sábado, 16 de octubre de 2010

La leyenda de un Guerrero

Raúl San Miguel

Foto: Tomada de la internet

Antonio Guerrero, cumple años hoy 16 de octubre. Es el decimotercero que cumple dentro de una prisión de los Estados Unidos por el delito de alertar a las autoridades cubanas de los planes terroristas llevados a cabo por grupos armados de la mafia cubano-americana con el apoyo del gobierno de los Estados Unidos.
Esta afirmación, me refiero al apoyo que reciben estos mercenarios del gobierno norteamericano está probada. Antonio es uno de los Cinco jóvenes cubanos prisioneros por estar infiltrados en estos grupos terroristas que poseen bases de entrenamiento y emplean armas y explosivos para hacer volar aviones, como es el caso del avión derribado el 6 de octubre de 1976, sobre las costas de Barbados.
Sin embargo, los principales autores de aquel crimen (Luis Posada Carriles y Orlando Bosh) gozan de los privilegios de una libertad garantizada por el gobierno estadounidense a pesar de las evidencias harto probadas de su participación en la muerte de las 73 personas que viajaban en la aeronave y de otras vidas segadas durante sus acciones encubiertas al servicio de la CIA entre los escuadrones de la muerte y los regímenes latinoamericanos que tuvieron participación en la Operación Cóndor , por citar un ejemplo vinculado a la desaparición de decenas de jóvenes revolucionarios latinoamericanos.
Antonio es un joven que fue condecorado, al igual que sus compañeros, con el título de Héroes de la República de Cuba, una nación que el próximo 20 de octubre celebrará su día de la Cultura como una muestra de soberanía e identidad.
No preciso encontrar las palabras exactas para describir la actitud de estos hombres que forman parte de la leyenda de los héroes por la justeza de sus ideas. Solo basta conocerlos como lo demuestra en esta carta.



10/15/2010 7:49:27 PM
Queridos amigos:
Llega otro 16 de octubre en injusta prisión, para mí es el cumpleaños número 13 en estas condiciones. Esta vez, como nunca antes, me han estado llegando mensajes de felicitación desde todos los confines de nuestro planeta. Motivos me sobran para sentirme feliz y bien acompañado en este día.
Ante todo, llegue mi agradecimiento a todos los amigos que nos apoyan, y no solo en cumpleaños, sino cada día, en todo momento. A veces las fechas en que nacemos coincide con algún hecho histórico importante. En mi caso, siempre recuerdo que un día como este, del año 1953, Fidel valerosa y brillantemente se defendía, ante la cruel dictadura batistiana, en el juicio a que fue sometido tras el glorioso asalto al Cuartel Moncada.
Su histórico alegato dejo en claro las razones de la lucha armada y fue el programa de la Revolución, que aún hoy no pierde su vigencia. Se conoce como "La Historia me Absolverá". Cuando preparábamos nuestros alegatos para las audiencias de sentencias en el año 2001, llego a nuestras manos un pequeño folleto de esta trascendental y contundente defensa de Fidel.
Este fue pasando de mano en mano por mis hermanos, hasta que llego a mí, que fui el último en ser sentenciado. El día de mi audiencia lleve conmigo aquel librito que pasó inadvertido entre mis documentos legales. Cuando me dieron la palabra lo coloque frente a mí. Allí estaba presente nuestra historia, estaba presente toda la justicia y toda la dignidad que la obra revolucionaria encierra. Otra cosa que a todos nos llama la atención es quienes nacieron el mismo día que nosotros.
Dos entrañables compañeros de trabajo del aeropuerto de Santiago de Cuba, el jefe de la Brigada de Mantenimiento, Carlos Vizcay y nuestra secretaria, Marietta Mila tienen mi misma fecha de nacimiento y acostumbrábamos a celebrarlo, de una u otra forma, juntos. La hermana de mi compañero de estudios universitarios, Ramonita Ontivero Valls, también cumple el 16.
En carta que me llego hace dos días unos amigos de Alemania me hacen saber que el Premio Nobel de Literatura en 1999, Gunter Grass, estará celebrando su 75 aniversario en esta fecha. Estamos eternamente agradecidos de su apoyo al reclamo por nuestra libertad. Y hay una coincidencia muy especial, que es la de mi hijo menor Gabriel Eduardo, quien arriba a sus 18 años.
Lo llame por teléfono y conversamos unos minutos. Está contento, y sus estudios van bien. Me conto que, con algunos compañeros, habian colocado una pancarta por la libertad de los cinco en el Cerro Antón, en la ciudad de Panamá, donde él vive. Me lo dijo con orgullo, como diciéndome: Papa ya soy grande. !Que mejor regalo para este día!. A todos los cumpleañeros en este día 16, conocidos y no conocidos:
¡FELICIDADES!
Decido compartir con ustedes este poema que escribí un 22 de enero de 1999, en una celda del llamado "hueco”.
CUESTA ARRIBA
Salí a buscar un día, cuesta arriba,
Un pedazo de sol, un simple lecho.
Quebrando sombras, camine derecho
Consciente de los riesgos, sin diatriba.
Sensato ha sido el cuidar la sonrisa,
Indispensable ala para el vuelo.
No he sorteado vivir al pie del hielo
Si es allí donde el bien más me precisa.
He cantado a la paz y he cuidado a la flor,
Tanto en días soleados como oscuros,
Y hoy confirmo, entre sórdidos muros:
No hay libertad más cierta que el amor.
Cinco abrazos.

