martes, 28 de enero de 2014

Legado eterno: aniversario 161 de José Martí



Carta de José Martí a Manuel Mercado
 
Campamento de Dos Ríos, 18 de mayo de 1895

Señor. Manuel Mercado.



Mi hermano queridísimo: Ya puedo escribir: ya puedo decirle con qué ternura y agradecimiento y respeto lo quiero, y a esa casa que es mía, y mi orgullo y obligación; ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país, y por mi deber —puesto que lo entiendo y tengo ánimos con que realizarlo— de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso. En silencio ha tenido que ser, y como indirectamente, porque hay cosas que para logradas han de andar ocultas, y de proclamarse en lo que son, levantarían dificultades demasiado recias pª alcanzar sobre ellas el fin. Las mismas obligaciones menores y públicas de los pueblos, —como ese de Vd. , y mío,— más vitalmente interesados en impedir que en Cuba se abra, por la anexión de los imperialistas de allá y los españoles, el camino, que se ha de cegar, y con nuestra sangre estamos cegando, de la anexión de los pueblos de nuestra América al Norte revuelto y brutal q. los desprecia, —les habrían impedido la adhesión ostensible y ayuda patente a este sacrificio, que se hace en bien inmediato y de ellos. Viví en el monstruo, y le conozco las entrañas;— y mi honda es la de David. Ahora mismo; pocos días hace, al pie de la victoria con que los cubanos saludaron nuestra salida libre de las sierras en que anduvimos los seis hombres de la expedición catorce días, el corresponsal del Herald, q. me sacó de la hamaca en mi rancho, me habla de la actividad anexionista, menos temible por la poca realidad de los aspirantes, de la especie curial, sin cintura ni creación, que por disfraz cómodo de su complacencia o sumisión a España, le pide sin fe la autonomía de Cuba, contenta sólo de que haya un amo, yankee o español, que les mantenga, o les cree, en premio de su oficio de celestinos, la posición de prohombres, desdeñosos de la masa pujante, —la masa mestiza, hábil y conmovedora, del país,— la masa inteligente y creadora de blancos y negros. Y de más me habla el corresponsal del Herald; Eugenio Bryson: —de un sindicato yankee,— que no será, —con garantía de las Aduanas, harto empeñadas con los rapaces bancos españoles pª q. quede asidero a los del Norte,— incapacitado afortunadamente, por su entrabada y compleja constitución política, para emprender o apoyar la idea como obra del gobierno. Y de más me habló Bryson, —aunque la certeza de la conversación que me refería, sólo la puede comprender quien conozca de cerca el brío con que hemos levantado la revolución,— el desorden, desgano y mala paga del ejército novicio español, —y la incapacidad de España pª allegar, en Cuba o afuera, los recursos contra la guerra q. en la vez anterior sólo sacó de Cuba:— Bryson me contó su conversación con Martínez Campos, al fin de la cual le dio a entender este q. sin duda, llegada la hora, España preferiría entenderse con los E. Unidos a rendir la Isla a los cubanos: —Y aún me habló Bryson más: de un conocido nuestro, y de lo q. en el Norte se le cuida, como candidato de los Estados Unidos, pª cdo. el actual presidente desaparezca, a la presidencia de México. Por acá, yo hago mi deber. La guerra de Cuba, realidad superior a los vagos y dispersos deseos de los cubanos y españoles anexionistas a que sólo daría relativo poder su alianza con el gobierno de España, ha venido a su hora en América, para evitar, aún contra el empleo franco de todas esas fuerzas, la anexión de Cuba a los Estados Unidos, que jamás la aceptarán de un país en guerra, ni pueden contraer, puesto que la guerra no aceptará la anexión, el compromiso odioso y absurdo de abatir por su cuenta y con sus armas una guerra de independencia americana. —Y México—¿no hallará modo sagaz, efectivo e inmediato, de auxiliar, a tiempo, a quien lo defiende? Sí lo hallará, —o yo se lo hallaré. Esto es muerte o vida, y no cabe errar. El modo discreto es lo único que se ha de ver. Ya yo lo habría hallado y propuesto. Pero he de tener más autoridad en mí, o de saber quien la tiene, antes de obrar o aconsejar. Acabo de llegar. Puede aún tardar dos meses, si ha de ser real y estable, la constitución de nuestro gobierno, útil y sencillo. Nuestra alma es una, y la sé, y la voluntad del país; pº estas cosas son siempre obra de la relación, momento y acomodos. Con la representación que tengo, no quiero hacer nada que parezca extensión caprichosa de ella. Llegué, con el General Máximo Gómez y cuatro más, en un bote, en que llevé el remo de proa bajo el temporal, a una pedrera desconocida de nuestras playas; cargué, catorce días, a pie por espinas y alturas, mi morral y mi rifle, —alzamos gente a nuestro paso; siento en la benevolencia de las almas la raíz de este cariño mío a la pena del hombre y a la justicia de remediarla; los campos son nuestros sin disputa, a tal punto que en un mes sólo he podido oír un fuego; y a las puertas de las ciudades, o ganamos una victoria, o pasamos revista, ante entusiasmo parecido al fuego religioso, a tres mil armas; seguimos camino, al centro de la Isla, a deponer yo, ante la revolución que he hecho alzar, la autoridad que la emigración me dio, y se acató adentro, y debe renovar, conforme a su estado nuevo, una asamblea de delegados del pueblo cubano visible, de los revolucionarios en armas. La revolución desea plena libertad en el ejército, sin las trabas q. antes le opuso una Cámara sin sanción real, o la suspicacia de una juventud celosa de su republicanismo, o los celos, y temores de excesiva prominencia futura, de un caudillo puntilloso o previsor; pero quiere la revolución a la vez sucinta y respetable representación republicana, —la misma alma de humanidad y decoro, llena del anhelo de la dignidad individual, en la representación de la república, que la que empuja y mantiene en la guerra a los revolucionarios. Por mí, entiendo que no se puede guiar a un pueblo contra el alma que lo mueve, o sin ella, y sé cómo se encienden los corazones, y cómo se aprovecha para el revuelo incesante y la acometida el estado fogoso y satisfecho de los corazones. Pero en cuanto a formas, caben muchas ideas: y las cosas de hombres, hombres con quienes las hacen. Me conoce. En mí, sólo defenderé lo que tenga yo por garantía o servicio de la revolución. Sé desaparecer. Pero no desaparecería mi pensamiento, ni me agriaría mi oscuridad. —Y en cuanto tengamos forma, obraremos, cúmplame esto a mí, o a otros.
Y ahora, puesto delante lo de interés público, le hablaré de mí, ya que sólo la emoción de este deber pudo alzar de la muerte apetecida al hombre que, ahora que Nájera no vive donde se le vea, mejor lo conoce, y acaricia como un tesoro en su corazón la amistad con que Vd. lo enorgullece. Ya sé sus regaños, callados, después de mi viaje. ¡Y tanto q. le dimos, de toda nuestra alma, y callado él! ¡Qué engaño es este y qué alma tan encallecida la suya, que el tributo y la honra de nuestro afecto no ha podido hacerle escribir una carta más sobre el papel de carta y de periódico que llena al día¡[…]
Hay efectos de tan delicada honestidad.


