viernes, 15 de julio de 2011

La historia oculta sobre un crimen de la "justicia" de Estados Unidos

LA VERDAD QUE DENUNCIA UNA INFAMIA


Raúl San Miguel

Fotos: Tomadas del sitio digital Cubadebate

Las palabras de Ricardo Alarcón de Quesada, presidente del Parlamento cubano son elocuentes, pero también sencillas y límpidas como cada una de las palabras que contiene el nuevo libro relacionado con los Cinco Héroes cubanos prisioneros en cárceles del imperio. Decía Alarcón:

“Agradezco a Miguel Barnet, Aitana Alberti, Alex Pausides y a todos los que realizaron esta nueva edición de “Los Héroes Prohibidos” y a todos los que nos acompañan esta tarde. Quisiera dar las razones que me llevaron a escribirlo y son probablemente su única justificación.

La parte más extensa de este pequeño libro es la traducción a nuestro idioma de 16 artículos que aparecieron en la revista CounterPunch en una serie subtitulada “The Untold Story of the Cuban Five” (La Historia no contada de los Cinco Cubanos, que fue publicada también íntegramente en Cubadebate). Carecen de méritos literarios y tampoco intentan analizar a fondo, con rigor técnico-jurídico, un enmarañado proceso judicial que además de profundamente arbitrario fue, en su momento, el más prolongado de la historia norteamericana. Se trata más bien de lo que algunos han llamado periodismo de urgencia. Les digo cómo sucedió.

Viví mucho tiempo en New York donde conservo no pocos amigos, incluyendo los que sostienen la importante publicación alternativa ya mencionada. Dialogando con ellos comprobamos lo obvio, que allá casi nadie sabe algo de este caso y la necesidad imperiosa de que esta historia fuera expuesta y en un lenguaje comprensible para el público.

Aunque soy miembro de la UNEAC, por obra y gracia de vuestra generosidad, no puedo considerarme un escritor y mucho menos bilingüe, pero accedí a cumplir el difícil encargo porque, sencillamente, pensé - o más exactamente, pensamos, con Jeffrey St.Clair y Alexander Cockburn - que era mi deber. No fui a la playa en el verano de 2009, pero créanme que pasé unas vacaciones inolvidables braceando en un mar de documentos legales y bregando con la lengua de Shakespeare.

Ustedes juzgarán el resultado que es también un hermoso acto solidario del Festival Internacional de Poesía de la Habana, de la Colección Sur y de la Unión de escritores y Artistas de Cuba.

Pero no nos engañemos. La historia de los Cinco sigue siendo una historia no contada. De ella, nada o casi nada sabe la inmensa mayoría de los norteamericanos ¿Qué más podemos hacer? Si me permiten repetir el inapelable reclamo de los niños de La Colmenita.

Porque el tiempo pasa y pronto serán trece años desde que Gerardo, Ramón, Antonio, Fernando y René fueron secuestrados. Una tras otra se han ido agotando las posibilidades de devolverles la libertad por la vía de los tribunales, donde sólo les queda ya un último recurso, el procedimiento extraordinario o Habeas Corpus.

Para liberarlos sería indispensable movilizar a mucha gente, a ese “jurado de millones” del que ha hablado Gerardo y esa meta está lejos aún, muy lejos. No la alcanzaremos formulando buenos deseos, ni repitiendo consignas, ni con una propaganda a menudo autocomplaciente que predica a los conversos y convierte en rito lo que tiene que ser, ante todo, una obra de amor.

La total inocencia de nuestros compañeros consta en documentos oficiales del gobierno y de tribunales norteamericanos. Pero eso poco importa. Porque los documentos demuestran que ellos no cometieron crimen alguno, el Imperio ha ordenado que esas pruebas sean sepultadas y sobre ellas ejerce una censura total. Las grandes corporaciones mediáticas, esas a las que Chomsky definió, con una palabra, “disciplinadas”, las ignoran siempre, sistemáticamente, sin excepción.

Que esos medios actúen así, que cumplan sus instrucciones con obediencia, es natural, comprensible. Pero no son ellos los únicos que practican un silencio indecoroso. La verdad es siempre revolucionaria y por eso hay que decir que ese silencio va mucho más allá, se extiende hasta muchos de los llamados medios alternativos y llega también a algunos que se interesan, sin embargo, por la suerte de “Los cinco héroes prisioneros del Imperio” como suelen reiterar.

Entonces ¿qué hacer?
En el juicio de Nuremberg un fiscal señaló que los que estaban entonces en el banquillo de los acusados no eran los únicos culpables. También lo eran quienes no los denunciaron, los que sabían y callaron.

Por lo pronto excúsenme que vuelva a mostrar este documento. Es de la Fiscalía General de Estados Unidos, fechado mayo 30 de 2001, cuando el juicio de Miami se acercaba a la hora del veredicto. Se titula “Petición de Emergencia”. Y ¿qué pidieron aquí? Que se detuviera el juicio y fuese modificada la acusación principal contra Gerardo porque “a la luz de las pruebas presentadas” era imposible sostenerla y conduciría probablemente a la absolución de nuestro compañero en el cargo más grave formulado contra él, “conspiración para cometer asesinato en primer grado”.
Pero este documento, que es el reconocimiento explícito, solemne, del fracaso de la calumniosa acusación, cumple ya más de diez años de total ocultamiento. Y hay algo más que prueba su inocencia.

Recordemos que la infamia contra Gerardo se fundaba en algo con lo que él no tuvo absolutamente nada que ver, el lamentable incidente del 24 de febrero de 1996 y el derribo en aguas cubanas de dos avionetas pertenecientes a un grupo terrorista que muchas veces había violado nuestro espacio soberano. Según los radares cubanos el hecho ocurrió aquí, muy cerca del Malecón habanero; los radares norteamericanos ofrecían datos contradictorios o confusos, en consecuencia, la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), que investigaba el suceso, solicitó al gobierno de Estados Unidos las imágenes tomadas por los satélites norteamericanos. Washington se negó a entregar esas imágenes hace quince años, se negó a la misma petición durante el juicio de Miami y se niega nuevamente ahora cuando lo reclama otra vez la defensa de Gerardo. Ha podido hacerlo sin molestia alguna porque su sospechosa conducta no ha trascendido al público pues de ese asunto nada dicen quienes supuestamente se dedican a informar.

