martes, 3 de marzo de 2015

Entre la Luna y el Sol





Raúl San Miguel

“Se ha quedado desnuda la palabra
(...)
cuando duerme ya sin balas el fusil.
Y es que la sangre asusta cuando clama
(...)
Un recuerdo que no vuelve de existir.

 (Fragmentos de vida. RSM)


Foto tomada de la Internet


Hace algún tiempo sufrí una de esas decepciones que te obligan a mirar a quienes admiraste de una manera diferente. Pero siempre consideré que aún bajo las peores circunstancias, la amistad es algo que no puede borrarse cuando germinó, bajo la piel, en medio de las peores circunstancias, en medio de los más utópicos sueños. Es por eso que traigo a mi blog, las declaraciones de Silvio sobre su viejo amigo Pablo Milanés y que fueron publicadas como una respuesta al comentario de uno de los lectores de su blog.Segunda Cita.
Considero que la respuesta de Silvio es una muestra de su sinceridad y respeto al amigo (a los amigos) de la misma forma que responde, sabiamente, a quienes buscan manchas en el Sol.
Pablo y Silvio son, para mi imprescindibles en sus canciones-poemas, de obras que trascienden a lo universal de la palabra y el pensamiento. Son como esa distancia del tiempo entre la Luna y el Sol, por eso son únicos, por eso, prefiero recordar la esencia de un patakín que aprendí de mi padre, él de nuestros ancestros, en todas las culturas del mundo: "cuando no sepas a donde vas, mirá de dónde vienes..."




Pablo y yo hace algo más de 20 años que no nos vemos. Tampoco nos hemos hablado ni por teléfono. O sea que el Pablo que conozco tiene casi un cuarto de siglo de retraso. Aún sin estar cerca, en este tiempo sin relacionarnos directamente, ambos hemos mantenido una actitud respetuosa respecto al otro. Nos conocimos en 1967 y dejamos
de vernos y de hacer proyectos juntos a fines de los 80s.
Mientras duró, nuestra amistad rebasó lo que pudiera ser una simple colaboración. Fuimos testigos de muchos eventos personales de ambos. Y también colectivos. Vimos nacer a nuestros primeros hijos, fraguarse y deshacerse amores, proyectos, sueños de diferente linaje. Hay zonas del Pablo actual que son nuevas para mi y hay otras que me son muy
conocidas. Y para resumirte mi postura, o para que aprendas a verla como es, sin confusiones, te la voy a identificar: Mi postura es la que mantengo cada día; lo que hago y lo que digo, el testimonio cotidiano de un hombre que, más por intuición que por sabiduría, nunca se ha creído infalible. Asimismo no me siento capaz de juzgar, menos públicamente, a un viejo amigo; pero de lo que sí estoy seguro, Manuel R., es de que Pablo está convencido de estar a la altura de lo que cree de sí mismo.
Esto me da oportunidad de decir que muchos ataques a Pablo no los he puesto aquí en el blog. Siempre han existido los "Pablistas" y los "Silvistas". Por mi parte nunca -jamás- he permitido que en mi presencia nadie hable mal de Pablo. Cuando me botaron del ICR en 1968, también fue por defenderle. Y por principios -míos- lo sigo haciendo, aún cuando Pablo me incluya a mi entre los "despreciables" que seguimos defendiendo la Revolución, y los que firmamos la carta que él entendió a su manera (y todos los que la firmamos entendimos de otra, o sea un momento en el que había que cerrar filas con la defensa de
Cuba). Como dice un amigo mío: "Hay un viejo proverbio latino que dice Quod escripsi, escripsi. Lo que está escrito está escrito y no se puede borrar." Que cada cual asuma lo que le toca, y allá el que se arrepienta de la gloria que ha vivido por lo que quiera aparentar.
Coincido con Pablo en muchos de sus juicios críticos sobre la realidad cubana. Me parece que algunos de esos puntos los he tocado en conferencias de prensa en Cuba. Lo que escandaliza a algunos no es el contenido de sus críticas sino la forma, que además de burda parece desamorada, sin el más mínimo compromiso afectivo. Otra cosa que duele
es que haya manifestado esas críticas en Miami, a unos días de un concierto que, por más propaganda que hacían, no se llenaba. Y para colmo que las hiciera a medios que tildan de héroes a terroristas que han derribado aviones civiles, medios cuyos dueños han pagado actos de violencia contra Cuba.
Es importante que los que vivimos en esta sociedad imperfecta -y eso quiere decir con cosas malas pero también con cosas buenas- sigamos criticando, sigamos mejorándonos. Y que este ejemplo triste no les sirva de pretexto a los extremistas para cerrarse a cal y canto. Ese es un daño interno que nos hacen actitudes como esta. Pero en las Revoluciones, si son verdaderas (como creo que es la cubana), nadie es imprescindible, al menos para siempre. Cada baja nos enseña a llenar la ausencia con lo que tengamos, y a aspirar a ser tan buenos como lo que nos falta.