 

martes, 7 de enero de 2014

Sobran motivos



“O la república tiene por base el carácter entero de cada uno de sus hijos, el hábito de trabajar con sus manos y pensar por sí propio, el ejercicio íntegro de sí y el respeto, como de honor de familia, al ejercicio íntegro de los demás; la pasión, en fin, por el decoro del hombre, -o la república no vale una lágrima de nuestras mujeres ni una sola gota de sangre de nuestro bravos (…)”
(José Martí, Tampa, 26,11,1891)


El 25 de octubre de 2013, escribí un artículo que publiqué en mi perfil de Facebook, en relación con la Nota Oficial publicada con respecto al proceso de revalorización de la moneda cubana, porque había provocado un sinnúmero de interrogantes en una población que, desde hace mucho tiempo, sufre los problemas relacionados con la dualidad de dos monedas (CUC y CUP) que establecen una enorme diferencia en cuanto al poder adquisitivo (25 pesos CUP por 1 CUC) de los nacionales, bajo las condiciones de un mercado cada vez más restringido al salario promedio de cualquier trabajador vinculado al sector estatal (la mayoría en Cuba).
Por supuesto, y con todo el derecho que posibilita reescribir, mejorar, agregar o eliminar algún concepto, decidí llevarlo al blog (no al revés). Aclaro que ni siquiera imaginaba que algunas de las variantes del trabajo por cuenta propia (no autorizadas jurídicamente) serían eliminadas meses antes del término del año 2013. La aplicación de otras medidas, como (por ejemplo) el precio para la venta liberada de automóviles, han causado un análisis diferente o indiferente _en la población de la Isla_; a partir de los criterios expresados por mis conciudadanos y que, en algunos casos, comparto o me abstengo, como es mi derecho, según sea el asunto tratado.
Lo cierto es que, en Cuba, estamos viviendo una de las etapas más revolucionarias (en el más amplio concepto de la dinámica de cambio) dentro de la Revolución. Por una parte, la necesidad y obligación de avanzar hacia el desarrollo y por la otra todas las fuerzas que impiden ese avance (fuera del país) y se ocultan o manifiestan (dentro del país), según sea el tema en cuestión.  Mantener una posición al margen de lo que se debate en la nación, resulta difícil. Resistirse al empuje del cambio que requiere la nación, es imposible. Sobre todo por una realidad que se impone: la dirección política e histórica al frente del Partido, en la Isla, reconoce la lógica imprescindible de la transición de poderes a las nuevas generaciones de líderes, por supuesto, sin que tal propósito signifique una ruptura con los objetivos propuestos para mantener la independencia y soberanía de la nación cubana, constitucionalmente declarados y refrendados en la Asamblea Nacional por sus ciudadanos. 
En este sentido debemos tener en cuenta que las nuevas generaciones de cubanos y cubanas decidirán qué país desean tener. Defenderán y mantendrán lo que consideren importante a sus intereses como respuesta lógica a los cambios que requiere la nación _en sus siguientes etapas_ con todos y para el bien de todos. Lo contrario sería perder la soberanía y la independencia política, ganada y legada, por cada generación que entregó su vida, desde el primer combate por la libertad de Cuba.
 No se trata de cambiar la mentalidad de la población con respecto a los necesarios cambios, sino de erradicar los esquemas de dirección que impiden el lógico desarrollo de las fuerzas productivas y, en consecuencia, se pierde el enorme potencial que representan las instituciones del conocimiento y su vinculo imprescindible en la toma de decisiones o implementación de nuevas leyes para regir el destino de los ciudadanos.
En el recién finalizado período de sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular, un diputado de la provincia Granma, director del centro de investigaciones "Jorge Dimitrov", expuso (visiblemente afectado) la situación generada por la solicitud de finalizar el contrato laboral por 9 doctores en ciencias. Argumentó, su preocupación, debido a que cuatro de ellos tienen la categoría de investigadores titulares y dos estaban al frente de sendos programas vinculados al desarrollo científico y económico del país. Un hecho preocupante si tenemos en cuenta _como explicó_ el motivo de estas bajas: bajo salario. Y luego expresó que tres, de estos doctores, se insertaron como profesores universitarios (lo cual está muy bien, subrayó), pero uno de ellos se fue a realizar actividades por cuenta propia. 
Por supuesto, el salario es un tema más que discutido y difícil de hacer corresponder en un mercado de productos, bienes y servicios casi geoestacionario si utilizamos el término para describir lo elevado de los precios, la baja productividad o capacidad de las industrias y empresas para elevar sus rendimientos de manera eficaz y eficiente.  En este sentido, insisto, en la necesidad de vincular las instituciones de conocimiento y desempolvar o poner en práctica las decenas de soluciones, con valor agregado, que representarían millones de dólares a la economía cubana, como respuesta de investigadores e innovadores. Me refiero a todos los niveles del conocimiento, incluso en la esfera de las investigaciones sociales.
El asunto nos pone otra alerta roja en relación con el potencial representado en las instituciones del conocimiento, en función del desarrollo de la nación, y la prioridad _en este caso me refiero al tema salario_ que deben tener, precisamente, quienes aportan al desarrollo científico y económico del país.
La intervención de la diputada Mariela Castro Espín, dejó claro este principio de interrelación objetiva, al plantear sugerencias que permitirán actualizar el nuevo código de trabajo y seguridad social en relación con el tema género, la violencia, homofobia y exclusión contra las personas homosexuales.  La diputada expresó la posibilidad de contribuir, con especialistas del CENESEX, a la reformulación de la ley, en este sentido. 
 En todo momento debemos tener en cuenta el costo del (desde mi punto de vista) cierto "divorcio" con respecto a las capacidades y potenciales de las instituciones del conocimiento, antes señaladas en ejemplos, y las diferencias que debemos tener en cuenta en la categorización con respecto a los salarios de acuerdo al principio de cada cual según su capacidad y cada cual, según su trabajo; que aún no ha podido ser aplicado y mucho menos generalizado; a pesar de los esfuerzos de la dirección del Estado cubano. 
Por otra parte, si bien las medidas aplicadas _en cuanto al trabajo por cuenta propia_  han demostrado la voluntad de la dirección del Estado para la consulta popular.
Tampoco se excluye la importancia de aplicar nuevas modificaciones que serán (en su momento) incluidas en la Constitución porque, como toda Ley de leyes, en una sociedad moderna, no puede mantenerse estática, debe ir a la par del desarrollo, según los requerimientos de las nuevas necesidades de la nación cubana, es por eso que entraré de pleno en lo que escribí hace unos meses.
Aclaro, que los trabajadores vinculados al sector por cuenta propia (como fuerza laboral, no propietarios) sienten el incentivo de ganar (en una jornada) más de lo que puede obtener, en un mes, un profesional graduado en cualquier especialidad de nivel superior. Es la dura realidad _que también debe y puede ser cambiada_, aunque no dejamos de reconocer que intervienen otros factores relacionados con los beneficios que recibimos, todos (sin excepción) y por igual en nuestra sociedad. Exponía mis criterios como ciudadano en relación con la Nota Oficial publicada.

