martes, 25 de noviembre de 2014

No importa, puedes matar



La edad de la ira (cuarta parte)



Raúl San Miguel


Fotos de la Internet



La decisión de un gran jurado para exonerar de culpabilidad de homicidio premeditado en primer grado o asesinato agravado por uso de la fuerza excesiva, convirtió en espoleta de nuevas protestas al policía Darren Wilson, quien disparó y mató al joven Michael Brown, el pasado 9 de agosto, resultó el detonante esperado. Todos sabían, sin excepción –incluso el presidente Barack Obama- que el resultado sería a favor del victimario. De ningún modo el joven asesinado recibiría justicia, todo lo contrario: la humillación después de su muerte y la reivindicación de la supremacía blanca en la ciudad de Ferguson.

Las pruebas periciales formaron parte del show. El "culpable" resultó el joven Brown, quien se interpuso entre el policía y los disparos. Estaba en el “lugar y el momento inadecuados”, podría haber dicho el juez y una sonrisa perceptible recorrió la bancada de quienes dispararían nuevamente contra la víctima para sepultarlo en el silencio y un mensaje: Los cuerpos represivos tienen luz verde para matar a todo negro o negra que se levante en los posteriores disturbios. Los dueños de la ley, impusieron su orden de las cosas: la segregación racial no institucional, pero contenida en quienes controlan el poder.

Como parte del guión, sobre la mesa del presidente Barack Obama, ya estaba la sentencia. Debe haber estado muy “solo” en la Oficina Oval, bajo los pensamientos de una posición difícil ante una sentencia premeditada. Sin embargo, quien mejor que un negro para llamar a la calma. Nuevamente las sonrisas sarcásticas recorrieron, esta vez, una buena parte del país. “Para esto nos sirve el Presidente”, pudieron decir: “No importa, puedes matar”.

Sin embargo, la ciudad estalló poco después de que el llamara a la calma en su discurso desde la Casa Blanca.

Mascullando las palabras para no atragantarse con ellas y haciendo breves pausas para mostrar una imagen serena, mintió salomónicamente:

“Sabemos que habrá quien esté de acuerdo con la decisión y quien no, incluso habrá quien esté enfadado”, dijo el mandatario. “Pero somos un país que se rige por la ley… Dañar a otros o destruir propiedades no es la respuesta”, expuso para desintegrar el efecto movilizativo en reclamo de justicia emitido, días antes por la familia del joven de 18 años, poco después de saberse un resultado que muchos daban por seguro.

El señor Obama apeló a afrontar los desafíos que todavía dividen a la nación, con desconfianza entre negros y las fuerzas del orden. Días antes, supongo, sus asesores habían colocado otro documento sobre su mesa de trabajo. El texto referente al asunto de la inmigración, un contenido plausible para ofrecer la de arena, cuando poco después lanzaría cal sobre el sepulcro de Brown y, nuevamente, apeló a la palabra mágica de su primera asunción del poder: “Pero hay maneras de lograr el cambio de manera constructiva, no destructiva”, insistió.

En su discurso recordó lo obvio, lo que no puede ser cambiado en su país y, otra vez, el sarcasmo invadió los territorios de la Unión, cuando apeló a “la necesidad de abrir un debate sobre un sistema de justicia que suele ser desfavorable a la población negra, y pidió impulsar un proceso transparente en el que prime la justicia”. Otra de cal y de arena.

Aún después de terminar su “ígneo discurso”, el presidente tiró de la anilla explosiva al advertir, a los medios de comunicación, que observarían reacciones negativas por parte de algunos manifestantes y que estas quedarían “bien en la televisión”, como si se trataran, las reacciones de los manifestantes, como consecuencia del uso de recursos pirotécnicos en las fiestas por el “día de la independencia”.


Estas son las imágenes que reportó la prensa, después de la decisión de un “gran jurado” de exonerar al policía Darren Wilson. Cito:



“Miles en las calles

Al tiempo que Obama llamaba a la calma desde Washington, estallaron los primeros disturbios en Ferguson, con edificios y coches incendiados, saqueos, sonido de disparos, enfrentamientos entre Policía y manifestantes y uso de gases lacrimógenos por parte de los agentes.

Policías en vehículos blindados lanzaron cartuchos de sustancias irritantes para dispersar a las muchedumbres en Ferguson después que individuos incendiaran un auto patrulla y rompieran cristales mientras se escuchaban disparos, dijo la CNN.

