Mostrando entradas con la etiqueta guerra. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta guerra. Mostrar todas las entradas

lunes, 1 de noviembre de 2010

Los nuevos dueños del Ciberespacio

Raúl San Miguel

“El Ciberespacio ya es un nuevo dominio de guerra”, afirmó subsecretario de Defensa de los Estados Unidos, William J. Lynn, a propósito de la creación, el pasado mes de mayo, del Comando Cibernético de su país. Tal afirmación me hizo recordar los esfuerzos de la NASA para ratificar su posicionamiento sobre la Luna y, prácticamente (de no ser por los adelantos espaciales de la antigua URSS) apropiarse del espacio circunsterrestre; a partir del dominio de la tecnología coheteril y satelital.
Si bien es cierto que en el ciberespacio existen peligros de incursiones piratas, sabotajes (virus informáticos), saqueo de información y apropiación de cuentas bancarias, por qué insistir en denominarlo “dominio de guerra” o lo que es igual un nuevo escenario que sería ocupado por un Comando tecnológico avanzado del ejército norteamericano.
La afirmación se apoya en el acuerdo establecido para la seguridad cibernética entre los Departamentos de Defensa y Seguridad Interior, aunque este programa (previamente anunciado) demuestra que es una realidad la existencia de una estrategia para “invadir” e inhabilitar redes informáticas de naciones consideradas enemigas por los Estados Unidos. ¿De qué otra forma podría ser entendido? Las fuerzas que integran el ejército estadounidense están diseñadas para actuar en la ofensiva (agresión y ocupación de territorios) y no en la defensa. En este sentido, puede considerarse una de las debilidades del ejército imperial. Así ha ocurrido en diferentes escenarios bélicos en diferentes momentos en la historia de las guerras de rapiña.
¿Ejemplos? Viet Nam y Cuba (Girón), ¿Más recientes? Afganistán e Iraq. La fundamentación del líder histórico de la Revolución cubana, Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, corrobora que el mundo es ingobernable y solo la cooperación y el respeto entre las naciones puede garantizar el equilibrio imprescindible para garantizar la preservación de la especie humana.
Las afirmaciones del señor subsecretario de defensa norteamericano es el primer paso en el control militar de “Las tecnologías de la información (porque) nos ofrece ventajas decisivas en todas nuestros escenarios bélicos por lo que necesitamos proteger el ciberespacio para mantener nuestras ventajas”, dijo Lynn durante una entrevista en el canal de Televisión oficial del Pentágono. ¿Por qué habla de ventajas?
La filosofía militar estadounidense se apoya en el principio del “primer golpe”, o sea condicionar el escenario y lanzar una ofensiva que “neutralice” la posibilidad de que algún enemigo pueda intentar pensar o convertirse en una “amenaza” para la seguridad nacional de los Estados Unidos. En este sentido, debemos recordar que la movilidad de las tropas de este ejército imperial se apoya en otro principio: la extraterritorialidad del concepto de “seguridad nacional”, según los señores de la guerra (principales jefes militares, especialistas y asesores) que “constitucionalmente” deben subordinarse al Comandante en Jefe, el señor presidente de los Estados Unidos; algo que ha sido puesto en dudas por el actual mandatario de la Casa Blanca. El propio Barack Obama, se lamentaba (durante una entrevista con el ex general Colin Powell) de la ingobernabilidad del ejército de su país por parte de la autoridad que representa un gobierno civil en la administración presidencial de esa nación.
De esta manera el subsecretario de estado norteamericano advierte que “los adversarios pueden ser capaces de socavar las ventajas de los militares en las zonas convencionales, si logran atacar la infraestructura tecnológica militar y comercial” y añadió: “Esta amenaza ha abierto una asimetría totalmente nueva en la guerra del futuro.
Para colmo de la paranoia guerrerista los expertos aseguran que el cambio dramático en el enfoque de la ciberguerra en el Departamento de Defensa comenzó en el 2008 con un incidente con memorias flash insertadas en redes militares que contenían virus producidos en el Medio Oriente, dijo Lynn.
“Nos dimos cuenta que nuestra estrategia de seguridad no podía basarse en la defensa pasiva y los cortafuegos y parches de software, y hemos desarrollado una defensa con más capas”, dijo.
Lynn aseguró que el Departamento de Defensa está trabajando para ultimar la estrategia de la ofensiva en el Ciberespacio.
DARPA, la Agencia de Tecnología Avanzada del Pentágono, también está trabajando en la National Cyber Range, un modelo simulado de Internet que permitirá a los militares poner a prueba su ciberdefensas antes de implementarlas en el terrreno.
El proceso de adquisición de Tecnologías de la Información y las Comunicación (TIC) también tiene que cambiar, escribió Lynn recientemente en la revista Foreign Affairs. “A Apple Inc. le tomó 24 meses desarrollar el iPhone, mientras que el Departamento de Defensa tarda una media de 81 meses para desarrollar un nuevo sistema informático después de que el proyecto se financia”, aseguró.