"En su primer párrafo, la Nota Oficial, expone que el Lineamiento No. 55 de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, aprobado por el VI Congreso del PCC plantea: "Se avanzará hacia la unificación monetaria, teniendo en cuenta la productividad del trabajo y la efectividad de los mecanismos distributivos y redistributivos. Por su complejidad, este proceso exigirá una rigurosa preparación y ejecución, tanto en el plano objetivo como subjetivo".
“En cumplimiento de dicho Lineamiento, ha sido acordado por el Consejo de Ministros poner en vigor el cronograma de ejecución de las medidas que conducirán a la unificación monetaria y cambiaria”.
Sin embargo, algunos observadores foráneos y escépticos, pretenden hacer ver lo oscuro donde se percibe luz, con los cambios que se producen en Cuba. Sucede, cada vez que se pone en vigor una de las medidas contenidas en los Lineamientos, después del VI Congreso del Partido Comunista, en mi país. Las expectativas, de los cubanos, que residimos en la Isla, responden a la lógica confianza en la dirección de la Revolución (identificada con el Partido Comunista), no a la incertidumbre.
En el Lineamiento No. 55, se deja claro que: “Por su complejidad, este proceso exigirá una rigurosa preparación y ejecución, tanto en el plano objetivo como subjetivo”) _, como un proceso imprescindible para el desarrollo real del país y la búsqueda de la independencia económica (disminución de importaciones y aumento de la capacidad exportable de la nación), a partir del incremento de la productividad en todos los sectores de la producción y los servicios.
También es cierto que, la Nota Oficial, ha provocado un inevitable debate público. Sobre todo porque se conoce del incremento relacionado con el número de personas que asumen el trabajo por cuenta propia y la extensión de licencias a diferentes modalidades de producción y servicios, ha resultado un detonante que pone un punto rojo (en mi criterio, para realizar este análisis) con respecto a la existencia de una sola moneda. Si bien es necesario que se introduzcan, estos cambios, también resulta importante garantizar el control del flujo del peculio que se genera en un mercado no estatal, que se multiplica y _comienza a mostrar signos de crecimiento del dinero circulante fuera de los bancos_ y establece un cierto monopolio sobre los precios (a productos y servicios), a pesar de las regulaciones vigentes. Por supuesto, este aumento del circulante fuera de los bancos, impide el control, del Estado, sobre el dinero y no se corresponde con los intereses para el desarrollo del país, así como el estímulo del trabajo como forma de aumentar la eficiencia y productividad necesarias para revalorizar el CUP.
Otra cuestión a tener en cuenta en este “punto rojo” (en mi análisis) debe cambiar las reglas con respecto a los ingresos recibidos por los profesionales egresados de las diferentes carreras técnicas y especialidades de nivel medio y superior. Ningún país del mundo puede darse el lujo de invertir millones de dólares en ofrecer preparación técnica y profesional a sus ciudadanos (en forma gratuita hasta la Universidad) y luego “perderlos”, porque se dediquen al trabajo por cuenta propia, cuando pueden reportar mayores beneficios al desarrollo de la nación. Por ejemplo, es necesario que el valor de la moneda _obtenida por el salario, vinculado a un empleo estatal o privado_, responda y garantice el poder adquisitivo del CUP, productos y servicios en el mercado.
Otro ejemplo. el Lineamiento 49, establece que la “…correspondencia entre el crecimiento de la cantidad de dinero en poder de la población y de la circulación mercantil minorista, así como la posibilidad de conducir esta relación de forma planificada, continuará siendo el instrumento clave para lograr la estabilidad monetaria y cambiaria en dicho sector, condición necesaria
para avanzar en el restablecimiento del funcionamiento de la ley de distribución
Socialista, “de cada cual según su capacidad, a cada cual según su trabajo”.
Comenzar por las entidades jurídicas (empresas, organismos e instituciones, entre otros) no puede pasar inadvertido. La mayoría de los trabajadores cubanos responden al sector estatal. Por tanto, en este sector laboral, aun se observan muchos de los vicios que condujeron a graves indisciplinas tecnológicas, violaciones de los procesos inversionistas, deficiente organización y planificación que terminaron por lastrar el interés por un salario que no reporta ningún beneficio y muchos menos puede ser considerado importante para satisfacer las necesidades individuales y de la familia. Además, no se puede obviar, la pérdida (por ineficiencia _en mi criterio_ del control de la oferta, mediante los mecanismos regulatorios (vigentes) e imprescindibles para lograr establecer los topes a los precios de los alimentos en los agromercados en manos de cuentapropistas.
En este sentido debo advertir que los altos precios (en los agromercados) no se diferencian con los de productos adquiridos en cualquier ciudad, medianamente urbana, del interior del país con respecto a la capital.
Existe una frase muy cubana que expresa: “Para el cubano lo más importante es tener (poder comprar bueno y barato) comida, productos de aseo personal y ropa (incluye calzado). Pero también es cierto que ese concepto responde, precisamente, a las posibilidades que obtuvo, el cubano, después de enero de 1959, como ciudadano. Por supuesto, no todos los cubanos, durante la seudorepública, podían disfrutar de otras cuestiones, también básicas, y elementales que hoy recibimos: derecho a la Educación (obligatoria desde las edades tempranas) y la Salud. Habría que preguntarles a los tatarabuelos y tatarabuelas (en ese orden si tenemos en cuenta que el 70 por ciento de la población actual nació o creció bajo los rigores del bloqueo impuesto por el gobierno de Estados Unidos). Habría que preguntarles qué significaba “tiempo muerto”, de lo contrario solo basta observar las consecuencias (generadas por el capitalismo y sus crisis) que, actualmente, se observan en otras latitudes y no excluyen, siquiera a los ciudadanos de las naciones del llamado primer mundo. Aclarado esto, sigo mi análisis.
Decía que el dinero circulante en Cuba, actualmente, no responde a los objetivos de la Política Monetaria, si tenemos en cuenta que la Estabilidad Monetaria (se relaciona con la inflación y el tipo de cambio) implica la estabilidad de la moneda y su poder adquisitivo. Por tanto requiere la estabilidad del producto (oferta en el mercado) y el empleo. Este último debe permitir la estabilidad del sistema de pagos y en consecuencia posibilitar la regulación y supervisión del sistema financiero. O sea, el control de la cantidad de dinero en correspondencia con las necesidades de la economía (cubana) para respaldar sus transacciones (su volumen equivale al PIB).
Por otra parte, en Cuba, el precio de la carne de puerco en el mercado agropecuario, condiciona (prácticamente) el resto de las tarifas para productos y servicios no estatales, o sea en manos de cuentapropistas. Del precio (no su costo de producción) de este producto depende, prácticamente todo lo demás, casi sin exclusiones. La posibilidad de bajarlo, también, depende de la estrategia que siga el Estado con los precios para los alimentos equivalentes (grasa y proteína): pollo y aceite que comercializa en la red de puntos de venta con CUC (25 CUP por cada CUC). Ningún comerciante privado estaría dispuesto a vender la libra de carne de puerco por un precio inferior a los 25 CUP.
De esta forma deja claro la esencia de los cambios en Cuba con respecto a la continuidad del Socialismo.
Los desequilibrios monetarios se expresan en inflación de manera explícita: si crece la cantidad de dinero, pero los precios de los productos (administrativamente) fijos y el exceso de saldos monetarios conduce al ahorro forzoso y la escasez. De ahí que la expectativa, con respecto a emplear una sola moneda, crece. Muchos se refieren a la Nota Oficial como el precedente de un “cambio” de moneda como sucedió, en la primera década de la Revolución, que obligue al desembolso de las arcas infladas, durante años, por el mercado informal.
Por supuesto, en la propia Nota Oficial, se expresa: “(…) la unificación monetaria y cambiaria no es una medida que resuelve por sí sola todos los problemas actuales de la economía, pero su aplicación es imprescindible a fin de garantizar el restablecimiento del valor del peso cubano y de sus funciones como dinero, es decir de unidad de cuenta, medio de pago y de atesoramiento”.
(…)
“En este sentido, el proceso de unificación monetaria respeta los principios de que la confianza ganada por las personas que han mantenido sus ahorros en los bancos cubanos en CUC, otras divisas internacionales y CUP, se conserve intacta y que continuará aplicándose la política vigente de subsidios a precios minoristas y a personas donde sea necesario, en tanto las condiciones económicas del país lo requieran. El CUC al igual que el CUP son monedas cubanas emitidas por el Banco Central de Cuba y mantendrán su total respaldo”.
De esta forma no pueden compararse ambos procesos, determinados por circunstancias históricas, políticas, económicas y sociales, diferentes".


