martes, 13 de enero de 2015

Vista aérea




"Pero, entonces, cuando salí de aquel sueño, no podía contar la parte de mi historia porque aún no había despertado lo suficiente (...). ". 
Con este fragmento de mi novela "Ciudades..." comparto, con los argonautas de este blog, este hermoso relato tomado del sitio: Puro cuento y algo más.



(Cuento)

E.Cristian Jardon Meza

Texto y foto de: Puro cuento y algo más


Veía el patio de su casa cada vez más pequeño, con la particularidad de que podía ver detalles. Así como veía claro a su hermano, primero asustado, luego enojado amenazando con molerlo a palos si no regresaba a tiempo antes de que su madre se despertara. Alcanzaba a divisar la vieja gomera con horqueta de lapacho, que creía perdida para siempre. –Si querés una horqueta casi perfecta-le había dicho su padre-tiene que ser de lapacho, son las mejores. Pero hay que trepar, agregaba, no las regala el árbol. Así comenzó a trepar por las engañosas ramas del lapacho, nadie pensaría que ramas tan delgadas sean tan resistentes. Trepaba cada vez más alto, buscando la horqueta perfecta, que cortaba apoyando un pié, bien sujeto al tronco, abrazándolo, y sacrificando una rama entera, pero tenía estrictamente prohibido subir a los árboles con cuchillo, machete, o cualquier elemento que, en caso de caída, se le pudiera ensartar en el cuerpo. Había, seguramente sido orden de su padre, pero a esta altura ya era costumbre. La ‘operación’ continuaba cortando la horqueta, con los tallos delgados de la misma longitud (no tenía un instrumento de medición, pero estaba seguro de lo que hacía), y el tallo más grueso lo suficiente para apoyar firmemente en la palma de la mano. Luego quitar la corteza, tallar un canal donde iría atada la goma, y el secreto familiar: endurecerla a fuego. Eso sí estaba seguro de que había sido cosa del viejo, aunque en esa época nadie le diría viejo a su padre, al de cada uno, se entiende.
Pensando en gomeras y esas cosas se había ido demasiado alto, así que bajó un poco, ignorando los gritos mudos de su hermano, que lo amenazaba desde el piso, y recorrió los patios gemelos. El suyo y el del vecino, el de aspecto serio e impecable, padre de dos chicas bastante mayores que él, con un galpón al fondo. La vista del galponcito le recordó la ‘invasión’ que había perpetrado junto a su hermano mayor y algún otro chico, descubriendo un cajón entero de revistas con fotos de señoras y señores haciendo el amor en diversas poses, con cara de aburridos. Lo impresionó un poco la pelambre, que, dicho sea de paso, le impedía ver lo que le interesaba, pero más lo impresionó el aspecto solemne de las parejas. “Uno pensaba que sería divertido” se dijo “están serios como perros abotonados”, pero claro, teniendo sexo o no, no había visto un perro reírse. Bueno, sí, había visto un par en alguno de los circos pobres que llegaban al pueblo con aspiraciones de ciudad, pero el comentario de alguien (¿hermana, madre?) de que les enseñaban las ‘gracias’ a los cachorros y monitos con descargas eléctricas le quitó diversión al espectáculo. Durante un tiempo se concentró en hacer que se caiga algún equilibrista. Creyó haber conseguido algo, pero no estaba seguro, por la evidente borrachera del tipo ese que se cayó de una cuerda floja no más alta que su cabeza. La del equilibrista. Eso le recordó las tumbas de los perros que se habían muerto, perros que él recordaba vagamente, pero tenía presente cada túmulo en el fondo del patio. Había querido plantar una cruz de palo en una de ellas y los mayores le dijeron que no, pelotudo, que era para no hacer pozos en donde estaba enterrado cada perro, para no chocar con la osamenta, no para enterrarlo como gente. (Seguramente no le habían dicho ‘pelotudo’, eso lo había incorporado él después).
No importa.
¡El fondo! Con cincuenta o más metros, y todo un lateral a la calle, con apenas un muro de un metro, como se estilaba. Las mañanas temprano se iban al fondo, que parecía lejano en esa época. En vacaciones, durante la época de clases para cuando volvían ya estaba barrido y jugaban ahí sin sorpresas. Pero cuando no tenían clases se iban temprano ahí y al baldío del algarrobo gigante, a excitarse-aunque no sabían qué era eso-con los profilácticos amorosamente anudados, como para conservar su contenido. Los levantaban con un palo, aunque tenían prohibido siquiera mirarlos, pero también tenían prohibido robar mandarinas al vecino, cuya quinta se divisaba clara desde esa altura. No era época de mandarinas.
También veía la copa del añoso árbol.
Una vez se habían quedado intrigados con el hallazgo de una bombacha de pintitas rojas en el baldío donde recogían vainas de algarrobo para masticarlas. ¿Quién se olvida algo así? Se decían.
El vecino de enfrente, de su edad pero con costumbres diferentes-en esa casa cada quien hacía lo que se le cantaba, y se acostaba a la hora que quería-les había dicho quién era el que dejaba los ‘trofeos’, un muchacho que siempre veía pasar abrazado a la que seguramente era su novia, llevando la bicicleta al costado ¿sería de ella la prenda con pintitas rojas que habían levantado con un palito, como a los preservativos? Ellos dormían a esa hora, pero este chico les había dicho que hacía sentar a la novia en el murito, en la penumbra que producían los paraísos, lo que lo intrigó: ¿cómo hacían eso que se imaginaba que hacían, con semejante altura? Claro, ellos, la pareja, eran bastante más altos, pero esa deducción le llevó días de pararse frente al muro que le llegaba a la altura de la barbilla y tratar de imitar lo que tampoco sabía como se hacía.
Estaba tratando de ver a las vecinas, que solían salir al patio envueltas en una toalla, cuando sintió el golpe en la cabeza y a su hermano que lo tironeaba hacia adentro.
No era la primera vez que se soñaba volando, así que no lo asombraba. Sí lo asombró su hermano diciendo:
-Boludo, si alguien le cuenta a mami que volás no nos deja salir más de siesta.