jueves, 28 de octubre de 2010

La guerra de los mundos

“Los cuatro puntos cardinales son tres: Norte y Sur”. (H.U)

Raúl San Miguel

Foto: Tomada de la Internet

Hace algún tiempo había escrito y publicado en este blog, un artículo titulado: ¿Una guerra nuclear puede mover al mundo?, donde hacía referencia a las predicciones apocalípticas de lo que podría pasar al planeta de producirse un ataque nuclear contra Irán se cumplirían en la primera explosión. Lamentablemente, las predicciones de un invierno nuclear provocado no tendrían otra respuesta para los habitantes de la tierra. Quizá, anotaba en el comentario anterior, los miembros del selecto Club de multimillonarios que gobierna el mundo, ya tienen creadas las condiciones para ivernar en sofisticados bunkers antirradiaciones y continuar una vida licenciosa bajo una ciudad sumergida en el mar o debajo de la superficie de la tierra.
Escribía que es posible que, estos personajes, se preparen para hacer realidad un sueño de ficción: crear la nueva raza (de sus descendientes) _que gobernaría un supuesto planeta capaz de sobrevivir a una catástrofe de las dimensiones de una guerra nuclear_, cuando emerjan sus descendientes millones de años después, si es que un año después del ataque aún existe la tierra.
Recuerdo que cada prueba nuclear realizada sobre o bajo la superficie del planeta ha provocado movimientos sísmicos registrados en casi todas las latitudes. Incluso se ha podido precisar la magnitud o potencia del artefacto fusionado. Por ejemplo, citemos lo expuesto por un científico de la NASA, poco después del terremoto de 8,8º Richter que afectó a Chile y que aseguran, probablemente, cambió el eje de la Tierra, afectando su rotación y, en consecuencia, acortó el tiempo de duración de un día terráqueo.
Así lo confirmo Richard Gross, geofísico del JPL en California, quien utilizó un modelo informático para calcular los efectos del devastador terremoto que afectó al país, señalando que la duración de la jornada terrestre debió haberse acortado en 1,26 microsegundos (millonésimas de segundo), el eje sobre el cual la masa de la Tierra se equilibra se debe haber corrido unos 8 centímetros aproximadamente. ¿Qué podría pasar, entonces, de producirse una desmesurada liberación de energía atómica?
Estudios realizados han demostrado que la Isla Santa María (ubicada cerca de la costa de Concepción) se había desplazado hacia arriba producto de movimientos previos. Pero, incluso, el maremoto o tsunami que afectó varias naciones en Asia aceleró la rotación de la Tierra y acortó la duración del día en tres microsegundos, también aseguró el geofísico Richard Gross, de la agencia espacial estadounidense
La NASA confirma el efecto del sismo que ocasionó el maremoto en varios países del sudeste de Asia como la causa del cambió en el eje de la Tierra, acelerando su rotación y acortando la duración del día en tres microsegundos. Gross calculó que el eje de la Tierra se inclinó 2.5 centímetros por el fenómeno sísmico debido a que la Tierra se hizo más compacta y se aceleró, como si las placas continentales se hubieran superpuesto.
Asimismo, el geofísico Bruce Presgrave, del Centro Nacional de Información sobre Terremotos del Servicio Geológico de Estados Unidos reveló que fue tal la magnitud del sismo, que posiblemente haya cambiado también la geografía de la región. “No hay dudas. El terremoto que causó la marejada hizo vibrar la Tierra como si fuera una campana”, señaló el experto. “Este ha sido el cuarto terremoto más violento en el mundo desde 1900 y el más fuerte desde el que sacudió a Alaska en 1964”, añadió.
“En esa ocasión, algunas regiones aumentaron su nivel sobre el mar, otras bajaron”, señaló. Otros fuertes terremotos que sacudieron a Chile, Japón y Turquía en las últimas décadas también provocaron cambios topográficos. Cambios que se podrán constatar en los próximos meses, a través de mediciones aéreas, topográficas y sobre todo desde el espacio con el Satélite de Posicionamiento Geográfico, más conocido como GPS.
No obstante, el científico Ken Hudnut, geofísico del Instituto Geológico de EU, reconoció que algunas imágenes de satélite ya habían demostrado que el movimiento telúrico fue el causante de un desplazamiento de las islas Nicobar y Simeulue. Sin embargo, lo que sí sorprendió fue el maremoto que irrumpió sobre las zonas costeras como consecuencia del terremoto causado por un desplazamiento de las placas submarinas del norte de la isla de Sumatra, a una profundidad de unos 18 kilómetros.
¿Qué podría pasar en la tierra? La respuesta no creo que tendríamos el deseo de conocerla. Las profecías apocalípticas de los Mayas podrían cumplirse. De hecho, desde hace más de tres décadas, estamos acelerando la muerte del planeta tierra.