Escasa repercusión ha tenido también el descubrimiento en 2006 de que los medios locales de Miami, los que amenazaron al tribunal y crearon un ambiente de odio y hostilidad contra los acusados, cumplían esa sucia labor con financiamiento del gobierno federal. Hace cinco años que Washington se resiste a revelar todo el alcance de esta conspiración y puede hacerlo gracias a la complicidad o la torpeza de otros “informadores”.

Hace ya más de un siglo alguien muy autorizado puso el dedo en la llaga. Me refiero a John Swinton que fue durante un largo período redactor jefe de The New York Times. Escuchémosle: “Si publicara mis opiniones honestas en mi periódico antes de veinticuatro horas quedaría sin empleo. El oficio de los periodistas es destruir la verdad, mentir abiertamente, pervertir, difamar, adular a los pies del dios dinero… Ustedes lo saben y yo lo sé… Somos los instrumentos y los vasallos de los hombres ricos que mandan tras el escenario. Somos las marionetas, ellos mueven los hilos y nosotros bailamos. Nuestros talentos, nuestras posibilidades y nuestras vidas son la propiedad de otros hombres. Somos prostitutos intelectuales.”

En el tiempo transcurrido desde que Swinton hiciera su memorable denuncia la situación ha evolucionado en un sentido aún más desfavorable para la libertad. Los dueños de antaño se fusionan hoy en grandes conglomerados que poseen no solo publicaciones impresas, sino también la televisión, las agencias cablegráficas y otros medios de comunicación y la llamada industria cultural. Son colosales corporaciones que determinan lo que la gente puede conocer, manipulan su capacidad de pensar y sentir, embrutecen y promueven la banalidad, el egoísmo y el aislamiento entre los seres humanos. Son ellos los que diseminan las noticias o las hacen desaparecer. Es una verdadera dictadura global que penetra por todas partes muchas veces sin ser advertida.

Es duro el desafío para quienes intentan ser la conciencia crítica en la sociedad contemporánea. Es grande la responsabilidad de los intelectuales, entre ellos, los periodistas.

Sólo escapando de las redes de la tiranía mediática, buscando fuera del menú “informativo” que nos impone, podremos acceder a la verdad y alcanzar la cualidad del revolucionario, la de “seres pensantes no seres conducidos”, para usar la definición de Julio Antonio Mella. Sólo si además somos capaces de ayudar a otros a emanciparse del nuevo yugo y unirnos y articular tantos esfuerzos dispersos estaríamos cumpliendo nuestro deber para con los Cinco hermanos. Sé que es difícil, pero vale la pena. Después de todo, ellos dieron sus vidas por nosotros.

Palabras en la presentación del libro ”Los Héroes Prohibidos” en la UNEAC, Julio 13 de 2011

miércoles, 13 de julio de 2011

La caída de un ángel

Raúl San Miguel

Foto: Cortesía de la Psicóloga Social, Nora Salas

Texto de la canción: Cita con ángeles, de Silvio Rodríguez

"Pobres los ángeles urgentes
que nunca llegan a salvarnos.
¿Será que son incompetentes
o que no hay forma de ayudarnos?
Para evitarles más dolores
y cuentas del psicoanalista,
seamos un tilín mejores
y mucho menos egoístas."

Hace unos días mi compañera Nora Salas, me sugería escribir algo para mi hija Laura. Me había señalado su criterio en relación con un libro de relatos (inédito) que había escrito a principios de este año. Me explicaba, en su condición de Psicóloga social, su criterio profesional con respecto al texto. Por supuesto, pensé en que tal advertencia resultaba mucho mas profunda y pensé en cómo hacerlo. Realmente, confieso que no tenía idea de la forma de comenzar algún texto más apropiado para mi hija.

Fue entonces que, mientras observaba las estadísticas relacionadas con las visitas a este blog, encontré la triste noticia que cuenta la decisión de una niña hindú para solucionar un problema en su familia. Decisión que la llevó a la muerte temprana, sumergida en su inocencia.

Recordé, entonces y con más fuerza, la advertencia de mi compañera. Los niños y adolescentes son los más vulnerables a las situaciones extremas provocadas tanto dentro de la familia como en el entorno social en el cual se desarrollan. Así me lo había explicado, en reiteradas ocasiones, en cada uno de los reclamos y artículos que realiza en función de los talleres de prevención y lucha contra las drogas, los del VIH, entre otros, durante su labor en la ONG "Allí donde estés" y en la ATE de la Ciudad de la Plata, en la Argentina.

Debo reconocer que cada una de las señales de nuestros hijos deben ser reconocidas como un punto de referencia obligado. De lo contrario podemos errar o sufrir lamentables consecuencias. En el caso que pondré de ejemplo, en relación con la niña hindú, nos explica las terribles consecuencias de la falta de comunicación y orientación hacia los niños, el no reconocer, como explicaba mi compañera, la Psicóloga Nora Salas, de los derechos de las niñas/os y adolescentes a recibir la información adecuada, en el momento adecuado. Este ejemplo, estremecedor, puede tener otras lecturas, pero definitivamente las consecuencias ya son irreparables.

En la foto, la Psicóloga social, Nora Salas (al centro) y la doctora María del Carmén Ruiz (en primer plano) durante uno de los talleres de prevención (Adolescencia y niñez) en la Ciudad de la Plata



Durante días, Monica Sakar y su hermana Mumpy oían a los adultos de su casa en el este de India hablar de transplantes. Comentaban que el padre de la familia podría recuperar la vista con unos ojos nuevos, mientras que la vida de su hermano podría salvarse con un transplante de riñón. Por desgracia, no había ningún donante a la vista.