Enero 2015

sábado, 10 de enero de 2015

La casa de brujas






Raúl San Miguel
Ilustración Samuel (sobre una imagen tomada de la Internet que me sirvió de base para colocar a mi ciberespacial bruja).

“La vida es un soplido del viento hoy estamos y mañana no. hay que amar y vivir en paz. Para sentir la   brisa que nos llega desde las raíces, como el mar estremece las rocas, (…) RSM


Nunca estuve tan convencido de la existencia real de las brujas hasta que no cursé el segundo año de la carrera en la Facultad de Periodismo de la Universidad de la Habana. Entonces nos habían cambiado la sede, ubicada en la Facultad de Artes y Letras, para una casona en la calle G, muy cerca de la avenida 23, un lugar que –durante los años ochenta- alcanzó el clímax para las reuniones de los entonces (éramos) jóvenes de mi generación se planteaban argumentos que hacían recordar la presencia del tristemente célebre período gris entre los intelectuales precedentes. Carlos Varela, lanzaba su flecha, con carcaj incluido sobre la cabeza de quienes no entendían el reclamo en las letras de sus canciones.
Recuerdo que asumimos la reparación del inmueble y un grupo de estudiantes, inspirados, subimos a los techos para cambiar las tejas y pintarlas de verde, toda una experiencia nueva que nos ofrecía la posibilidad de alternar en varios oficios relacionados con la albañilería, la pintura de fachadas e interiores y la restauración del lugar donde prepararíamos y defenderíamos nuestras tesis de grado.
En medio de tal ebullición laboral, nos propusieron realizar una especie de pasquín con la característica mural donde podíamos descargar nuestros criterios e incluso realizar caricaturas de todo tipo, en forma pública (firmado) o en el anonimato.
Recuerdo que, desde el principio, la idea prendió con la fuerza del fuego alimentado por la necesidad de expresar lo que al siguiente día aparecería en el pasquín. Se me ocurrió hacer algunas caricaturas y, teniendo en cuenta, las características arquitectónicas del hermoso inmueble y el conocimiento de sus áticos, fue bastante febril la idea de llevar al papel una representación de sus ocupantes: alumnos y docentes, convertidos en brujas. No había otra intención e incluso, coloqué un parqueo para las escobas… Quería representar una casa de brujas.
El dibujo no traería mayores cuestiones sino fuera porque su impacto o lectura tergiversada trascendió cualquier variante de la imaginación del autor (en mi caso) al vincularlo con una cuestión política y expresar que la caricatura era una falta de respeto y se burlaba de los profesores y profesoras a los cuales llamaba brujas.
Debo confesar, un cuarto de siglo después, que no pude dejar de reírme. Por supuesto, nadie, solo yo sabía quién lo había realizado. No obstante, el debate fue de aula en aula (solo había un grupo por año) en busca del responsable de tamaño sacrilegio. En consecuencia, el pasquín, casi fue proscrito y conocí que uno de los profesores, el más exigente, devino el más extremista: de hecho algunos de sus artículos publicados en El Nuevo Herald, y en otros diarios de la Florida, lo demuestran.