¡Venceremos!
Tony Guerrero
Rodriguez15 de octubre de 2010
FCI Florence

Michael Jackson que estás en los cielos

Raúl San Miguel

Fotos: Tomadas de la Internet

“Si pudiera tan solo hacer la décima parte del bien que hizo Michael Jackson a los demás, realmente haría la diferencia en este mundo…”, afirmó el joven y espectacular cantante canadiense Justin Bieber. Tal declaración me hizo evocar al Rey del Pop, en la antológica canción We Are The World (interpretada por 46 famosos) y mundialmente conocida como una acción de USA for Africa. Un tema que se convirtió en himno de esperanza para los más pobres, de todo el mundo, que pudieron escucharlo.
El extraordinario hecho-canción ocurrió en 1985 y reunió a celebridades como Lionel Richie , Stevie Wonder, Diana Ross, Tina Turner, Bob Dylan y Bruce Springsteen, entre otros con el propósito de recaudar fondos para ayudar a la población hambrienta de Etiopía y resultó uno de los sencillos más vendidos de la historia.
¿Por qué un famoso como M.J. se preocupaba tanto por algunos de los problemas que más afectaban al mundo? La respuesta a esta pregunta conduce a una de las aristas poco abordadas entre las “toneladas” de artículos publicados en relación con la vida del Rey del Pop. Sin embargo, considero que una sola palabra definiría este propósito de M.J. implícito en cada una de sus obras y que ofrecería la verdadera dimensión del desaparecido cantante. Me refiero al amor. El intenso amor por un mundo en el cual pudieran coexistir, pacíficamente, todos sus habitantes.
Por supuesto, alguien podría decir lo contrario apoyado en las cifras millonarias depositadas en los bancos y propiedades que hacían de M.J. un indiscutible, adinerado famoso y exitoso empresario. Pero también están ahí las estremecedoras imágenes de sus videos musicales y donde se advierte su posición contra la evitable incursión de los hombres en las guerras imperiales y la desproporcionada relación que divide al mundo entre ricos y pobres. Incluso, más. La visión (nada profética) de las consecuencias directas de la inconsecuente sobreexplotación de los recursos naturales (fundamentalmente en naciones del llamado Tercer Mundo), por las transnacionales convertidas en tumores malignos que enferman al planeta, destruyen sus grandes bosques y, en consecuencia, provocan la muerte de cientos de especies de la flora y la fauna; además de la contaminación de ríos y mares.



Cuando en marzo de 1991, M. J. publicó Dangerous, su octavo álbum de estudio, vendió siete millones de copias en Estados Unidos y 32 millones de copias a nivel mundial. El primer sencillo del álbum fue "Black or White", (evidentemente una denuncia al problema racial y xenofobo) y con el cual alcanzó el puesto número uno del Billboard Hot 100 y permaneció allí durante siete semanas consecutivas, con un éxito similar en otras partes del mundo. El segundo sencillo fue "Remember the Time", canción que se mantuvo durante ocho semanas entre los primeros cinco puestos del Billboard Hot 100, alcanzando como máxima posición el puesto número tres.
“Heal the World", el tercer sencillo de Dangerous, consiguió gran éxito en Europa, especialmente en el Reino Unio, donde vendió 450.000 copias y se mantuvo durante cinco semanas en el segundo puesto de las listas de éxitos.
Es por eso que la expresión del joven Justin Bieber _quien ya provocó el revuelo de sus fans con su película 3D, “Never say never…” (Nunca digas jamás)_, podría ser el principio de una mirada diferente a la responsabilidad que tenemos cada uno de los seres humanos con el resto de la humanidad.