La situación era desesperada: en India, una familia en la que los varones están inválidos tiene muchas menos posibilidades de salir adelante. Así que Mumpy ideó un plan: suicidarse para que su familia pudiera aprovechar sus órganos. Se lo confesó a Monica, que debió entender que una idea tan inocente y descabellada sólo podía ser una fantasía infantil.

Desgraciadamente, eso no detuvo a Mumpy. Días después, la niña de doce años ingirió un pesticida llamado Thiodan. Avisó a su padre de que había soñado que alguien la envenenaba. Consternado, el cabeza de familia la llevó de hospital en hospital. En cada intento, el médico le decía que no podía hacer nada por ella. Y en cada intento, la salud de la niña empeoraba. Al poco, murió.

Y esa tragedia, que Mumpy entendió como la solución definitiva para su familia, tiene un giro final todavía más descorazonador.

La niña había escrito una nota de suicidio en la que explicaba que sus órganos debían salvar la vista de su padre y la vida de su hermano. La había dejado encima de su cama antes de empezar a rotar por los hospitales de India del Este. Su familia no la encontró hasta que no regresaron del funeral. Para entonces, Mumpy ya había sido cremada siguiendo el rito hindú, y no quedaban órganos que trasplantar.

El periódico 'The Times of India' cuenta que su madre entró en estado de shock después de oír la noticia.

Cita con ángeles

Silvio Rodríguez

Desde los tiempos más remotos
vuelan los ángeles guardianes
siempre celosos de sus votos
contra atropellos y desmanes.
Junto a las cunas infantiles,
junto a los tristes moribundos,
cuentan que velan los gentiles
seres con alas de otro mundo.

Cuando este ángel surca el cielo,
no hay nada que se le asemeje.
El fin de su apurado vuelo
es la sentencia de un hereje
no se distraiga ni demore,
todo es ahora inoportuno.
Va rumbo al campo de las flores
donde la hoguera espera a Bruno.

Se lanza un ángel de la altura,
caída libre que da frío.
La orden de su jefatura
es descender hasta Dos Ríos.
Es diecinueve y también mayo,
monte de espuma y madre sierra,
cuando otro ángel a caballo
cae "con los pobres de la tierra".

Dicen que al filo de la una
un angelote compasivo
pasó delante de la luna,
sobrevolando los olivos.
Y cuentan que con mala maña
fue tiroteado su abanico,
justo a la hora que en España
se asesinaba a Federico.

Un bello arcángel aletea
junto a un gran pájaro de hierro.
Procura que un hombre lo vea
para ahuyentar cien mil destierros.
Pero el arcángel se sofoca
y un ala azul se le lastima
y el ave negra abre la boca
cuando atraviesan Hiroshima.

[Danzando un milenario rito
donde los cielos son más puros,
un ángel desde el infinito
ve la emboscada sobre el Yuro.
Y oye el telúrico alarido
que hace vibrar la cordillera,
cuando en la espalda del caído
sueñan las alas de la era.]

Dejando un surco luminoso
por sobre Memphis, Tennessee,
pasó volando presuroso
un ser alado en frenesí.
Iba vistiéndose de luto,
iba llorando el querubín
e iba contando los minutos
de Dios y Martin Luther King.

El ángel pasa bajo un puente,
después rodea un rascacielos.
Parque Central, lleno de gente,
no se da cuenta de su vuelo.
Cuánta utopía será rota
y cuánto de imaginación
cuando a la puerta del Dakota
las balas derriben a John.

Septiembre aúlla todavía
su doble saldo escalofriante
todo sucede un mismo día
gracias a un odio semejante.
Y el mismo ángel que allá en Chile
vio bombardear al presidente,
ve las dos torres con sus miles
cayendo inolvidablemente.

[En Santa Fe las aguas cubren
sueños de niños desolados
y ahogan con furia incontenible
las penas de los evacuados.
Un ángel se desploma en llanto
cuando descubre el desvarío
del ala oscura del Salado
que tapa todo lo querido.]
(Estrofa de Víctor Heredia)

Desesperados, los querubes
toman los cielos de la tierra
y con sus lápices de nubes
pintan adioses a las guerras.
El mundo llena los balcones
y exclama al fin: esta es mi lucha,
pero el señor de los cañones
no mira al cielo ni lo escucha.

Pobres los ángeles urgentes
que nunca llegan a salvarnos.
¿Será que son incompetentes
o que no hay forma de ayudarnos?
Para evitarles más dolores
y cuentas del psicoanalista,
seamos un tilín mejores
y mucho menos egoístas.

martes, 12 de julio de 2011

El llanto del cuervo



Raúl San Miguel

Foto: Tomada de El Nuevo Herald

Es muy difícil conseguir una afiliación verdadera entre quienes prefieren exponer a la patria con el propósito de obtener beneficios personales. Así ocurrió con el ex preso político cubano Néstor Rodríguez Lobaina, quien llegó a España en abril pasado, y ya denunció (apenas una semana atrás) que ha sido excluido del programa de atención a solicitantes de protección internacional por supuesto “incumplimiento” de las normas de funcionamiento.

España ha sido una de las naciones europeas que apoya, con financiamiento, la propuesta de Estados Unidos para los llamados miembros de la oposición en Cuba. Ahora resulta que el señor Lobaina, hizo pública su decisión de realizar una huelga de hambre ante la negativa planteada en una carta que recibiera de la Cruz Roja (en Málaga, Andalucía) y en la que se le comunica la pérdida de su condición de beneficiario del Programa, concebido para los disidentes cubanos, y que dejará de recibir la prestación y servicios que tal carácter implicaba.

Según refiere El Nuevo Herald, la carta, que llegó al ex preso político cubano, integrante de uno de los grupúsculos que existen en la Isla y apoyados por Washington, lo denomina fundador del Movimiento Cubano de Jóvenes por la Democracia.
Por su parte, el señor Rodríguez Lobaina _quien salió de Cuba desde julio del 2010 con la mediación del gobierno español_, aseguró que “si en tres días no obtiene una solución” al problema que afronta, se declarará en huelga de hambre frente al Ministerio de Asuntos Exteriores. Agregó, además, que su deseo es que el gobierno de España le devuelva a Cuba. ¡¡¡¿…???!!!