LA VERDAD DE UN INVIERNO NUCLEAR ESTA BIEN CERCA



Hace unos días, la agencia noticiosa EFE, informó que un fallo informático hace perder contacto con 50 misiles nucleares en EEUU. Seguidamente aseguró que el ejército estadounidense encontraba la ubicación de estos cohetes durante 45 minutos. El tiempo suficiente para crear una situación grave de acuerdo con la capacidad (ojivas) integradas a estas armas de características (trayectoria) intercontinentales; debido a un fallo informático de las comunicaciones, según explicó un funcionario del Pentágono.
Así de sencillo, se alegó que el incidente fue por una falla técnica que interrumpió” la comunicación entre estas armas, consideradas como una de las más poderosas del mundo y ubicadas en la base Francis E. Warren, en Wyoming (oeste), territorio de los Estados Unidos.
“El incidente duró tres cuartos de hora”, dijo el responsable. “Desde que ocurrió, hubo un control de seguridad de todos los sitios de misiles”, efectuado por cámaras y por equipos del ejército, agregó. Pero, aseguran que ya se habían producido incidentes similares en otras bases, hace más de diez años, también causados por un fallo material. “Parecería que fue una falla mecánica en cierta parte de un dispositivo”, indicó el funcionario del ejército.
La información no tendría mayores trascendencias si en este mundo no existieran las diferencias abismales entre las naciones, ni las guerras de rapiña (por el control de los recursos naturales y territorios) que se disputan el nuevo imperio (controlado por el gobierno de los Estados Unidos) en contubernio con sus aliados. Por supuesto, fuese una cosa sencilla de no ser porque no debemos olvidar que, a estos fallos, se debe agregar la experiencia de penetraciones (jakers) en las computadoras del Pentágono desde un ordenador ubicado en cualquier lugar del mundo.
Pero, sobre todas las cosas, porque esas armas existen. Están dispuestas para ser utilizadas y contienen los datos precisos (es una redundancia, lamentablemente, de acuerdo con su poder letal y milimétrica precisión) para ser lanzadas a objetivos previamente determinados: las naciones consideradas enemigas por el gobierno de la Casa Blanca. Agregaría, incluso la posibilidad de alcanzar países aliados a los Estados Unidos. Todo es posible.
Aún los tambores de la guerra no se apagan. Se escucha su estremecedor murmullo en varias regiones del planeta. Los drones del ejército de los Estados Unidos continúan sus incursiones aéreas sobre naciones como Iraq, Afganistán y Pakistán. En el ciberespacio la guerra ha comenzado con el “fuego artillero” de las armas mediáticas. El propósito aislar, desinformar (no informar) o silenciar los hechos, así como impedir que se relacionen con eventos como el citado por la agencia EFE.
Lamentablemente es una realidad. Esta “perdida de misiles” durante 45 minutos equivale al mismo tiempo en que los ciudadanos del planeta hemos estado ajenos a lo que ocurre, de vez en vez, y ni siquiera advertimos detrás del glamour y las edulcorantes propagandas de los espacios “informativos” de las multimedias. Eso por no citar el otro lado del mundo, el llamado Tercer Mundo que ha permanecido en la oscuridad durante siglos de saqueo colonialista, capitalista e imperialista y, ahora, comienza a despertar en sitios alternativos del ciberespacio, desde naciones en las cuales se lucha por la igualdad y la justicia para todos los habitantes del planeta, en un esfuerzo por mostrar su propia luz, lejos de la ignorancia, de la guerra y de las armas.

jueves, 14 de octubre de 2010

Secretos de bolsillo

Raúl San Miguel

Ilustración Coto

Después de leer el artículo (cuarto) de la serie El imperio por dentro, publicado por Cubadebate y bajó la certera opinión de Fidel Castro Ruz, no he dejado de preguntarme sobre cómo es posible que al presidente norteamericano Barack Obama, pudiera habérsele adelantado (así, prematura y apuradamente se hizo) la condición de Premio Nobel de la Paz. Y me preguntó: ¿Alguien metió sus manos para determinar en la “decisión” de la Academia Sueca? Por supuesto.