No en balde escribí, hace unos 30 años:

Salgo y pregunto por un viejo amigo
de aquellos tiempos duramente humanos,
pero nos lo ha podrido el enemigo,
degollaron su alma en nuestras manos.

Absurdo suponer que el paraíso
es sólo la igualdad, las buenas leyes.
El sueño se hace a mano y sin permiso,
arando el porvenir con viejos bueyes.

Vaya forma de saber
que aún quiere llover
sobre mojado.



miércoles, 25 de febrero de 2015

El regreso





“Ella, encontró la imagen perfecta:
La colgó a su espalda (…)
desde la herida, profunda, abierta…” RSM


Calla, dijeron sus ojos y contemplé los suyos dispuesta a retenerme.
He visto esa mirada, en su respiración quieta, desnuda, sobre mi pecho.
En sus labios la palabra es como un beso temeroso de hundirse en mi boca.
La observo detenerse y buscar el lugar donde ocurrió el nacimiento.
Sabía que retendría aquella imagen y, mientras lo hace, ha detenido el tiempo. 
En un espacio paralelo, acaricia mi piel hacia el interior de su universo.
Alisa sus cabellos y comienzo a sentir que viaja al interior de mis recuerdos.


Raúl San Miguel

Epílogo:

"Las superficies esconden para unos la profundidad que reservan para otros.
Y los limites señalan para algunos el lugar donde todo muere, mientras conducen a otros al punto donde todo nace…"
R Trossero.

lunes, 23 de febrero de 2015

Señales de humo





Raúl San Miguel

Foto tomada de la Internet (Cubadebate)