Por mi parte descubrí que podría combinar el humor con el análisis político y, aunque no lo exploté en todas las posibilidades, sí recuerdo de mi época en el semanario el habanero, de la antigua provincia La Habana (hoy Mayabeque y Artemisa), hice algunas ilustraciones de corte humorístico general y político. Una de ellas, en la cual ridiculizaba al sanguinario Ariel Sharon, el propio director de la publicación, me impidió llevarla a imprenta, bajo el supuesto de que estaba muy fuerte.
Había caricaturizado al carnicero de Sabra y Chatila, Ariel Sharon, sentado en un inodoro sanitario, con una subametralladora de fabricación israelí, sobre sus piernas y junto a su figura un rollo de papel higiénico con la imagen de la paloma de la paz. Le espeté que era lo menos que podía hacer contra tal personaje, causante de la muerte de miles de palestinos.  La negativa del director del semanario aún la recuerdo. Después comprendió su error y me lo hizo saber, pero no publicamos, en su momento, la gráfica para la denuncia política.
 También comprendí que tenía una fuerte herramienta para utilizarla en función de defender mi país de la guerra subversiva que nos impone el imperialismo, en la batalla de ideas que definiera el líder histórico y Comandante de la Revolución cubana, Fidel, y antes el Apóstol José Martí, en su precursor pensamiento antiimperialista expresaba que nos hacían una guerra de pensamiento y debíamos ganarla a pensamiento.
Todas estas evocaciones llegan en momentos en que se aproximan fechas importantes en el orden personal y definen o se advierten, con mayor claridad, posiciones ideológicas tanto en el orden interno de mi país, como mi repudio a la presencia de grupúsculos mercenarios en función de cumplir los designios imperialistas (gobierno de Washington) de anexarse a la isla de Cuba, por cualquier vía, así como las amenazas permanentes contra la Revolución cubana y el derecho a continuar el proyecto de Socialismo que defiende mi pueblo. 
Pero, en ambos ejemplos, de evocación y nostalgia, queda la esencia de  estos dos ejemplos, de dos momentos de mi vida como intelectual y que comparto con los lectores de mi blog. Para ustedes esta ilustración que realicé para compartir nuevas luchas por la justicia social de los pueblos desde los inicios del nuevo año y este fragmento de poema que también define ruptura y comienzo de esta, una nueva etapa de vida.


“En el sepulcro de la tarde preñada de recuerdos,
en medio del nocturno silencio,
ante la mirada inquieta de las estrellas
una lágrima de la luna naciente
alimenta el fuego, (…)”. RSM.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Los convidados de piedra: En busca de un espacio para tragarse la Plaza


Raúl San Miguel
Ilustración: SAMUEL

“Para un artista o intelectual mercenario, para un artista o intelectual deshonesto, no sería nunca un problema.  Ese sabe lo que tiene que hacer, ese sabe lo que le interesa, ese sabe hacia dónde tiene que marcharse.  El problema lo constituye verdaderamente para el artista o el intelectual que no tiene una actitud revolucionaria ante la vida y que, sin embargo, es una persona honesta”  (Fidel, Palabras a los intelectuales. 30 de junio de 1961)