Afirmó Rodríguez, que niega haber cometido infracción alguna, está desde abril acompañado de su mujer e hija —ahora de ocho meses— en un hostal y pese a que la medida no les afecta a ellas, que estaba previsto que fueran a un centro de la Cruz Roja, él anuncia que ella no aceptará separarse de él y se irán del establecimiento juntos.

Se lamenta de quedar “abandonado, a partir de mañana (hoy), en las calles de Málaga sin dinero, comida ni techo” y que no tiene recursos económicos para volver a Madrid a reclamar a Exteriores que le devuelva a Cuba a la cárcel de la que le sacaron, porque, recuerda, no viajó a España en una balsa ni entró ilegalmente.

Ya desde el pasado mes de abril, Rodríguez Lobaina ya se quejaba del trato recibido por el gobierno español en su llegada a este país. No obstante, su caso no resultó el único. El 29 de junio pasado, otros siete disidentes cubanos fueron expulsados del centro de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), entre ellos el expreso Carlos Martín Gómez, tras una agresión física en el grupo y amenazas al personal del centro de acogida.

Se cumple la frase: “Roma paga a los traidores, pero les desprecia”.

lunes, 11 de julio de 2011

Una breve estación en el tiempo


"Perdido"
Me he perdido la primera vez
que pude ver mi imagen nacer en tus ojos
me he perdido
entre los versos y mucho más,
me he perdido entre las palabras
que han nacido y no fueron jamás escritas.
Me he perdido
en aquel beso que robé con febril permiso
y repetí.
Me he perdido, atrapado en la dulzura
de tus senos maduros
en tu vientre ávido de temores
mientras me abrazabas con tus piernas
y me hundías, despacio/
en tu vida.
(Samuel. 29/1/11)



PUNTO DE PARTIDA

Raúl San Miguel

Fotos: Samuel Ponce

Estos Son tiempos difíciles, sobre todo cuando se han perdido valores que algunos aseguran no podrán ser retomados a menos que se realice un trabajo muy serio en la educación de las nuevas generaciones, específicamente desde el punto de partida: la familia. Sobre todo cuando se han impuesto otros valores que ya forman parte de una seudo-cultura adquirida a un alto precio y cuyas consecuencias son visibles en la imposición de patrones de conducta importados de sociedades donde lo importante no es el ser humano, sino el mercado.

Lamentablemente estos valores foráneos se manifiestan en muchas otras actividades de la vida cotidiana. También sobran los ejemplos que establecen el reinado del “poderoso caballero Don Dinero”. Tristemente no pocas personas aún pueden ser compradas, mientras la moneda dura imponga su “música” y el trato cortés que esperamos por determinado servicio sea condicionado por cuánto tienes..., puesto sobre la piel y te diré quién eres.

Lo peor es que tales pérdidas no solo acusan a los ejemplos citados, sino a otros más sensibles (desde mi punto de vista con la esencia del ser humano). Me refiero a las relaciones afectivas. Aunque espero y confío en que el amor pueda defenderse de tales imposiciones. Es por eso que deseo compartir con los lectores la síntesis de ese valor en los siguientes versos de la poetiza artemiseña Shatila Valdés Abi-Rashed, de su controvertido libro (Editorial Unicornio) Nupcias de ermitaña: "Se comercian maniquíes (...) Este planeta de tornillos sueltos se gasta la piel".

Incluso la propia Shatila me confesaba, en una entrevista, su experiencia:
“Es importante tener en cuenta _decía_ la trascendencia del ser humano en toda su obra: la que construye y la que destruye. Incluso, más allá de lo físico y lo espiritual: indagar en la huella que deja el hombre en sí mismo, y en los demás; la aptitud apocalíptica que conduce al dilema que enfrenta la especie humana en estos tiempos. No obstante, es mi mundo y me ayuda a encontrar respuestas a muchas de las preguntas que deseo hacer, o silenciar mis miedos.”

Sé que el tema, por reiterado, no cambia a las personas; pero ayuda a entendernos y luchar contra nuestros propios demonios. Es la manera de comprender y descubrir lo esencial con nuestros propios ojos.

sábado, 9 de julio de 2011

La vuelta a la manzana




Raúl San Miguel

Fotos: Tomadas de Cubadebate e Internet

"Creen [los Estados Unidos] en la necesidad, en el derecho bárbaro, como único derecho: “esto será nuestro, porque lo necesitamos. Creen en la superioridad incontrastable de la raza anglosajona contra la raza latina. Creen en la bajeza de la raza negra que esclavizaron ayer y vejan hoy, y de la india, que exterminan. Creen que los pueblos de Hispanoamérica están formados, principalmente, de indios y de negros. Mientras no sepan más de Hispanoamérica los Estados Unidos y la respeten más,—como con la explicación incesante, urgente, múltiple, sagaz, de nuestros elementos y recursos, podrían llegar a respetarla,— ¿pueden los Estados Unidos convidar a Hispanoamérica a una unión sincera y útil para Hispanoamérica? ¿Conviene a Hispanoamérica la unión política y económica con los Estados Unidos?"

José Martí.

Los políticos norteamericanos que persisten en la teoría de la fruta madura han comparado a Cuba con una manzana y esperan ver, de un momento a otro, caerla como le ocurrió al científico Isaac Newton, mientras descansaba debajo de un árbol. Incluso, medio siglo después aún tienen la esperanza de hacer las maletas, por supuesto no al estilo de la Brigada 2106 que fue derrotada en Girón, aunque esta variante de ataque no ha sido excluida. Por supuesto, las transmisiones de TV y Radio “Martí”, desde Washington y los planes de subversión interna persisten.

Tal teorema se debe al señor, John Quincy Adams, diplomático y político estadounidense que llegó a ser el sexto presidente de los Estados Unidos (1825-1829), quien en el 28 de abril de 1823, formuló la tesis conocida en la historia cubana como la política de "la fruta madura", según la cual Cuba por su cercanía geográfica, debía caer en manos de los EE.UU. Mister Adams, era hijo del segundo presidente de estadounidense, John Adams. Como diplomático estuvo implicado en numerosas negociaciones internacionales, además, como Secretario de Estado, participó en la creación de la Doctrina Monroe.