La agencia Reuter confirma lo que es, prácticamente, consabido dentro de la estrategia del gobierno de Estados Unidos, para un acercamiento diplomático a Cuba, que le permita garantizar el control de sus principales rubros exportables como mercado directo, así como el resto de los recursos de avanzada (naturales y de valor agregado: inteligencia) desarrollados por la Mayor de las Antillas, a pesar del férreo bloqueo impuesto por diferentes administraciones norteamericanas durante más de cinco décadas.
Según reporta la agencia de noticias Reuter “la Corte Suprema de Estados Unidos concedió el lunes una victoria a una tabacalera estatal cubana, al declinar intervenir en una batalla legal de larga duración con un rival estadounidense por el uso de la marca Cohiba.”
No es un secreto el intento de Washington para el apoyo a sus empresas en litigios con firmas cubanas, específicamente en la producción de tabacos y rones.
La negativa a escuchar, por parte de la Corte Suprema estadounidense, de una apelación presentada por la compañía estadounidense General Cigar, que tiene su sede en Delaware, ofrece un giro inteligente al futuro control de ese mercado dentro del territorio norteamericano con un proveedor legítimo (Cuba) y sin interferencias de falsificaciones que posibilitan el escape de millones de dólares. El propio cable cita que: “General Cigar vende en Estados Unidos tabacos Cohiba producidos en República Dominicana”.
De igual forma se resuelve el dilema, contenido en el bloqueo impuesto contra Cuba, en los derechos de la empresa cubana exportadora de Cohibas para “impugnar las marcas de General Cigar, pese al bloqueo comercial de Estados Unidos”. Más adelante agrega que: “General Cigar es de Scandinavian Tobacco Group A/S, la cual es propiedad, en parte, de Swedish Match AB”.
Lo cierto es que estas señales de humo se realizan a partir de un cambio en la táctica y la estrategia imperial de Estados Unidos en relación con Cuba, después del anuncio del presidente Barack Obama, en diciembre pasado, en relación con un supuesto “ cambio de política hacia Cuba para flexibilizar algunas restricciones al comercio y los viajes, aunque ha mantenido intacto el embargo económico”.
De hecho la flexibilización de algunas restricciones de las leyes extraterritoriales norteamericanas -aplicadas para reforzar el bloqueo contra Cuba-, facilita a los visitantes estadounidenses (solo aquellos por convenios académicos, no de turismo) puedan importar hasta 100 dólares en puros. Por supuesto, mucho más baratos que en territorio norteamericano, hasta el punto que una inversión de cien dólares posibilite, a uno de esos visitantes, costearse el precio del pasaje de ida y vuelta en avión hacia la Isla, si decidiera lucrar con esos cotizados tabacos cubanos.
Otra de las señales se relaciona con el sector de las comunicaciones (que posibilita el control de un mercado prácticamente virgen en Cuba, me refiero al acceso masivo a la Internet y servicio de telefonía celular) así como la venta de equipos agrícolas, en función de potenciar a las cooperativas de gestión no estatal, fundamentalmente, y conseguir un cambio en la concepción de la relación productor-mercado y, en consecuencia, el control de un sector ligado al Estado (cubano) solo por la cuestión del pago de impuestos.
En cuanto  al otorgamiento de “una mayor cantidad de licencias para los viajes de los estadounidenses a la Isla” que permitiría establecer relaciones interbancarias, es obvio que la posibilidad especulativa del dólar (cuyo dominio es ventaja de Estados Unidos como emisor de los billetes dólares) podría aumentar o duplicar los intereses de cada inyección de dinero en bancos cubanos, un asunto muy serio para el cual se debe preparar mi país, específicamente, cuando en los Lineamientos aprobados en el VI Congreso del Partido, se argumentó la necesidad de lograr el desarrollo de las fuerzas productivas internas con el objetivo de ganar el espacio necesario que posibilite garantizar el camino de la soberanía económica en la Mayor de las Antillas.
Según Reuter, “Cuba había acusado en abril de 2013, a Estados Unidos de “robo” de marcas comerciales de la isla, tras un fallo judicial en un litigio entre la empresa Cubatabaco y la compañía estadounidense General Cigar”.
En realidad la agencia de noticias solo ofrece la primicia de un conflicto generado por el gobierno de Estados Unidos en su política de bloqueo contra Cuba.
La cuestión relacionado con este fallo, en favor del genuino productor (Cubatabaco) de los mejores habanos del mundo, entre los que destacan Montecristo, Partagás, y Romeo y Julieta, además de Cohiba, producidos por la corporación mixta Habanos S.A, quedó “resuelto” y se nombra General Cigar Co v. Empresa Cubana Del Tabaco, U.S. Supreme Court, No. 14-512.
Esta noche comienza en Cuba el Festival del Habano, la mayor vitrina al mundo del tabaco cubano.
Es muy seguro que, las fuertes presiones de empresarios estadounidenses, permitan destrabar el asunto del litigio con el ron Havana-Club.
Por ahora, estas señales de humo se anuncian como fumarolas de un volcán que pretende verterse sobre la Isla. Los riesgos de este acercamiento diplomático que, cada vez más acelera Washington, con Cuba, debemos asumirlos, pero con inteligencia.
Como decía el Che, al imperialismo no se le puede dar ni un tantico así. Creo que los ejemplos sobran por todo el mundo. De ninguna manera podemos asumir estos pasos como un cambio en las relaciones, sino de oportunidades como señala el profesor y filósofo argentino Vicente Zito Lema, cuando asegura que: “…estamos viviendo en un tiempo agudo de guerra por un lado, y también de reagrupamiento a nivel internacional, donde ciertos acuerdos se están rompiendo y se están forjando otros. (...) de lo que ocurre en Latinoamérica con la avanzada feroz de Estados Unidos (…).” 
Debemos tomar todas estas señales de una supuesta normalización de relaciones diplomáticas bajo la égida del bloqueo impuesto por Washington como señales de humo (en mi criterio) y, por el momento, nada más.



El reporte de El Nuevo Herald, confirma el tema que trato en mi artículo.