En mi caso, por ejemplo y como periodista, no dudo la posibilidad del joven Justin Bieber, en cuanto lo que podría hacer (mucho bien) en beneficio de muchas personas en el mundo. Cuando escuché, esta afirmación, pensé en la forma valiente altruista y desinteresada en que se enfrentan jóvenes científicos y médicos cubanos para luchar por las vidas de decenas de niños que son atendidos en nuestras instalaciones hospitalarias especializadas en oncología.
He visto, en otros: los jóvenes pacientes, sus miradas de inocencia (me refiero a los más pequeños) y de tristeza en los que ya saben del dolor abierto de sus familias ante la irremediable pérdida de (ellos) sus hijos. Incluso, he sido protagonista del esfuerzo del Estado cubano para adquirir los medicamentos imprescindibles para estos pacientes y cómo les son negados (adquirirlos en mercados de empresas o filiales norteamericanas) por decisión del gobierno de los Estados Unidos.
Tal referencia no excluye el ejemplo de otros tantos miles de jóvenes, que en Cuba, admiraron y siguieron a M.J., y los que conservan sus discos (transmitidos como un legado de sus padres, de generación a generación); a pesar de las limitaciones para tenerlos debido a las consecuencias del criminal bloqueo impuesto hace casi medio siglo, por la Casa Blanca. Más aún, ni siquiera tuvieron la posibilidad de que el Rey del Pop nos visitara, debido a la posición mantenida (política exterior hacia Cuba) en todas las administraciones norteamericanas desde 1962 (fecha oficial de la decisión de romper las relaciones con la Mayor de las Antillas) hasta la fecha.
¿Qué hace tan especial el odio acérrimo de Washington a un país que ha compartido su solidaria esperanza de vida con muchísimos pueblos del mundo? ¿Por qué tal empeño en evitar el derecho a que los ciudadanos estadounidenses puedan viajar libremente a Cuba? ¿Por qué evitar el intercambio cultural y científico con una Isla que ha demostrado sus potenciales en estos campos del desarrollo humano? ¿Por qué han permitido que criminales como Orlando Bosh y Posada Carriles se jacten de haber destruido las vidas de 73 personas en un avión de Cubana de Aviación el 6 de octubre de 1976, sobre las costas de Barbados? ¿Por qué mantener prisioneros a Cinco jóvenes cubanos en cárceles norteamericanas por el delito de informar, a su país (víctima de crímenes terroristas) sobre los planes mercenarios que posibilitaron colocar, por ejemplo, bombas en centros turísticos de La Habana, y asesinar a jóvenes como el italiano Fabio Di Celmo, en el Hotel Copacabana?
Quizá, el presidente Barack Obama pudiera dar una respuesta. Ojala imite la expresión del joven Justin Bieber, en relación con el Rey del Pop, y decida poner fin a todas las injusticias que han cometido las administraciones precedentes en nombre de Washington. Quizá sea bendecido por la memoria de nuestro Michael Jackson.

jueves, 14 de octubre de 2010

Secretos de bolsillo

Raúl San Miguel

Ilustración Coto

Después de leer el artículo (cuarto) de la serie El imperio por dentro, publicado por Cubadebate y bajó la certera opinión de Fidel Castro Ruz, no he dejado de preguntarme sobre cómo es posible que al presidente norteamericano Barack Obama, pudiera habérsele adelantado (así, prematura y apuradamente se hizo) la condición de Premio Nobel de la Paz. Y me preguntó: ¿Alguien metió sus manos para determinar en la “decisión” de la Academia Sueca? Por supuesto.

Resulta que el señor Obama, y sería bueno tener en cuenta todos sus discursos preelectorales, arremetió contra el señor George W.Bush, hartamente conocido (en el planeta) por su cowboyana forma para comandar sus fuerzas militares en los teatro de operaciones abiertas: Iraq y Afganistán, mientras se mantenían presentes en otros conflictos de baja intensidad en diferentes “puntos oscuros” del planeta (léase sudamérica, específicamente: Honduras, Bolivia, Venezuela, Colombia y, recientemente, Ecuador) con tropas elite que se apoyan en los reportes de sus agencias de inteligencias y la cobertura logística (cabildeo) de sus representantes de estas agencias en las sedes diplomáticas.

En este sentido quisiera detenerme y recordar que, en su proyecto de “guerra suave”, el nuevo inquilino de la Casa Blanca, pone dos cartas sobre la mesa: una determina el tiempo en que deben realizarse los procesos de pacificación (que, en términos militares representa el trabajo de inteligencia a realizarse en las naciones militarmente ocupadas) y la otra, representa el espacio a ocupar (intereses netamente económicos del imperio, léase: recursos del país invadido).