Existen espacios abiertos que son considerados patrimonio de los más trascendentales hechos históricos desde el triunfo de la Revolución cubana hasta la fecha. Me refiero, específicamente, a todas las Plazas de Cuba y, especialmente, donde se erige el monumento reflexivo de José Martí, frente a la torre en forma de estrella como epicentro de las mayores marchas y concentraciones populares del pueblo de Cuba para reafirmar su compromiso con defender la soberanía e independencia, frente a las presiones de todos los gobiernos de Estados Unidos hasta la fecha.
Sin embargo, no es la primera vez que las agencias de inteligencia del gobierno de la Casa Blanca, en franco contubernio con elementos contrarrevolucionarios dentro de la Isla, pretenden establecer un patrón de liderazgo para confundir a la opinión pública internacional.
Justo después del concierto, memorable por su trascendencia internacional, de Silvio Rodríguez, junto a los Cinco Héroes antiterroristas que permanecieron prisioneros en cárceles norteamericanas, una ¿artista...? ¡¡¿¿...??!!  cubana de franca posición anexionista a los intereses del gobierno de los Estados Unidos, Tania Bruguera, buscaba el protagonismo, mediante un supuesto performance, en la Plaza de la Revolución de La Habana, “pese a que las autoridades le negaron el permiso con el argumento de que no se trata de una obra artística sino de una provocación política”, según refiere la nota de prensa de El Nuevo Herald, bajo la firma de Nora Gamez, quien insiste en colocar su firma, después de la fatal entrevista con el señor Rodiles (también para libelo floridano), otro aspirante a presidente de una oposición fantasma dentro de Cuba, la Bruguera, asegura: “Yo voy a estar allí”, para hacer su fastershow. Además de agregar una bravuconería: Yo no me voy a esconder, no estoy haciendo nada malo, simplemente estoy como ciudadana ejercitando mis derechos”. Pero nunca estuvo. Allí se quedaron todos los representantes de los medios de prensa internacionales convidados de piedra al espectáculo que no tuvo lugar. Y pregunto a Bruguera:
¿Derechos?
Sin embargo, el aspirante a presidente de los grupúsculos contrarrevolucionarios, en Cuba, el señor Antonio Rodiles dijo a el Nuevo Herald quehabrá concurrencia el martes en la Plaza de la Revolución. La gente está muy motivada para ir y hablar. Gente de todo tipo, sé que hay muchos artistas y activistas interesados y para todo el mundo las reglas del juego están claras, no es una manifestación política lo que va a haber en la Plaza”, aseguró al periódico de la Florida y volvió a fallar.
Es cierto que la gente en Cuba está muy motivada a hablar, pero de búsqueda de soluciones a problemas que tenemos los cubanos por resolver como se explicó, por parte de los delegados, en la reciente Asamblea Nacional del Poder Popular.
En la organización de la provocación anticubana, en Miami, la mercenaria Rosa María Payá había convocado a un performance similar frente a la simbólica Torre de la Libertad, también a las 3 de la tarde, “en solidaridad con lo que va a suceder en la Habana”, explicó.
Lo cierto es que el fastershow de la mercenaria Bruguera, ha pasado a un capítulo más de los fracasos de todos los intentos del gobierno de Estados Unidos y sus mercenarios contra Cuba. El intento de "tragarse" la Plaza de la Revolución, con una "convocatoria" contrarrevolucionaria, no pasó más allá de una desesperada espera que se quedó como una espina en la garganta de los organizadores de este show mediático.
Este ha sido un año de definiciones importantes para todos los revolucionarios y luchadores por la justicia social en el mundo, cuando apoyaron el regreso de los Cinco Héroes antiterroristas presos en los Estados Unidos, y -decenas de médicos cubanos y de otras naciones colaboran en la lucha contra el ébola, en África. 
En el Sur de nuestro continente, mi apoyo a las luchas sociales de mis compañer@s que reclaman a sus gobiernos los derechos que deben recibir como pueblos.
En cuanto al intento mediático de atacar a mi país, una vez más, demuestra que la plataforma anticubana, apoyada por los servicios de inteligencia de Washington, permanece intacta. 
En mi criterio el pronunciamiento del presidente Barack Obama, para normalizar las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, no excluirá las presiones y la continuidad de los planes contrarrevolucionarios previstos para destruir el sistema social que defiende, soberanamente, el pueblo cubano.
A todos los cibernautas de este blog, les deseo un año de nuevos retos, en beneficio personal, que puedan ser compartidos con sus amigos, familias y por el bien de todos los que habitamos este planeta.
Les dejo el link de las palabras a los intelectuales que expresara el líder de la Revolución cubana, Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en fecha temprana como el año 1961.