viernes, 3 de enero de 2014

Snowden y el pretexto de Estados Unidos para intervenir militarmente en el ciberespacio.



Foto tomada de la Internet





No es la primera vez que, de forma inducida o circunstancial, un hecho determinado establece el patrón a seguir en un conflicto o establece las bases para consolidar las posiciones (en este caso del gobierno de los Estados Unidos) para una ofensiva de reposicionamiento estratégico de los servicios de inteligencia militar con fines imperiales.
El caso Edward Snowden, más allá de todo lo publicado, solo muestra la punta del iceberg en el sofisticado programa de inteligencia y espionaje que sacude al mundo desde las plataformas ciberespaciales controladas por los círculos de poder hegemónico mundial.
Revertir el impacto negativo de las informaciones expuestas por Snowden resulta el objetivo inmediato después del obligado cálculo en cuanto al posible “desastre” causado por el ex agente de la NSA. En este caso se fortalece la presencia, en regulaciones informadas por el gobierno de la Casa Blanca, para llevar la ofensiva en la guerra ciberespacial contra el resto del mundo.
De esta manera Washington “defiende” su derecho a la supremacía internacional sobre el control de las redes sociales y las plataformas, donde se sustentan, además de amenazar con un ataque directo a cualquier sistema digital en naciones consideradas enemigas.  En realidad, en mi criterio, el propio Snowden pudiera convertirse en un Caballo de Troya en su permanencia en cualquier lugar del mundo fuera de los Estados Unidos.
Recientemente (miércoles 1 de enero de 2014) los periódicos The New York Times y The Guardian, publicaron sendos editoriales en los cuales solicitan, al presidente Barack Obama, el conceder clemencia para Edward Snowden.
Todos los que conocen la técnica periodística o al menos tienen referencia con respecto al uso de los géneros, deben conocer que los editoriales, fundamentan la opinión de la dirección del periódico como un todo. En el caso de The New York Times y The Guardian, digamos que representan los intereses informativos de sus propietarios a través de toda la madeja de hilos que conduce a los círculos de poder dentro de la propia administración norteamericana.
Ambos diarios solicitan al gobierno estadounidense tratar al ex agente de inteligencia Edward Snowden “como a un revelador de datos importantes, no un traidor " (…) considerando el valor tremendo de la información que reveló y los abusos de poder que dio a conocer (…) merece mucho más que una vida en permanente exilio, temor y lucha", especifica The New York Times. Estos periódicos conforman la búsqueda de una salida al conflicto que puso en jaque a Estados Unidos, en medio de la mirada de toda la comunidad de inteligencia internacional, después del escándalo por las filtraciones a través de Wikileaks "Lo que ha hecho podría ser un delito, pero él ha servido bien a su patria. Es hora de que EE.UU. ofrezca a Snowden un acuerdo o algun tipo de clemencia que le pueda permitir regresar a casa y enfrentar una pena reducida por su rol de revelador de abusos".