Recientemente, según publica el sitio digital cubano Cubadebate, el ex senador demócrata y candidato presidencial de 1972 George Stanley McGovern expresó su consternación al regresar de un viaje reciente a Cuba por no poder ver a Fidel Castro. McGovern, quien representó a Dakota del Sur en el Congreso durante 24 años, se reunió con Fidel Castro en 1975 en una visita a Cuba y ha tenido “una relación más amigable desde entonces; Sin embargo, los representantes del Congreso suelen ser más cautelosos acerca de apoyar públicamente a Fidel, y un activo lobby anticastrista ha estado financiando generosamente a los adversarios del líder cubano, asegura la fuente.



Encontrarse con el Comandante en Jefe y líder histórico de la Revolución cubana, es un privilegio que no ha perdido vigencia aun cuando oficial y voluntariamente decidió el traspaso de sus funciones al frente del país, lo cual fue ratificado en el reciente Congreso del Partido de los comunistas cubanos.

Por supuesto, la presencia de Fidel y su labor de consulta en relación con los problemas que enfrenta Cuba, no son un secreto. El propio Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro Ruz, lo planteó ante el Parlamento, una vez asumida la actual responsabilidad que ocupa. También, esta vez, las acciones que se realizan para depurar responsabilidades en los diferentes niveles de dirección forman parte dela continuidad de una política coherente desde la cual se defiende la continuidad de la Revolución y el futuro de independencia y soberanía nacionales.

Sin embargo, los esfuerzos de Washington para madurar la “fruta” han continuado. Según Cubadebate, durante el ciclo 2010, los Comités de Acción Política anticastristas donaron más de tres millones de dólares a campañas parlamentarias en todo el país, con una relación de aproximadamente de dos a una las contribuciones a los demócratas sobre los republicanos, especifica una investigación realizada por el Center for Responsive Politics.

El senador Robert Menendez (demócrata (D) por Nueva Jersey), el representante Howard Berman (D-California) y el ex congresista Ike Skelton (D-Missouri) fueron los tres principales receptores del mencionado dinero en el 2009 y 2010, indica la investigación del Centro, y recaudó cada uno más de cien mil dólares.

Menéndez se encuentra en la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, Berman había sido el presidente del Comité de Asuntos Exteriores. Y Skelton había sido el presidente del Comité de Servicios Armados. El senador Chuck Grassley (Republicano-Iowa) fue el principal receptor republicano del dinero de los comités de acción política anticastristas, de acuerdo con la estudio, ingresando exactamente cien mil dólares de estas donaciones.

Aquí está un gráfico que muestra las contribuciones para la campaña de los comités de acción política anticastristas en el ciclo electoral del 2010:
Y aquí hay una tabla que muestra los primeros 10 beneficiarios Demócratas durante el ciclo electoral de 2010:

Nombre y Cantidad

Robert Menendez (D): $ 112,500
Howard L. Berman (D): $ 112.000
Ike Skelton (D): $ 102.000
Eliot L. Engel (D): $ 97,500
Harry Reid (D): $ 85.000
Robert E. Andrews (D): $ 82,500
Alcee L. Hastings (D): $ 77,000
Allen Boyd (D): $ 76.500
Kendrick B. Meek (D): $ 60,000
Joe Baca (D): $ 54000
Otra tabla que muestra los primeros 10 beneficiarios de los republicanos:
Chuck Grassley (R): $ 100,000
Todd Tiahrt (R): $ 55,000
Dan Burton (R): $ 48.000
Mike Pence (R): $ 36000
Denny Rehberg (R): $ 35,000
Johnny Isakson (R): $ 33,000
Ed Whitfield (R): $ 30,000
John Boehner (R): $ 30,000
Richard Burr (R): $ 30,000
Thad McCotter (R): $ 28,000

A esta relación agrego, a propósito de la solicitud de revisión de su caso por parte del estadounidense empresario, detenido en Cuba por actividades contra la Revolución, Alan Gross, los datos siguientes:

La compañía de Maryland que contrató al desarrollador Alan Gross ganó más de 2 700 millones en contratos con la USAID desde el año 2000 hasta el año 2009, según muestran las estadísticas oficiales del gobierno de los Estados Unidos.
Development Alternatives Inc., o DAI, envió a Gross a Cuba como parte de los programas de la USAID de financiamiento de la “democracia”. Las autoridades cubanas acusan a Gross de la instalación de una red satelital de comunicaciones ilegal y lo sentenciaron el pasado viernes a una pena de 15 años de prisión.

DAI, ubicada en Bethesa, Maryland, recaudó 2 720 391 038 dólares en contratos de la Agencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos (USAID por sus siglas en inglés), de acuerdo con un reporte de FedSpending, que se encarga de rastrear el gasto público.

Las nueve compañías que le siguieron fueron:
1. CHEMONICS INTERNATIONAL INCORPORATED - $1 647 101 126
2. BEARINGPOINT, INC - $994 453 511
3. RESEARCH TRIANGLE INSTITUTE - $781 069 203
4. BERGER LOUIS GROUP INC - $680 280 412
5. COFFEY INTERNATIONAL LTD - $445 549 179
6. JOHN SNOW INC (JSI) - $424 500 839
7. MACRO INTERNATIONAL INC - $396 961 113
8. TETRA TECH, INC. - $340 521 186
9. L-3 COMMUNICATIONS HOLDINGS - $278 752 145


La DAI recibió en menos de una década el mayor monto de dinero de la USAID
Lista de los diez primeros contratistas de la USAID del 2000 al 2009. Fuente: FedSpending.org.

La Federal Assistance.gov ha reportado que la ayuda estadounidense a grupos para la “democracia” en Cuba se centra en “la prestación de asistencia humanitaria a los presos de conciencia y sus familias, el fortalecimiento de la sociedad civil, apoyar a los movimientos cívicos basadas en cuestiones de acción y coaliciones, y la promoción de las libertades fundamentales, especialmente la libertad de expresión y la libertad de prensa”.