Los manifestantes superaron una barricada y se burlaban de la policía. Algunos gritaban a coro “¡asesino!” en tanto que otros lanzaban piedras y objetos diversos.

Las ventanas de un auto de la policía fueron destrozadas y los inconformes intentaron volcar el vehículo antes de que lo incendiaran, como captaron las imágenes. Los agentes lanzaron lo que las autoridades describieron como humo y gas pimienta contra la multitud. Los manifestantes insistieron que era gas lacrimógeno.

Algunas personas entre la multitud intentaban impedir que otros participaran en los hechos de violencia, dijo la AP”.



LA CIUDAD SITIADA




Ferguson es declarada, en correspondencia con las medidas de seguridad, prácticamente, zona de guerra. Así lo reportan los cables periodísticos:



“Decretan zona de exclusión aérea

La Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) ha impuesto una zona de exclusión aérea temporal sobre Ferguson. El organismo también ha impuesto restricciones a los vuelos entrantes al aeropuerto Internacional de Lambert, en el condado de San Luis, debido a las protestas.

El pasado mes de agosto las autoridades también ordenaron el cierre del espacio aéreo de Ferguson.

La medida, tomada para evitar que los helicópteros de los medios de comunicación emitieran imágenes que habrían revelado la magnitud de los disturbios, según reveló posteriormente AP, se prolongó en aquella ocasión durante 12 días.”



El jurado de Staten Island, Nueva York, encontró inocente del cargo de homicidio al policía Daniel Pantaleo quien estranguló al afroamericano desarmado, Eric Garner, durante un arresto.

Garner fue arrestado por supuesta venta ilegal de tabaco el pasado mes de julio. Poco después del incidente apareció un video en la red, donde Garner pide al policía que lo deje, y luego Pantaleo utiliza contra él la técnica de estrangulamiento, que está oficialmente prohibida.


Hoy a las 4:30 pm (hora local) en Nueva York activistas planean organizar una protesta contra la decisión del jurado cerca del Grand Central Terminal. Además el alcalde de la ciudad Bill De Blasio, convocará a las 4:45 pm (hora local) una rueda de prensa sobre el caso Garner.
(Tomado de Cubadebate, el 3 de diciembre de 2014, con información de Rusia Today)