Según, estos diarios, las revelaciones del ex agente Snowden “no han causado mucho daño a la inteligencia de EE.UU. y no han perjudicado la seguridad nacional. (…) Sus esfuerzos solo han demostrado la falta de respeto a la privacidad por parte del Gobierno federal”.  Por su parte, The New York Times, especificó: "Cuando alguien revela que el Gobierno suele voluntariamente violar la ley, no debe ser condenado a la cadena perpetua por el mismo Gobierno".
No obstante, The Guardian, asegura que “los actos de Snowden "son actos de coraje", ya que él "reveló la información a los periodistas, aunque sabía cuáles serían las consecuencias". Así lo expresa el primer medio de prensa norteamericano que publicó las revelaciones de Snowden.
En noviembre el Gobierno de EE.UU. rechazó la petición de clemencia para el ex agente E. Snowden y le solicitó que regresara al país y afrontar su castigo. Por supuesto, si el ex agente Snowden regresa, de nada valdrán los artículos publicados por estos diarios. Es tonto pensar en un indulto.

Recuerdo cuando escribí el artículo: Las navidades y el desafío al silencio, publicado en mi blog: elhabanerochekeré, en relación con el tema de la desclasificación de “noticias” por Wikileaks, expresaba que todo este alud de informaciones de inteligencia se convertía en el “eslabón perdido” de las transnacionales de la desinformación en occidente.
Entonces concluía el año 2010 y expuse mis consideraciones con respecto al nuevo año 2011. No hacía falta una bola de cristal. Solo había que leer lo que ocurría en el planeta para adelantar y argumentar que: “los retos para el próximo año 2011 serán acuciantes para toda la humanidad. Se precisa de unir voluntades de pueblos y gobiernos. Es la única forma de enfrentar los serios desafíos que impone un planeta financieramente inestable, ecológicamente resentido, climáticamente deteriorado y seriamente amenazado por una guerra nuclear que se ha detenido, momentáneamente, porque el escenario militar ha trasladado sus operaciones bélicas al ciberespacio”. Solo se han incrementado estos retos y, en consencuencia, demostrado la peligrosa situación internacional.
Explicaba que “Los “targets” somos todos los que pensamos diferente en “algún oscuro rincón del planeta”, al citar las palabras del ex presidente George W. Bush cuando habló en la Academia Militar de West Point, con el propósito de anunciar la nueva escalada que ha llevado a la destrucción de Iraq. Estrategia que marca un punto de partida en los criminales ataques terroristas contra el World Trade Center, en Nueva York, pero aún funcionará en esta y las siguientes administraciones como un propósito importante en la política exterior del imperio”.
Hace unos días el diario alemán Der Spiegel se hacía eco de supuestas filtraciones que apuntan a que Apple podría haber colaborado activamente con la NSA, la agencia de seguridad nacional estadounidense, para facilitar el espionaje de los usuarios de sus populares smartphones iPhone; a través de un programa de espionaje llamado DROPOUTJEEP, un software que parece que permite visualizar la información del iPhone, los mensajes de texto SMS, la lista de contactos, el buzón de voz e incluso la geolocalización del propio usuario, según explica el diario The New York Times. ¿De dónde proviene esta información que publica el diario norteamericano?
Incluso, Der Spiegel,  indica que los analistas de la NSA se referían internamente a los usuarios de iPhone como “zombies que pagan por su propia vigilancia”. Y continúa y según el Russia Today:
“La respuesta de Apple a estas informaciones acaban de llegar. En la víspera de fin de año la compañía de la manzana lanzó un comunicado aseverando que “Apple nunca ha trabajado con la NSA para crear una ‘puerta de atrás’ en ninguno de nuestros productos, incluyendo el iPhone”.
“En cualquier caso, hay que tener en cuenta que las informaciones a las que hace referencia en su artículo Der Spiegel datan de los años 2007 y 2008, de modo que para instalar el citado programa de espionaje haría falta disponer de los iPhones físicamente, no se podría realizar a distancia. De hecho, en la información desvelada por el medio alemán se indica que es en fases posteriores cuando se trabajaría para poder hacer una instalación remota. Además, recuerda The New York Times, si atendemos a las informaciones del diario alemán el sistema operativo con el que funcionaría el programa de espionaje sería iOS 5, mientras que el último lanzado por Apple es iOS 7, disponible desde septiembre de 2013. Aunque, por otro lado, los activistas defensores de la privacidad señalan que en todo caso en los últimos años lo único que puede haber pasado es que la NSA haya mejorado sus métodos de vigilancia”.



Escuchando estos reportes, vuelvo a citar las palabras del líder histórico de la Revolución cubana, Comandante en Jefe Fidel Castro, quien aseguró que el mundo es ingobernable, al referirse a la voracidad imperial y el peligro que acecha a la humanidad por la actitud inconsecuente de las potencias capitalistas. Considero que debemos volver a releer el discurso pronunciado durante la II Cumbre Iberoamericana, celebrada en Madrid, España, en julio de 1992. Su relación directa con el nuevo orden mundial que pretende establecer el gobierno de Estados Unidos, en medio de una guerra en la cual también millones de internautas son víctimas colaterales de los intereses hegemónicos imperialistas en el ciberespacio.