Estos fueron los montos asignados en las partidas públicas:


En un próximo artículo abordaré la relación del actual gobierno del presidente Barack Obama con la USAID. No obstante, por su importancia considero oportuno incluir este artículo firmado por María Caridad Pacheco y que tuve la suerte de encontrar en la Internet.

INTEGRACIÓN O HEGEMONISMO. UNA VISIÓN MARTIANA*

Por María Caridad Pacheco

La perenne vigilancia ante el peligro que entrañaba el naciente imperialismo norteamericano, presente en el ensayo “Nuestra América”, aparecido por primera vez en la Revista Ilustrada de Nueva York el 1ro. de enero de 1891 y el 30 de enero del mismo año en El Partido Liberal, de México, es una de las preocupaciones vitales de José Martí a partir de aquel invierno de angustia cuando, según dijera en el prólogo a los Versos sencillos, “se reunieron en Washington, bajo el águila temible, los pueblos hispanoamericanos”.
Aunque quizás ya el fenómeno en ciernes es aquilatado por él durante su estancia en la capital de México en 1875, cuando revela su apreciación de lo que llamó “el cesarismo americano”, no es hasta la década del 80 que Martí dio pruebas fehacientes de sus conocimientos acerca de los diversos mecanismos de penetración y dominio económico con que el imperialismo amenazaba a las débiles economías latinoamericanas.
Como se sabe, uno de los aportes capitales de José Martí al pensamiento revolucionario en América Latina fue su oportuna y precisa advertencia del peligro que para la independencia y libre desarrollo de nuestra América, significaba el entonces naciente imperialismo de los Estados Unidos, porque fue un aporte que no quedó en un simple enunciado teórico, sino que también se concretó en la práctica revolucionaria. De hecho, la intensa actividad del Apóstol en el seno de la Conferencia Monetaria Internacional Americana fue una de las oportunidades de materializar su pensamiento antimperialista.
Uno de los factores fundamentales que originan su genial aportación, radica en la vasta experiencia latinoamericana y caribeña de quien no sólo residió en cuatro países latinoamericanos (Cuba, México, Guatemala y Venezuela) y visitó por razones familiares o políticas otros, sino que además fue colaborador de importantes periódicos de la región; socio correspondiente en Nueva York de la Academia de Ciencias y Bellas Artes de San Salvador; representante de la Asociación de prensa de Buenos Aires en los Estados Unidos y Canadá; cónsul en Nueva York de la Argentina, el Uruguay y Paraguay; presidente de la Sociedad Literaria Hispanoamericana de Nueva York y representante del Uruguay en la Conferencia Monetaria Internacional de Washington en 1891. Por ello, no resulta insólito que en el pensamiento de Martí se hiciera evidente un patriotismo antillano y latinoamericano, abierto además al resto del mundo, en particular a los países tradicionalmente explotados y humillados.
Estas circunstancias lo llevaron a vislumbrar el deber de Cuba en América desde la celebración en Washington, entre 1889 y 1890, de la Conferencia Internacional Americana. El término panamericanismo, que fue empleado por primera vez en el periódico New York Evening Post, el 27 de junio de 1882, fue usado en los reportes que se hicieron acerca de un evento al que Martí se refirió como un congreso cuyas entrañas están, “como todas las entrañas, donde no se las ve”.
José Martí, como cronista del diario La Nación de Buenos Aires, desentrañó los verdaderos propósitos de ese acontecimiento al analizar “su historia, sus elementos y sus tendencias”, y denunció las intenciones ocultas del naciente imperialismo yanqui formuladas en las teorías de diversos dirigentes estadounidenses como Thomas Jefferson, John Quincy Adams, Henry Clay, James G. Blaine y otros. En síntesis, el panamericanismo promovido en ese momento histórico por el señor Blaine, secretario de Estado del país norteño, contribuía a la aplicación práctica de la doctrina Monroe, complementada por la del “destino manifiesto” que había sido aportada en 1845 por un oscuro personaje del periodismo y la diplomacia norteamericana, llamado Louis O’ Sullivan, y que sería enarbolada de forma explícita o ímplicita por muchos políticos e intelectuales norteamericanos hasta nuestros días.
Poco después de la muerte en combate de Martí, el gran poeta nicaragüense Rubén Darío, admirado `por el impacto de las crónicas que sobre el cónclave había escrito el dirigente cubano, escribió: “cuando el famoso congreso pan-americano sus cartas fueron sencillamente un libro. En aquellas correspondencias hablaba de los peligros del yanquee, de los ojos cuidadosos que debía tener la América Latina respecto a la Hermana mayor; y del fondo de aquella frase que una boca argentina opuso a la frase de Monroe.”
Cuando Darío escribe acerca de las cartas se refiere a los artículos periodísticos de Martí, y cuando alude a la boca argentina, se trata de la frase pronunciada por su delegado Roque Sáenz Peña, de meritoria e inclaudicable labor en el congreso, “sea la América para la humanidad”, con la cual se oponía a la divisa de Monroe “América para los americanos”, que en realidad significaba “América para los americanos del Norte”. Con tal política de rapiña preconizada por el político yanqui y sus seguidores se pretendía, como lo demostró el devenir histórico, una alianza entre las incipientes oligarquías nativas de las repúblicas latinoamericanas y los monopolios norteamericanos, contra todo proyecto económico-social y cultural autóctono en nuestra América.
Durante la Conferencia Monetaria Internacional, a la que asistiera en representación de la república de Uruguay, Martí descubrió la aspiración imperial de subordinar financiera y económicamente al continente latinoamericano, lo que denunció en el propio evento y en crónicas periodísticas donde se hallan sus criterios políticos y denuncias respecto al cónclave. Aunque no se oponía al establecimiento de la moneda única, advertía que ello sólo podía ser racionalmente posible en la medida en que no hubiera diferencias abismales en el nivel de desarrollo económico de los países.
