Somos cinco mil.¿Cuántos somos en total en las ciudades y en todo el país? Somos aquí diez mil manos que siembran y hacen andar las fábricas.¡Cuánta humanidad con hambre, frío, pánico, dolor,presión moral, terror, locura!Seis de los nuestros se perdieron en el espacio de las estrellas.Un muerto, uno golpeado como jamás creí se podría golpear a un ser humano.Los otros cuatro quisieron quitarse todos los temores,uno saltando al vacío,otro golpeándose la cabeza contra el muro,pero todos con la mirada fija en la muerte.¡Qué espanto causa el rostro del fascismo!Llevan a cabo sus planes con precisión artera sin importarles nada.La sangre para ellos son medallas.La matanza es acto de heroísmo.¿Es éste el mundo que creaste, Dios mío?¿Para esto tus siete días de asombro y de trabajo?En estas cuatro murallas sólo existe un número que no progresa,que lentamente querrá más la muerte.Pero de pronto me golpea la conciencia y veo esta marea sin latido y veo el pulso de las máquinas y los militares mostrando su rostro de matrona lleno de dulzura.¿Y México, Cuba y el mundo?¡Que griten esta ignominia!Somos diez mil manos menos que no producen.¿Cuántos somos en toda la patria?La sangre del compañero Presidente golpea más fuerte que bombas y metrallas .Así golpeará nuestro puño nuevamente.Canto, qué mal me sales cuando tengo que cantar espanto.Espanto como el que vivo,como el que muero, espanto de verme entre tantos y tantos momentos de infinito en que el silencio y el grito son las metas de este canto.Lo que nunca vi,lo que he sentido y lo que siento hará brotar el momento...”Victor Jara
Porque a pesar de lo fuerte, vale la pena ser leido, en onor a nuestro Querido Victor.
Yorka.
por Boris Navia (Chile)
“¡A ese hijo de puta me lo traen para acá!”, gritó el ficialapuntando con su dedo a Víctor Jara, quien junto a unos 600 profesoes y estudiantes de la UTE ingresábams con las manos en la nuca y a punta de bayoneta al Estadio Chile la tarde del miércoles 12 de septiembre d 1973.El día antes, Víctor debía cantar en el acto que se relizaría en l UTE, donde el Presidente Allende anunciaría el llamado a plbiscito al pueblode Chile.
¡A ese hijo de puta me lo traen para acá!”, repitió iracundo eloficial. El casco hasta los ojos, rostro pintado, metralleta al hombro, granada al pecho, pistola al cinto y balanceando su cuerpo tensado y prepotentesobre sus botas negras.
“¡A ese huevón!… ¡a ése!”. El milico lo empuja, sacándolo de la fila.
“¡No me lo traten como señorita, carajo!”. Ante la orden, el soldado levanta el fusil y le da un feroz culatazo en la espalda de Víctor, que caede bruces casi a los pies del oficial.
“¡Ch’e tu madre! Vos soy el Víctor Jara, huevón. El cantor marxista, el cantor de pura mierda!”
Y su bota se descarga furibunda una, dos, tres, diez veces en el cuerpo, en el rostro de Víctor, quien trata de protegerse la cara con las manos; ese rostro que cada vez que lo levanta esboza una sonrisa, que nunca loabandonó hasta su muerte.
“Yo te enseñaré, hijo de puta, a cantar canciones chilenas, no comunistas!”El golpe de la bota sobre un cuerpo indefenso no se olvida jamás… El oficial sigue implacable su castigo, enceguecido de odio, lo increpa y patea. Labota maldita se incrusta en la carne del cantor.
Nosotros, apuntados por los fusiles contemplamos con horror la tortura de nuestro querido trovador y pese a la orden de avanzar nos quedamos transidos frente al horror.
Víctor yace en el suelo. Y no se queja. Ni pide clemencia. Sólo mira con su rostro campesino al torturador fascista. Este se desespera. Y de improviso desenfunda la pistola y pensamos con pavor que disparará sobreVíctor. Pero, ahora le golpea con el cañón del arma, una y otra vez.Grita e increpa. Es histeria fascista. Y, entonces, la sangre de Víctor comienza a empaparle su pelo, a cubrirle su frente, sus ojos… Y la expresión de su rostro ensangrentado se nos quedó grabada para siempre en nuestras retinas…
El oficial se cansa del castigo y se detiene, mira a su alrededor y advierte los cientos de ojos testigos que lo observan con asombro y con ira.Se descompone y grita.