Su Majestad,

Excelencias,

Grandiosa fue la hazaña de Colón, e intrépidos los que fueron capaces de conquistar y colonizar decenas de millones de kilómetros cuadrados de territorio poblado en el hemisferio occidental. Pero también sin precedentes en la historia fueron los ejemplos de resistencia heroica como la de Tenochtitlán, capital de los aztecas, e insuperable la hazaña de los hombres que, con Bolívar a la vanguardia, fueron capaces de liberar después todo un continente.
Juntos hemos escrito una dramática y fabulosa historia. Pero no se viaja desde tan lejos para asistir simplemente a una conmemoración por importante que sea. Nos trae aquí la conciencia de que en América Latina nuestra unión no existe todavía, nuestra independencia está por consolidar y nuestro pleno desarrollo está por realizarse.
Conmemoramos el V Centenario cuando se ha roto el balance de fuerzas en el mundo, cuando conceptos esenciales de la soberanía están cuestionados, cuando surge en el planeta el hegemonismo unipolar. ¿Qué ocurrirá en los próximos quinientos años? ¿Será de nuevo una gran parte de la humanidad sometida a las peores formas de dominación? ¿Será ignorada, aplastada, absorbida en el orden político, económico y cultural, esta vez no únicamente por el poder que emana de las armas más sofisticadas, sino también por el monopolio de tecnologías avanzadas, el control absoluto de la economía mundial y el dominio total de los medios de comunicación masiva? ¿Podrán sus derechos ser garantizados por las Naciones Unidas cuyas funciones han sido usurpadas por un Consejo de Seguridad que hoy es manejado a su antojo por la mayor potencia militar, que impone su política en el minúsculo grupo de los que ostentan el anacrónico derecho al veto, irritante y antidemocrático privilegio que es indigno de nuestra época?
Preguntémonos, incluso, si la humanidad podrá sobrevivir a la destrucción del medio ambiente, propiciada por las sociedades de consumo, despilfarradoras y enajenantes, sociedades que no resuelven los problemas sociales y económicos fundamentales, como quedó demostrado en la opulenta ciudad de Los Angeles, dentro de un país que pretende ser modelo de sistema político y donde la violencia racial es cada vez más brutal, los ricos son cada vez más ricos, los pobres cada vez más pobres y los negros e hispanoamericanos cada vez más discriminados.
Cuando nos reunimos aquí, ese propio país, la mayor potencia militar de la historia, ha proclamado el derecho bárbaro a secuestrar ciudadanos de cualquier nación en cualquier parte del mundo: el imperio tratando de gobernar el planeta, un planeta que es, además, ingobernable.
Ese mismo imperio, hace más de treinta años, bloquea despiadadamente a Cuba, pequeño país latinoamericano. Ni siquiera los alimentos y medicamentos están excluidos. Se intenta rendir por asfixia económica y hambre a un pueblo que se niega a renunciar a su independencia y a sus ideas: un genocidio, un ultraje a la humanidad.
¿Es este acaso el nuevo orden mundial? ¿Es este el porvenir que espera a cada país que aspire a ser verdaderamente independiente?
Y para el Tercer Mundo en su conjunto, ¿cuáles son las esperanzas?
Hay en esta época convulsa y confusa quienes decidieron vender su alma aspirando a vivir como en París o en Londres simplemente cambiando de ideología. Países considerados hasta hace poco como industrializados, reclaman ahora cientos de miles de millones de dólares con el sueño de convertirse en sociedades de consumo, compitiendo por los recursos con los que necesitan de verdad desarrollarse.
Los enormes déficit presupuestarios de la potencia hegemónica succionan cuantiosos medios financieros a la economía mundial.
¿Qué quedará para vencer el subdesarrollo de la inmensa mayoría de los que en América Latina, Africa y Asia, empezaron a ser colonias europeas hace precisamente quinientos años? ¿Tendrán que vivir acaso de las limosnas y los desperdicios del mundo rico?
Cualesquiera que fuesen las respuestas a estas interrogantes, a ningún latinoamericano se nos escapa la necesidad histórica, ante todo, de unirnos e integrarnos.
La integración económica y política con América Latina es ya un objetivo inscrito en las páginas de la Constitución de la República de Cuba.
Divididos, nuestros pueblos no podrán garantizar su independencia, el respeto de los poderosos, el bienestar a que aspiramos y un lugar decoroso en el mundo.
En esta excepcional ocasión deseo saludar al pueblo español, a los valerosos y nobles descendientes de los que lucharon setecientos años por su independencia y de los que en defensa de la patria derrotaron a los ejércitos, hasta entonces invencibles, de Napoleón.
Agradezco su cálida hospitalidad, y agradezco, de modo especial como latinoamericano, que pueda hablar aquí hoy en español y no en inglés.
El pueblo cubano se siente heredero de las mejores tradiciones del pueblo español.
Nada es imposible para los que luchan. Nuestro Héroe Nacional José Martí; hijo de padre y madre españoles, en vísperas del reinicio de la lucha por la independencia, escribió algo que parece concebido para esta reunión: Cuba no anda de pedigüeña por el mundo, anda de hermana, y obra con la autoridad de tal. Al salvarse, salva. Nuestra América no le fallará, porque ella no falla a América.

Muchas gracias. 

jueves, 26 de diciembre de 2013

Nunca más






“No te culpo
Por el detalle de amor
Que me regresó a tu universo.
Por mirar la estrella que no fue,
Por el rumbo que perdí,
Por buscar en ella tu luz”.

(A María Esther)




Al rey de los caballos, mi padre.


“Píntame un caballito…”, dije, y ambos se miraron con la sonrisa más cómplice que aún recuerdo. Sus manos entrelazadas solo dejaron libre la derecha de él sobre la mía, el espacio suficiente para sostener un lápiz y pude sentir cómo aparecía la hermosa figura sobre el papel virgen. Su mano fuerte, conducía y me dejé llevar… Nunca aprendí a tomar el lápiz o el bolígrafo de forma “correcta”, como lo hacen, generalmente, los demás; sin embargo, siempre tuve su apoyo: “Déjalo María Esther…pronto, logrará hacerlo…”, aseguraba.
El tiempo le dio la razón a mi padre y Cronos se convirtió en mi mejor aliado. Aprendí a leer, escribir y dibujar, ante de los cinco años. En los libros descubría lo que podía después compartir con mis amigos. Dibujaba lo que quería ver y resultaba para otros, prácticamente, imposible. De esta manera comprendí que mi vida estaría signada por el amor de ambos. La rudeza física de mi padre con esa mezcla de aguda inteligencia que compartía y complementaba en la sabiduría y el recio carácter de mi madre, fueron la base para forjar lo que sería después.
Hoy, en que los religiosos cubanos recuerdan a Changó (Santa Bárbara, en la religión católica), el orischa dios del fuego y la guerra; me parece ver a mi padre con una botella de vino tino para realizar su tradicional ofrenda. Sobre todo contagiando de alegría a su María Esther y multiplicando, en esta evocación, la necesaria presencia con algún presente en sus manos que, después comprendí por qué siempre lo colocaba en las mías. Así pude tener la primera edición de la Imprenta Nacional de Cuba, El Quijote, y corrí a revisar las ilustraciones en aquel libraco que se conserva como parte del patrimonio familiar.  Mi padre invitaba a mis hermanos que realizaran aquella lectura y hacía referencia a los amigos, un tema recurrente con respecto a su probada lealtad. Recuerdo el día que venía acompañado de los padres y del desaparecido amigo y pintor Vicente Rodríguez Bonachea. Mi hermano había lanzado una piedra y el chico mostraba la marca en la cabeza. Observé la verguenza de mi padre y del padre de Vicente _quien, después por esas casualidades de la vida, muchos años después_, me enseñó los secretos de la edición en mis tiempos de radio. Mi padre hizo referencia a la amistad, a la lealtad y sello un compromiso que conservamos por el resto de nuestras vidas. El  Es por eso que deseo compartir, con los tripulantes de mi blog, un relato recogido en un volumen bajo el nombre: Y los cuentos, cuentos son, donde hago referencia a estas necesarias relaciones y, también a la forma en que (a veces) se comportan o son interpretan la realidad aquellos que hemos tomado por amigos.