Era conocida la posición vertical de Martí respecto a las tendencias expansionistas de los intereses económicos de los Estados Unidos, razón por la cual no resulta extraño que el Secretario de Estado de aquel país obstaculizara su participación en la conferencia, a tal punto que en la primera sesión no pudo estar presente, sin causa que lo justificara. El propio Blaine, al ver el desempeño de Martí en aquella reunión, en la que se convirtió en el representante que más intervenciones pronunció durante las sesiones, intentó ganarlo para sus maniobras electorales, lo cual queda revelado en un libro testimonial escrito por el argentino Carlos A. Aldao, en el cual este recuerda cómo Martí “solía narrar con cierto orgullo haber acompañado hasta la escalera de su modesta vivienda al emisario de Blaine que había entrado en ella a proponerle ventajas pecuniarias, en cambio de cuatro mil votos cubanos de que él podía disponer en Florida y que acaso decidieran en aquel Estado la elección presidencial”.
El representante del Uruguay era también un patriota cubano, consciente de que la batalla librada era de vital trascendencia no sólo para el subcontinente americano sino también para Cuba, aún sometida al coloniaje español y que una vez libre y soberana debía asegurarse un espacio propio y sin ataduras foráneas en el comercio internacional.
El Maestro preguntaba en un artículo publicado en la Revista Ilustrada de Nueva York, en mayo de 1891, sobre la lección que para nuestros pueblos se desprendía de la Conferencia Monetaria convocada por los Estados Unidos, y a propósito escribió: “Si dos naciones no tienen intereses comunes, no pueden juntarse. Si se juntan, chocan. Los pueblos menores, que están aún en los vuelcos de la gestación, no pueden unirse sin peligro con los que buscan un remedio al exceso de productos de una población compacta y agresiva.”
Y agregaba:
Creen [los Estados Unidos] en la necesidad, en el derecho bárbaro, como único derecho: “esto será nuestro, porque lo necesitamos”. Creen en la superioridad incontrastable de “la raza anglosajona contra la raza latina”. Creen en la bajeza de la raza negra que esclavizaron ayer y vejan hoy, y de la india, que exterminan. Creen que los pueblos de Hispanoamérica están formados, principalmente, de indios y de negros. Mientras no sepan más de Hispanoamérica los Estados Unidos y la respeten más,—como con la explicación incesante, urgente, múltiple, sagaz, de nuestros elementos y recursos, podrían llegar a respetarla,— ¿pueden los Estados Unidos convidar a Hispanoamérica a una unión sincera y útil para Hispanoamérica? ¿Conviene a Hispanoamérica la unión política y económica con los Estados Unidos?
Las dos preguntas, formuladas por Martí hace ciento diez años, tienen dramática vigencia todavía.
En estas circunstancias, la unidad e integración de los países de América Latina, aún no lograda en nuestros días, resultaba en la estrategia martiana el fundamento del equilibrio continental y universal que pondría freno a la expansión imperialista de Estados Unidos. Por ello, la idea bolivariana de la unidad de nuestros pueblos, desde el Río Bravo hasta la Patagonia, es inseparable de Martí, sobre todo en los últimos días de su existencia, cuando fueron más evidentes las `pretensiones hegemónicas de Estados Unidos en el hemisferio. Pero, hay que decirlo, Martí no predica una unidad intangible, sino aquella que se precisa para lograr la segunda independencia y cuya finalidad no estriba únicamente en el combate contra el imperialismo, sino también contra el orden social vigente en América Latina.
El vínculo del problema de la independencia con el establecimiento de una república en revolución, suponía la participación beligerante de las masas populares en el nuevo proyecto, y con ello Martí cerró la posibilidad de que la burguesía cubana defendiera el interés nacional. Aunque pudieran encontrarse algunos grupos interesados en la emancipación, lo cierto es que la burguesía cubana prefirió entenderse con el imperialismo a vincularse a las clases humildes en una batalla decisiva por la independencia económica y política de Cuba.
Desde otra perspectiva, las Antillas tenían en la concepción unitaria del Apóstol una importancia cenital, por ser esta región la primera fuente de financiamiento de las burguesías europeas y una zona de especial relevancia económica y comercial para el naciente capitalismo mundial. Justamente por esta razón, las vanguardias nacionalistas antillanas consideraban el Caribe un área de extraordinaria trascendencia estratégica para los destinos del subcontinente.
Esta vanguardia, de clara orientación antimperialista, surgida ante la urgencia que planteaban los peligros exteriores, contaba entre sus figuras más prominentes a los cubanos José Martí y Antonio Maceo, los puertorriqueños Ramón Emeterio Betances y Eugenio María de Hostos, los dominicanos Gregorio Luperón, Pedro F. Bonó y Federico Henríquez y Carvajal, el haitiano Antenor Firmin y el cubano-dominicano Máximo Gómez.
Con independencia de la diversidad de orígenes sociales y de formación político-ideológica, así como de la especificidad de los problemas nacionales que debieron enfrentar, esta vanguardia logró prever, con mayor o menor profundidad, la naturaleza del fenómeno imperialista que se le venía encima a nuestros sufridos pueblos, y, en consecuencia, se dieron a la tarea de elaborar un programa para evitar la injerencia imperialista y la frustración de la independencia y soberanía de los pequeños países que conforman las llamadas Antillas.
De este modo, la unidad antillana fue una constante en el pensamiento y en la acción de los más relevantes revolucionarios antillanos del siglo XIX, entre los cuales José Martí fue una figura señera. Para Martí era evidente que sólo la unidad de las Islas hermanas serviría de valladar a los apetitos imperiales, previendo también que tras las Antillas, peligraba la independencia de toda América Latina. En este sentido, al comentar en Patria, el 14 de mayo de 1892, bajo el lema de las Antillas y Baldorioty Castro, el homenaje que los puertorriqueños tributaron a su ilustre compatriota, Martí advierte: “No parece que la seguridad de las Antillas, ojeadas de cerca por la codicia pujante, dependa tanto de la alianza ostentosa y, en lo material, insuficiente, que provocase reparos y justificara la agresión como de la unión sutil, y manifiesta en todo, sin el asidero de la provocación confesa, de las islas que han de sostenerse juntas, o juntas han de desaparecer, en el recuento de los pueblos libres.”