lunes, 24 de noviembre de 2014

Defecciones Infécteles: el testimonio escrito de Hillary





Raúl San Miguel

Foto de la Internet




No siempre un libro testimonial es un legado de la verdad, sobre todo cuando la historia tiene el sello de personas decisoras que manipulan los hechos, en los cuales intervinieron, para condicionar la opinión pública y, en consecuencia, establecer un punto de vista completamente distorcionado.
No encontré un juego de palabras mejores para el libro de la señora Hillary Clinton (Decisiones difíciles) porque en realidad son defecciones contra el derecho a ser informados tanto los ciudadanos de su país como del mundo, pero sobre todo el respeto a las decisiones internas de las naciones, específicamente desde el puesto que ocupó como secretaria del Departamento de Estado, del gobierno en la Casa Blanca.
La señora Clinton utiliza como señuelo, en las declaraciones promocionales del libro, que se encargó de impedir el regreso del ex presidente electo de Honduras Manuel Zelaya, luego del golpe de estado que se realizara con el apoyo de Washington y la intervención de sus agencias de inteligencia, el 28 de junio de 2009.
Para ofrecer el viso de valentía, los reportes de prensa declaran que “con absoluta impunidad, la ex primera dama Hillary Clinton confesó en su libro "Decisiones difíciles" que en los días posteriores al golpe de Estado que derrocó el presidente hondureño elegido por mayoría popular, Manuel Zelaya, se encargó de hablar "con sus colegas de todo el hemisferio, incluida la secretaria (Patricia Espinosa) en México" con el objetivo de organizar “rápidamente” unas elecciones que tuvieran como resultado hacer “irrelevante” “la cuestión de Zelaya”.
Para reforzar esta imagen se hace referencia al periodista norteamericano Mark Weisbrot, experto en política exterior y económica, quien “remarcó el valor de esta confesión” porque "para la historia oficial, la cual fue debidamente aceptada por la mayoría de los medios de comunicación, era que la administración de Obama en realidad estaba en contra del golpe y quería que Zelaya retornara a la Presidencia".
Tamaño embuste no se lo creen ni la Clinton, ni el señor Weisbrot. Nadie creyó un ápice de la posición adoptada por la Casa Blanca. De hecho se sabía que el golpe llegó desde la Casa Blanca (Washington). En cuanto a que “fue debidamente acepta por la mayoría de los medios de comunicación”, es más que una evidencia, resulta una certeza de la forma en que utilizan a la prensa en función de silenciar, manipular a la opinión pública en los Estados Unidos y de todo el mundo.
El propio Weibrot lo expone en sus declaraciones:
"La cuestión de Zelaya era cualquier cosa menos irrelevante”, pues “líderes de América Latina, la Asamblea General de las Naciones Unidas y otros organismos internacionales reclamaron vehementemente su regreso (del presidente Zelaya) inmediato a la oficina. La posición desafiante y antidemocrática de Clinton provocó un descenso en las relaciones de Estados Unidos con varios países de América Latina, algo que ha continuado hasta la fecha. Se ha erosionado la cálida bienvenida y el beneficio de la duda que incluso los gobiernos izquierdistas de la región le habían ofrecido a la (por entonces) recién instalada administración de Obama unos meses antes”.
En todo caso, considero oportuno recordar que, con este golpe a la estabilidad y la paz, el gobierno de Estados Unidos revitalizaba los gorilazos en Latinoamérica y reclamaba posiciones, casi perdidas por el empuje de gobiernos con proyección socialista como los de Ecuador, Venezuela y Bolivia; pero sobre todo la inevitable unión de las naciones latinoamericanas y del Caribe en grupos regionales (Unasur, Mercosur, Celac) con el reclamo de la inclusión permanente de Cuba y la exigencia de la desaparición de la OEA.
Había que poner orden en derredor de la casa, diría la Clinton y fortalecer las debilidades del gobierno de Barack, frente a la presión republicana por los fracasos del presidente anterior en el Oriente Medio y la pérdida progresiva de influencia en los gobiernos del Sur del continente..
Regresaban, con este golpe de estado en Honduras, las cañoneras, la revitalización de la IV Flota*, las bases en el Sur y el desafío a cualquier organismo internacional (cualquiera) que se opusiera a los planes de Washington. Eso fue lo que ocurrió. De ninguna manera podían permitirse que se estableciera un gobierno popular en Honduras: territorio donde Estados Unidos, posee las principales bases de su ejército en tierras del Sur.
La señora Hillary, también obtenía sus dividendos como dama fuerte en el dueto con Obama. De paso sus manejos de la política exterior la catapultan a la posible aspiración de la presidencia, pero sobre todo mantenía tranquilos a republicanos y demócratas con un pedazo de pastel, aderezado en los intereses de sus acciones en los círculos de poder.
Como si fuera poco, la pretendiente a candidata presidencial, en 2016, se las carga contra el Comandante Hugo Chávez, a quien con gusto observaba por la dimensión innegable de este hombre que trascendió en la historia como líder indiscutible, algo que le hubiera gustado, supongo, con respecto a su Bill.
En cuanto a las referencia en el texto del nombre Fidel, considero que no podría omitirlo, aunque en secreto reconozca que es un privilegio el tenerlo como amigo.
 
Nota:* 
Según el comunicado de prensa emitido el pasado 23 de abril (2008), esta flota tendrá por misión patrullar en las aguas latinoamericanas y caribeñas.  Creada en 1943 con el fin de proteger los navíos en el Atlántico sur, ésta estructura había sido abolida en 1950.  «Volviendo a poner en servicio la IV flota nosotros reconocemos la inmensa importancia de la seguridad marítima en este región” declaraba el almirante Cary Roughead jefe de operaciones navales del Pentágono.  La IV flota tendrá como base a Mayport, en el estado de la Florida y será puesta bajo la doble jefatura de la marina americana y de las fuerzas militares  del comando sur.
La IV flota será ubicada bajo la jefatura del Southern Command (SC). Este comando o el comando Sur (US SOUTHCOM) que posee sus cuarteles generales en Miami, en Florida, es uno de los nueve comandos de combate unificados del departamento de la defensa de los EEUU. Su territorio de intervención cubre la superficie de América del Sur, de América Central y del Caribe (mapa 1).  De hecho le corresponde una superficie total de 40,4 millones de kilómetros cuadrados, es decir la de los 30 países (listados mas abajo) que componen el subcontinente y de un punto de vista global intervienen sobre un espacio correspondiente acerca del 20% de la superficie total de los continentes.