“¿Qué pasa, huevones! ¡Que avancen estas mierdas! Y a este huevón -se dirige a un soldado- me lo pones en ese pasillo y al menor movimiento lo matas, ¡lo matas, entendiste, carajo!”.
El Estadio Chile se iba llenando rápidamente con prisioneros políticos.Primero 2.000, luego serían más de 5.000 Trabajadores heridos, ensangrentados, descalzos, con su ropa hecha jirones, bestialmente golpeados y humillados. El golpe fascista tuvo allí, como en odas partes, una bestialidad jamás vista.
Las voces de los oficiales azuzando a los soldados a golpear, a patear, a humillar esta “escoria humana”, a la “cloaca marxista”, como lo espetan.
Hasta hoy día la gente nos pregunta si los miles de prisioneros del Estadio presenciaron estas torturas a Víctor y la respuesta es que sólo unos pocos, sus compañeros de la UTE y los más cercanos, ya que el destino y la vida de cada uno estaba en juego y, además, el Estadio Chile era un multiescenario del horror, de la bestialidad más despiadada. Allíarriba un oficial le cortaba la oreja con un corvo a un estudiante peruano, acusándolo por su piel morena de ser cubano. Un niño de 14 años enloquecía y el soldado le descargaba su arma. De pronto un soldadotropieza en las graderías con el pie de un obrero viejo y “El Príncipe”, que así se hacía llamar el oficial a cargo, desde lo alto de los reflectores que nos enceguecían le ordena que lo golpee y el soldado toma el fusil porsu cañón y quiebra su culata en la cabeza del trabajador que se desangra hasta morir.Víctor, herido, ensangrentado, permanece bajo custodia en uno de los pasillos del Estadio Chile. Sentado en el suelo de cemento con prohibición de moverse. Allí, en ese mismo Estadio que lo aclamó en una noche del año 69 cuando gana el Primer Festival de la Nueva CanciónChilena, con su “Plegaria de un Labrador”.
Allí es obligado a permanecer la noche del miércoles 12 y parte del jueves 13, sin ingerir alimento alguno, ni siquiera agua.Tiene varias costillas rotas, uno de sus ojos casi reventado, su cabeza y rostro ensangrentados y hematomas en todo su cuerpo. Y estando allí, es exhibido como trofeo por elPríncipe ante las delegaciones de oficiales de otras ramas castrenses, y cada uno de ellos hace escarnio del cantor.
La tarde del jueves se produce un revuelo en el Estadio. Llegan buses de la Población La Legua. Se habla de enfrentamiento. Y bajan de los busesmuchos presos, heridos y también muchos muertos. A raíz de este revuelo, se olvidan un poco de Víctor. Los soldados fueron requeridos a la entrada del Estadio.
Entonces, aprovechamos de arrastrar a Víctor hasta las graderías. Le damos agua. Le limpiamos el rostro. Eludiendo la vigilancia de los reflectores y las “punto 50”, nos damos a la tarea de cambiar un poco el aspecto de Víctor. Queremos disfrazar su estampa conocida. Que pase a ser uno más entre los miles. Un viejo carpintero de la UTE le regala su chaquetón azul para cubrir su camisa campesina. Con un cortauñas lecortamos un poco su pelo ensortijado. Y cuando nos ordenan confeccionar listas de los presos para el traslado al Estadio Nacional, también disfrazamos su nombre y le inscribim os con su nombre completo: Víctor Lidio Jara Martínez.
Pensábamos, con angustia, que si llegábamos con Víctor al Nacional, y escapábamos de la bestialidad fascista del Chile, podríamos, tal vez, salvar su vida.Un estudiante nuestro ubica a un soldado conocido, le pide algo de alimento para Víctor. El soldado se excusa, dice que no tiene, pero más tarde aparece con un huevo crudo, lo único que pudo conseguir y Víctortoma el huevo y lo perfora con un fósforo en los dos extremos y comienza a chuparlo y nos dice, recuperando un tanto su risa y su alegría, “en mi tierrade Lonquén, así comíamos los huevos”.
Y duerme con nosotros la noche del jueves, entre el calor de sus compañeros de infortunio y, entonces, le preguntamos qué haría él, un cantor popular, un artista comprometido, un militante revolucionario, ahora en dictadura, y su rostro se ensombrece previendo quizás la muerte.