De este modo, el significado de la guerra que iba a se librarse en Cuba no se limitaría a la simple obtención de una independencia que, de hecho, podría nacer amenazada. Si el objetivo inmediato de Martí era liberar a Cuba y a Puerto Rico de la tutela de España, su “magna obra”, como se sabe, era preservar la independencia de la América Latina ante el expansionismo yanqui. Pero Martí sabía que la sola independencia política de las Antillas no bastaba para contener al imperio del norte, ya que los Estados Unidos no había vacilado en conquistar territorios de un estado soberano como México en la primera mitad del siglo XIX. Para evitar que se cumpliera el “destino manifiesto” proclamado por los políticos yanquis, eran necesarias dos condiciones: la toma de conciencia de los pueblos de Cuba y Puerto Rico y el resto de Latinoamérica, y la unión de dichos pueblos en un frente común antimperialista. La primera de estas condiciones suponía una gigantesca labor ideológica que él ya había comenzado y que nos dejó en sus artículos y discursos revolucionarios; la segunda, debía ser el resultado del desarrollo de la conciencia nacional y continental, cuya primera etapa radicaría en la lucha armada contra el dominio colonial español.
Por su situación geográfica y su evolución histórica, esa magna tarea sólo podía ser intentada entonces por Cuba, y por su desarrollo político e ideológico, su vasta experiencia latinoamericana y caribeña y el aprendizaje que le reportó su estancia durante quince años en Nueva York, sólo Martí, entre los cubanos, y diría más, entre sus contemporáneos en América Latina, estaba en condiciones de emprender y encabezar con toda responsabilidad un movimiento de emancipación que tendría, entre otros fines, impedir el hegemonismo norteamericano en la arena internacional.
No era una tarea fácil, y aún pagamos en América Latina la traición de unos y la imprevisión de otros que olvidaron la advertencia martiana sobre el retorno del colonialismo con falsa apariencia de soberanía e independencia política, y la implantación de una política de hegemonía económica y política de Estados Unidos sobre los países de nuestra América.
La prematura muerte de Martí; las sucesivas maniobras yanquis, desde la incautación de las expediciones de la Fernandina hasta la intervención oportunista en la guerra que los cubanos libraban con todo éxito contra la decadente metrópoli española, y la traición de la burguesía nativa, impidieron el establecimiento en Cuba de una república popular en revolución que evitara, o al menos hiciera difícil la expansión imperialista.
Los Estados Unidos alcanzaron sus objetivos sobre las Antillas. En 1898 intervinieron en la guerra de independencia de Cuba, para luego imponerle un status de neocolonia. Convirtieron a Puerto Rico en un enclave colonial. Ocuparon Haití de 1915 a 1934. Intervinieron en República Dominicana en 1914 y 1916, y en México (1913). Impusieron a Nicaragua el Tratado Bryan-Chamarro (1914) ratificado en 1916. Bombardearon a Veracruz (1914) e invadieron de nuevo a México (1918). Desembarcaron en Honduras y Panamá (1920). Intervinieron en Honduras (1922 y 1924), Panamá (1925), y, por tercera vez, en Nicaragua (1927). Impusieron a Trujillo en República Dominicana (1930). Fueron masacrados por la intervención yanqui doce mil obreros y campesinos en El Salvador (1932). En resumen, sus monopolios deslizaron sus inversiones por todo el Continente, con una secuela de explotación, atraso, incultura, sometimiento, sin descartar la intromisión de procedimientos militares o de fuerza y la imposición de gobiernos títeres, represores de los pueblos.
Sin embargo, el neocolonialismo implantado por los Estados Unidos y demás potencias imperialistas en la región, dieron uniformidad a la diversidad. Como justamente ha señalado Fidel en un mensaje inserto en la tradición de la vanguardia antillana, de la cual formaba parte destacada José Martí:
no podemos olvidarnos de que nuestra gran familia iberoamericana no estará completa mientras no se siente con nosotros el representante del Puerto Rico independiente, ni tampoco del hecho de que fuera del ámbito de nuestra reunión quedan millones de hombres y mujeres del Caribe que no sólo son ya también nuestros hermanos por concepto de geografía, el subdesarrollo económico y la cultura, sino que por esa misma razón resultan compañeros de batalla en las tareas que nos estamos planteando.
Articular una vocación contrahegemónica, tomando en consideración los diversos factores e intereses que asuma el movimiento emancipador dentro de cada país, pero además acentuando los aspectos que en lo geográfico, histórico, económico y étnico nos une, es tal vez el desafío mayor que tienen nuestros pueblos en la actual encrucijada.
Retomemos al pensamiento de José Martí para reinterpretar el mundo globalizado de nuestros días, a partir de las condiciones peculiares de nuestra América, arremetiendo contra todo tipo de colonización, incluyendo la de nuestras culturas. Recordemos que un año antes de caer en combate, Martí afirmaría en el periódico Patria que
ni pueblos ni hombres respetan a quien no se hace respetar. Cuando se vive en un pueblo que por tradición nos desdeña y codicia, que en sus periódicos y libros nos befa y achica, que, en la más justa de sus historias y en el más puro de sus hombres, nos tiene como a gente jojota y femenil, que de un bufido se va a venir a tierra; cuando se vive, y se ha de seguir viviendo, frente a frente a un país que, por sus lecturas tradicionales y erróneas, por el robo fácil de una parte de México, por su preocupación por las razas mestizas, y por el carácter cesáreo y rapaz que en la conquista y el lujo ha ido criando, es de deber continuo y de necesidad urgente erguirse cada vez que haya justicia u ocasión, a fin de irle mudando el pensamiento, y mover a respeto y cariño a los que no podremos contener ni desviar, si, aprovechando a tiempo lo poco que les queda en el alma de república, no nos les mostramos como somos.