Colours and Benetton (Blanco y Negro)

“Nadie se quita el corazón
y lo tira contra las piedras”
(Miguel Barnet)

“Por favor, pasen y siéntense, enseguida los atiendo”, dijo la muchacha y su voz pareció modulada digitalmente en una estereofónica. Caminó dos pasos en dirección a la mesa donde serviría el café, pero se volvió y con la sonrisa congelada por un flash de su conciencia retrocedió y me dijo: “lo siento, el chofer debe esperar afuera”. Si el factor sorpresa no existiera, esa muchacha lo habría inventado. Realmente contuve hasta la respiración y sentí cómo flotaba en medio del estupor de mis colegas. Salí. Afuera una pulverizada llovizna se mezclaba con el viento y el polvo de las calles  y lo salpicaba  todo. ¿Qué hacer? ¿To be or not to be?,  escribió Shakespeare, pero mi socio el bola, el sabio del barrio, el de la universidad de la calle, me diría: ¿Tú ve o tú no ve?, ¿asere pa´qué estudiaste tanto? Estas gentes son fulas y siempre te dan con la mala. Donde tú los mata e´con la misma piedra.
Ganas no me faltaron de recoger una piedra y ver que pensaba esa gélida muchacha que nos atendió en la recepción de la Empresa. Incluso, Tato, el chofer de mi colega, se escurrió entre el piquete, junto al camarógrafo. Yo venía de botella, ¿qué podía hacer? si además no me consideraba un Shakespeare ni en la imaginación, sino un periodista que necesitaba hacer su trabajo. “No te preocupes”, me había dicho Reina y prometió que resolvería el problema en cuanto se encontrara en el despacho del presidente de la corporación. Pero, no sé por qué imaginé lo contrario. Reina había llevado su traje de conquista: un sugerente y corto vestido de una sola pieza que podía ocultar solo el color de su piel detrás del verde suave de la tela. Luego mostraría aquella sonrisa, muy parecida a una confesión provocada por un pensamiento erótico. ¡Coño, ¿pensaba tumbar al presidente?!  Tenía que haberlo imaginado. No solo lo supe cuando el ángel de ferrita me impidió entrar, sino desde el momento en que escuché su invitación melodiosa para acompañarle durante la aventura de entrevistar al presidente de la corporación tal  y más cual. Acepto que no le puse frenos a la imaginación cuando susurró que sería fácil. Tenía un argumento sólido para confirmar cómo sería el encuentro, a partir del momento en que el tipo le dio botella en una verdadera nave cósmica fabricada por la Toyota, y la tremenda y perfumada “muela” del conquistador  que la llevó hasta la mismísima entrada del canal de televisión. “Imagínate cuando me vieron bajar del yipón, parecía que había llegado la mujer del presidente Obama”. Por supuesto, hubo previo intercambio de teléfonos y una invitación para que le entrevistara en su despacho ubicado en una inmobiliaria de Miramar. Reina me pidió que fuera. Siempre me tenía en cuenta para los grandes vacilones. “Para eso estudiamos juntos, ¿no es verdad?  Además tú me tirabas tremendos cabos con los trabajos de equipo. ¿Te acuerdas?, me la pasaba barqueando y nadie podía ponerme cola cuando se trataba de llegar a la Facultad a bordo de aquellos carrazos”. “Yo atiendo la agricultura, respondí, ¿qué voy a hacer cuando llegue a la redacción con una entrevista impublicable?”  “¿Y para qué tu eres periodista? Respondió  ¿no me digas que solo puedes escribir de viandas y pajaritos del campo?, te conozco y siempre fuiste sobresaliente en las notas, mucho más con las crónicas. ¿Te acuerdas cómo tenías bobas a las chicas y en especial a la profesora Maricary? Tienes talento, además tu jefe es mi amigo, lo va a agradecer, ya le daré un timbrazo a su oficina y verás el cambio en la línea editorial. Claro algo se le pegará también, de eso me encargo, él no es bobo, todos lo hacen… ¿por qué no?”  “No Reina, no todos lo hacemos”, quise responder, pero me dijo: “¿Desde cuándo no te tomas una Bucanero Max?, pero apuesto a que no será una, pueden ser dos, tres, una caja…, y gratis, ¿qué te parece?” “Bueno…”, quise inventar una excusa, pero ¿qué excusa?  La voz de Reina era lo suficientemente seductora como toda ella y si le daba por vestirse con aquel….  “¿Sabes…? Dijo me pondré ese vestidito que tu piropeas tanto (el tono resultó entre pícaro e irónico), pero no quiero parecer una puta, te lo digo en serio, el tipo no está mal, pero no puedo dejarlo que me enlace con dos laticas de Bucanero y una cajita de chocolates, para eso voy con Tato, mi chofer y el camarógrafo. Tú sabes que el gordo Tato es capaz de comerse todo el bufet que pongan y lo que no pueda tragar lo mete, con plato y todo, dentro del estuche de la vieja videocámara. (Reímos. Tato se las ingeniaba para cargar el innecesario bolso que, por demás, estaba habilitado para la “piratería bufeteana”). La imagen de Tato me recordó un montón de anécdotas. Sobre todo aquella, verdaderamente espeluznante, de la ¿periodista? de radionoséqué. La mulata cargo casi dos cajas de cervezas y refrescos, en laticas, y comida en sendas bolsas plásticas que crecían como enormes garrapatas debajo de la mesa; incluso uno de los gastronómicos (en la recepción ofrecida por el Día de la Prensa Cubana en la Empresa Nacional de Materias Primas) le preguntó: ¿Corazón, vas a montar una paladar?  “¿Vas o no vas…?”,  insistió Reina y me hizo regresar al momento del To be or not to be. “¿Tú ve o tu no ve, paisa?, métele el brazo, tomas los laguers, guardas lo que puedas, coge y come lo que se te pegue, recuerda ir en ayuna, y si puedes le pasas la cuenta alareinaesa”, aconsejaría el bola en un eslaider de su filosofía callejera y como buen tipo, samaritano y consejero del barrio, no me daría otra opción que aceptar la invitación de Reina y decir: “Sí, dónde me recoges”, “donde siempre”, respondería ella y ya no tendría tiempo para dar marcha atrás. Fue, entonces, que pensé en la posibilidad de pasarla bien con aquellos laguers fríos, me sentaría a disfrutar, como en las películas, y mandaría a todo el mundo al otro lado del Universo, total, como diría mi otro socio (de pareja en el dominó)  Pedrito de la Barca: Y todo el mayor bien es pequeño, que toda la vida es sueño y los sueños, sueños son. Ahora, sencillamente, una recepcionista me había confundido con el chofer del equipo de periodistas y no tuve más remedio (incluyo el factor sorpresa) que mirar cómo les indicaba a mis compañeros la puerta del ascensor a la oficina del Presidente de la corporación tal o más cual. ¡Adios laguers de latica y bufet gratis!, grité en silencio. “No te preocupes, voy a discutir eso y regreso por ti”, dijo Reina y me pareció que miraba a Marilyn Monroe, mientras lanzaba un beso a través de la pantalla. Han pasado diez minutos y Reina no aparece, tampoco el camarógrafo (bueno ese no se mete en ná), menos Tato, no sé por qué pensé en el gordo chofer tragón. Él no se gastaría un pensamiento en mi presencia, mientras tuviera tiempo de deglutir bandejas completas de mariscos, ensaladas (y cuanta cosa pusieran que no fuera plástico) y beber hasta que el eructo no pudiese ser comprimido en su enorme abdomen, pero ¿Reina? ¿Qué habría pasado con ella…? No era de abandonar  a los amigos ni en los peores momentos, así había sido siempre. Además… ¿qué sentido tendría dejarme después de haberla acompañado?, mejor debía responder: ¿para qué me dijo que fuera…?  Estoy afuera, el polvo y la lluvia me obligan a refugiarme detrás de una columna. Desde ahí puedo ver, al menos, la calle por donde cruzan los hermosos autos de la selecta barriada de Miramar con los cristales oscuros. “¡¿Tú ve, asere, tú ve?! ¡Siempre te joden!  Págale con la misma piedra!”
“Reina…, “dije y traté de esconder la risa para que no se escurriera dentro del auricular.  ¿Dime…? (y recordó el embarque, lo supe, pero como siempre se adelantó. Otra de sus habilidades: una excelente agilidad mental a prueba de errores) oye lo siento por lo del otro día, el tipo es un cabrón, me envolvió, a mí, a la Reina de la envoltura y al Tato, ni se diga, ese ni tomó una sola imagen (ironizó), tampoco le hizo falta utilizar el estuche de la veterana e inutilizable filmadora para llenar su despensa, le cargaron el maletero, por cierto (¿al poco rato, dijo?) salimos a buscarte y ya no estabas,  seguro levantaste a la secretaria pedante, la que te interceptó y confundió con un chofer, nada la tipa es peor que un policía de tránsito obligado a trabajar bajo la lluvia”. (Se rió alegando que era una estrategia de las mujeres para llamar la atención) “te digo que fue una maniobra para hacerse la graciosa, mira que confundirte con un chofer, es una jodedora, después entró preguntando por ti, como lo hacía la profesora Maricary, ¿te acuerdas? (intentó desviar mi atención hacia el pasado e incluso coquetear para aliviar las tensiones) todas sabíamos que tuviste buena suerte con ella… ¿dime, para que me llamas?” (Mostró una ridícula e inesperada pérdida de memoria)  “Un recorrido por la agricultura…”, dije y contuve la respiración antes de escuchar su respuesta:   “¡¿La agricultura….?! ¡Qué va, lindo, lo mío no es la tierra!, la piso y sé que me tragará, pero antes sigo sobre ella. ¿Pa´ qué lugar es?, ah, nunca he ido, solo una vez, fuera de labana, estaba chichitica y me llevaron de paseo al campo, en un tren que fue tartamudeando hasta Holguín y después caminamos no sé qué tiempo hasta la casa de mis abuelos…, sí he escuchado de ese lugar, claro es algo, ¡claro que me gustaría!  …si es como dices… ¡La enganché!, donde hay desquite no hay agravios”.  “Tú ve, asere, te dio con la mala, pero ahora te la jamas doble” y el bola tenía razón. “Colours and Benetton,(Blanquetton, agregaría)  blanco y negro chama, pueden mezclarse y sale má bonito”.  Colgué. Imaginé a Reina como si fuese un ave rara entre aquellos hombres de sol y tierra, pero me equivoqué. Traía unos jeans que arrastraba la mirada de todos hasta donde nacían sus piernas, como si fuera poco el escote de la camisa permitía ver una obra exclusiva en la naturaleza humana, femenina, especifico. Por supuesto, ella no entró al campo por sus pies, la vi alzarse sobre el estribo del yipi y agitar su pamela. Confieso que jamás había recibido tanto agasajo: tendría comida suficiente para un mes y me ahorraría tener que invertir casi la mitad del salario en el mercado agropecuario, donde, por supuesto, no encontraría jamás la imagen de los productos que nos colocaron en sendos sacos per cápita. Tato estaba de plácemes, el presidente de la cooperativa se me acercó goloso: “No sabía que la papa y la langosta tenían competencia, deberían asignarme esa periodista de forma permanente”, dijo y le extendió un pedazo de papel (de su agenda) que Reina colocó (sin mucha importancia dentro de su bolso) Reina me había comentado que pensaba en invitar a su amigo el Presidente de la corporación no sé qué para hacerle una recepción exclusiva con papas fritas, ensaladas, carnes y frutas. Por eso había aceptado la invitación para realizar un reportaje en la agricultura. “¿Tú ve o tú no ve, asere? ¡Esa es la cuestión!”.