Hace recuerdos de su compañera, Joan, de Amanda y Manuela, sus hijas, y del Presidente Allende, muerto en La Moneda; de su amado pueblo, de su partido y de sus compañeros artistas. Su humanidad se desborda aquella noche de septiembre.
El viernes 14 estamos listos para partir al Nacional.Los fascistas parecen olvidarse de Víctor. Nos hacen formar para subir a unos buses, manos en alto y saltando. En el último minuto, una balacera nos>vuelve a las graderías. Y llegamos al fatídico sábado 15 de septiembre de 1973. Cerca del mediodía tenemos noticias de que saldrán en libertad algunos compañeros. Frenéticos, empezamos a escribirles a nuestras esposas, a nuestras madres, diciéndoles solamente que estábamos vivos. Víctor sentado entre nosotros me pide lápiz y papel. Yo le alcanzo mi libreta, cuyas tapas aún conservo. Y Víctor comienza a escribir, pensamos en una carta a Joan su compañera.
Y escribe, escribe, con el apremio del p resentimiento. De improviso, dos soldados lo toman y lo arrastran violentamente hasta una de las casetas detransmisión y por ello lo seguimos viendo.
El oficial llamado el Príncipe tenía visitas, oficiales de Marina. Y desde lejos vemos cómo uno de ellos comienza a insultar a Víctor, le grita histérico y le da golpes de puño. La tranquilidad que emana de losojos de Víctor descompone a sus cancerberos. Los soldados reciben orden de golpearlo y comienzan con furia a descargar las culatas de sus fusiles en el cuerpo de Víctor. Dos veces alcanza a levantarse Víctor, herido,ensangrentado. Luego, no vuelve a levantarse. Es la última vez que vemos con vida a nuestro querido trovador. Sus ojos se posan por última vezsobre todo aquel pueblo mancillado.
Aquella tarde, nos trasladan al Estadio Nacional y al salir al foyer del Estadio Chile vemos un espectáculo dantesco. Cincuenta cuerpos sin vida están botados allí y entre ell os, junto a Litré Quiroga, Director de Prisiones del Gobierno Popular, también asesinado, elcuerpo inerte perforado a balazos de nuestro querido Víctor Jara.La brutalidad fascista había concluido su criminal faena. Era la tarde el sábado 15 de septiembre.
Al día siguiente su cuerpo sería arrojado cerca del Cementerio Metropolitano.
Aquella noche, entre golpes y culatazos, ingresamos al Estadio Nacional. Y nuestras lágrimas de hombres quedaron en reguero, recordando tu canto, amado Víctor, Víctor del Pueblo.Esa misma noche y al buscar una hoja para escribir, me encontré en mi libreta, no con una carta, sino con los últimos versos de Víctor, que escribió unas horas antes de morir y que él mismo tituló “Estadio Chile”.Inmediatamente acordamos guardar este poema. Un zapatero abrió la suela de mi zapato y allí escondió las dos hojas del poema; antes yo hice dos copias de él, y junto al ex senador Ernesto Araneda, tambiénpreso, se las entregamos a un estudiante y a un médico que salían en libertad.
Sin embargo, el joven es revisado en la puerta de salida y le descubren los versos de Víctor y bajo tortura obtienen el origen del poema, llegan a mí y me llevan al velódromo, transformado en recinto de interrogatorios.Me entregan a la FACH y, tan pronto me arrojan a la pieza de tortura, el oficial me ordena sacarme el zapato donde oculto los versos. “¡Ese zapato cabrón!”, grita. Su brutalidad se me viene encima.Golpea el zapato hasta hacer salir las hojas escritas. Mi suerte estaba echada. Y comienzan las torturas destinadas a saber si existían más copias del poema.
¿Por qué a los fascistas les interesaba tanto el poema? Porque a cinco días del golpe en Chile, el mundo entero, estremecido, alzaba la voz levantando las figuras de Salvador Allende y Víctor Jara y, en consecuencia,sus versos de denuncia había que sepultarlos.
Entonces, se trataba de aguantar el dolor de la tortura. Yo sabía que cada minuto que soportara las flagelaciones, era el tiempo necesario para que elpoema de Víctor atravesara las barreras del fascismo.
Y, con orgullo, debo decir que los torturadores no lograron lo que querían.
Una de las copias atravesó las alambradas y voló a la libertad