Resulta que el señor Obama, y sería bueno tener en cuenta todos sus discursos preelectorales, arremetió contra el señor George W.Bush, hartamente conocido (en el planeta) por su cowboyana forma para comandar sus fuerzas militares en los teatro de operaciones abiertas: Iraq y Afganistán, mientras se mantenían presentes en otros conflictos de baja intensidad en diferentes “puntos oscuros” del planeta (léase sudamérica, específicamente: Honduras, Bolivia, Venezuela, Colombia y, recientemente, Ecuador) con tropas elite que se apoyan en los reportes de sus agencias de inteligencias y la cobertura logística (cabildeo) de sus representantes de estas agencias en las sedes diplomáticas.

En este sentido quisiera detenerme y recordar que, en su proyecto de “guerra suave”, el nuevo inquilino de la Casa Blanca, pone dos cartas sobre la mesa: una determina el tiempo en que deben realizarse los procesos de pacificación (que, en términos militares representa el trabajo de inteligencia a realizarse en las naciones militarmente ocupadas) y la otra, representa el espacio a ocupar (intereses netamente económicos del imperio, léase: recursos del país invadido).

De acuerdo con los argumentos expuestos por el líder de la Revolución cubana, Comandante en Jefe, Fidel, la situación en el Oriente Medio se ha tornado en una fumarola que expide fuego dentro de la Oficina Oval. Es así como lo imagino después de la respuesta y posición del General Petraeus con respecto a las interrogantes del presidente para resolver el conflicto de enviar o no más tropas a las zonas donde crearon el conflicto bélico. Por supuesto, Petraeus se apoyaba en un manual titulado “Lecciones sobre la reconciliación”.

Una vez más el maquillaje “pacificista” con el cual la Academia Sueca de los Nobels se apresuró a colocar sobre el rostro del señor Obama, se derrite ante la realidad.

Fidel en su artículo expone, al respecto, los verdaderos propósitos guerreristas de la actual presidencia norteamericana:
“Obama deseaba tomar una decisión antes de su viaje por Asia. Dijo que aún no se le habían presentado dos opciones, que eran los 40 000 efectivos o nada. Dijo que quería una nueva opción esa misma semana. Tenía en su mano un memorando de dos hojas enviado por su director de presupuesto, Peter Orszag, con el estimado de los costos de la guerra en Afganistán. Según la estrategia recomendada por McChrystal, el costo durante los próximos 10 años sería 889 mil millones de dólares, casi 1 billón de dólares”.
Dinero, que apunto, paga el contribuyente de su bolsillo y en medio de una feroz crisis que demostró de qué lado se coloca el poder cuando se trata de decisiones (léase salvar a los poderosos) En este sentido la carta tiempo significa dinero y el señor Barack, estalló: “‘Esto no es lo que yo estoy buscando’, dijo Obama. ‘No voy a prolongar esto durante diez años; no voy a enfrascarme en la construcción de una nación (recuerden lo que advertí al principio en relación con el “proceso de pacificación”) a largo plazo. No voy a gastar un billón de dólares”. Y agregó: “Esto no está en función del interés nacional. Sí, es necesario internacionalizar esta situación. Esa es una de las grandes fallas del plan que se me ha presentado”.
¿Acaso el contribuyente norteamericano está dispuesto a continuar sufragando las guerras? ¿Acaso están contentos los familiares de las víctimas de esta guerra? Esta pregunta no es exclusiva para referirme a los invasores, sino a los miles de muertos, mutilados, huérfanos y la situación de un país cuya geografía urbana ha sido borrada y, en consecuencia, sustituida por un paisaje desolador. Eso ocurre en Iraq y Afganistán. El término ingobernabilidad, advertido por Fidel con relación a las pretensiones imperiales de gobernar el mundo, se pone de manifiesto en ambos ejemplos.