Raúl San Miguel, La Habana, Cuba.

Por estos días, finales de año, siento esa avalancha de sentimientos que se traducen en evocaciones. Sobre todo porque fui invitado a formar parte de una selección de relatos dedicados al Benny Moré (Santa Isabel de las Lajas, 24 de agosto de 1919 - La Habana, 19 de febrero de 1963), en el aniversario 50 de su desaparición física. El Benny, fue su cantante preferido y quizá, también, con mi inserción entre reconocidos autores cubanos, se cumpla, su profecía: “Tal vez, nunca serás pelotero, pero si creo que pudieras llegar a ser pintor o escritor. Solo debes esforzarte y recordar que, ambos oficios, también pueden ser los más solitarios del mundo”. Tal vez, tenga aun tiempo de convertirme en pelotero, antes de que el olor de la tinta de la imprenta y las anécdotas que me contaste con relación a los amigos, a los verdaderos, me aseguren, ese espacio en solitario del que prefiero no volver a salir nunca más. "Vuelvo a mi cuarto, mi alma toda, /toda mi alma abrasándose dentro de mí,/no tardé en oír de nuevo tocar con mayor fuerza./(...) Y entonces yo me dije, apenas murmurando: "Otros amigos se han ido antes, mañana él también me dejará,/ como me abandonaron las esperanzas." Y entonces dijo el pájaro: "Nunca más". (Fragmento del poema, El cuervo, Edgar Allan Poe, Bostón, 1809-Baltimore 1849).