El señor presidente Barack Obama había anunciado, públicamente, que reduciría las tropas dislocadas en los países invadidos y haría una retirada paulatina de su ejército. Nada más lejos de la verdad. En su artículo el líder de la Revolución cubana subraya en los capítulos 26 y 27 de esta serie de trabajos periodísticos:
“El 27 de noviembre Obama invitó nuevamente a Colin Powell a su oficina para una conversación privada. El Presidente le dijo que se estaba debatiendo entre varios puntos de vista diferentes. Los militares se habían unido para apoyar a McChrystal y su solicitud de 40 000 efectivos, y sus asesores políticos estaban muy escépticos. Él continuaba pidiendo nuevos enfoques, pero seguían dándole las mismas opciones.
“Powell le dijo: ‘Usted no tiene por qué aguantar eso. Usted es el Comandante en Jefe. Esos tipos trabajan para usted. El hecho de que adopten una posición unánime en sus recomendaciones no significa que las mismas sean las correctas. Generales hay varios, pero existe sólo un Comandante en Jefe.’
“Obama consideraba a Powell un amigo.
“Un día después de Acción de Gracias, Jones, Donilon, Emmanuel, McDonough, Lute y el coronel John Tien, veterano de Irak, fueron a ver al Presidente en su oficina. Obama preguntó por qué se reunían de nuevo con él para tratar el mismo tema. ‘Pensé que esto se había acabado el miércoles’, expresó.
“Donilon y Lute le explicaron que aún había preguntas del Pentágono que no se habían respondido, y ellos querían saber si se aceptaba un incremento del 10 por ciento a la cifra de efectivos, con lo cual se incluiría a los facilitadores.
“El Presidente, exasperado, dijo que no, que sólo los 30 000, y preguntó el porqué de aquella reunión después que todos habían estado de acuerdo. Al Presidente se le dijo que aún se estaba trabajando con los militares. Ellos querían ahora que los 30 000 efectivos estuviesen en Afganistán en el verano.
“Parecía que el Pentágono estaba abriendo de nuevo cada uno de los temas. También se estaba cuestionando la fecha de retirada de las tropas (julio de 2011). Gates prefería que fuera seis meses después (finales de 2011).
“‘Estoy molesto’, dijo Obama, sin alzar la voz. Parecía que todos los temas iban a ser nuevamente discutidos, negociados o esclarecidos. Obama les dijo que estaba dispuesto a dar marcha atrás y aceptar el envío de 10 000 asesores. Y esa sería la cifra definitiva.
“Esto era una controversia que enfrentaba al Presidente y al sistema militar. Donilon se asombraba de ver el poder político que los militares estaban ejerciendo, pero se daba cuenta de que la Casa Blanca tenía que ser el corredor de larga distancia en esta competencia.
“Obama continuaba trabajando con Donilon, Lute y los demás. Comenzó a dictar precisamente lo que quería, elaborando lo que Donilon llamó una ‘hoja de plazos y condiciones’, similar al documento legal utilizado en una transacción comercial. Acordó que el concepto estratégico de la operación sería ‘degradar’ al Talibán, no desmantelarlo, ni destruirlo ni derrotarlo. Copió al calco las seis misiones militares requeridas para revertir el auge del Talibán.
“Pero los civiles en el Pentágono y el Estado Mayor trataban de expandir la estrategia.
“‘Ustedes no le pueden hacer eso al Presidente’, les decía Donilon. ‘Eso no era lo que Obama quería. Él quería una misión más reducida.’ Pero la presión continuaba.
“‘Ponle restricciones’, le ordenaba Obama. Pero cuando Donilon regresaba del Pentágono venía con más adiciones, y no menos. Una de ellas era enviarle un mensaje a Al Qaeda. ‘Eso no lo vamos a hacer’, dijo el Presidente cuando se enteró.
“Donilon se sentía como si estuviese reescribiendo las mismas órdenes diez veces.
“Del Pentágono seguían llegando solicitudes para misiones colaterales. Obama seguía diciendo que no”.
¿La potencia militar más agresiva del mundo semeja un buque, al pairo, en medio de un temporal? Nada de lo expuesto en cada capítulo de esta serie de reflexiones de Fidel se aparta un ápice de la realidad. Incluso, aunque la gran prensa al servicio de los intereses hegemónicos prefiere alistarse como rampa de lanzamientos para misiles mediáticos, pero ninguna de estas verdades podría ocultarse. Solo basta echar una ojeada al mundo para descubrir estos “secretos de bolsillo”.