De acuerdo con los argumentos expuestos por el líder de la Revolución cubana, Comandante en Jefe, Fidel, la situación en el Oriente Medio se ha tornado en una fumarola que expide fuego dentro de la Oficina Oval. Es así como lo imagino después de la respuesta y posición del General Petraeus con respecto a las interrogantes del presidente para resolver el conflicto de enviar o no más tropas a las zonas donde crearon el conflicto bélico. Por supuesto, Petraeus se apoyaba en un manual titulado “Lecciones sobre la reconciliación”.

Una vez más el maquillaje “pacificista” con el cual la Academia Sueca de los Nobels se apresuró a colocar sobre el rostro del señor Obama, se derrite ante la realidad.

Fidel en su artículo expone, al respecto, los verdaderos propósitos guerreristas de la actual presidencia norteamericana:
“Obama deseaba tomar una decisión antes de su viaje por Asia. Dijo que aún no se le habían presentado dos opciones, que eran los 40 000 efectivos o nada. Dijo que quería una nueva opción esa misma semana. Tenía en su mano un memorando de dos hojas enviado por su director de presupuesto, Peter Orszag, con el estimado de los costos de la guerra en Afganistán. Según la estrategia recomendada por McChrystal, el costo durante los próximos 10 años sería 889 mil millones de dólares, casi 1 billón de dólares”.
Dinero, que apunto, paga el contribuyente de su bolsillo y en medio de una feroz crisis que demostró de qué lado se coloca el poder cuando se trata de decisiones (léase salvar a los poderosos) En este sentido la carta tiempo significa dinero y el señor Barack, estalló: “‘Esto no es lo que yo estoy buscando’, dijo Obama. ‘No voy a prolongar esto durante diez años; no voy a enfrascarme en la construcción de una nación (recuerden lo que advertí al principio en relación con el “proceso de pacificación”) a largo plazo. No voy a gastar un billón de dólares”. Y agregó: “Esto no está en función del interés nacional. Sí, es necesario internacionalizar esta situación. Esa es una de las grandes fallas del plan que se me ha presentado”.
¿Acaso el contribuyente norteamericano está dispuesto a continuar sufragando las guerras? ¿Acaso están contentos los familiares de las víctimas de esta guerra? Esta pregunta no es exclusiva para referirme a los invasores, sino a los miles de muertos, mutilados, huérfanos y la situación de un país cuya geografía urbana ha sido borrada y, en consecuencia, sustituida por un paisaje desolador. Eso ocurre en Iraq y Afganistán. El término ingobernabilidad, advertido por Fidel con relación a las pretensiones imperiales de gobernar el mundo, se pone de manifiesto en ambos ejemplos.



El señor presidente Barack Obama había anunciado, públicamente, que reduciría las tropas dislocadas en los países invadidos y haría una retirada paulatina de su ejército. Nada más lejos de la verdad. En su artículo el líder de la Revolución cubana subraya en los capítulos 26 y 27 de esta serie de trabajos periodísticos:
“El 27 de noviembre Obama invitó nuevamente a Colin Powell a su oficina para una conversación privada. El Presidente le dijo que se estaba debatiendo entre varios puntos de vista diferentes. Los militares se habían unido para apoyar a McChrystal y su solicitud de 40 000 efectivos, y sus asesores políticos estaban muy escépticos. Él continuaba pidiendo nuevos enfoques, pero seguían dándole las mismas opciones.
“Powell le dijo: ‘Usted no tiene por qué aguantar eso. Usted es el Comandante en Jefe. Esos tipos trabajan para usted. El hecho de que adopten una posición unánime en sus recomendaciones no significa que las mismas sean las correctas. Generales hay varios, pero existe sólo un Comandante en Jefe.’
“Obama consideraba a Powell un amigo.
“Un día después de Acción de Gracias, Jones, Donilon, Emmanuel, McDonough, Lute y el coronel John Tien, veterano de Irak, fueron a ver al Presidente en su oficina. Obama preguntó por qué se reunían de nuevo con él para tratar el mismo tema. ‘Pensé que esto se había acabado el miércoles’, expresó.
“Donilon y Lute le explicaron que aún había preguntas del Pentágono que no se habían respondido, y ellos querían saber si se aceptaba un incremento del 10 por ciento a la cifra de efectivos, con lo cual se incluiría a los facilitadores.
“El Presidente, exasperado, dijo que no, que sólo los 30 000, y preguntó el porqué de aquella reunión después que todos habían estado de acuerdo. Al Presidente se le dijo que aún se estaba trabajando con los militares. Ellos querían ahora que los 30 000 efectivos estuviesen en Afganistán en el verano.
“Parecía que el Pentágono estaba abriendo de nuevo cada uno de los temas. También se estaba cuestionando la fecha de retirada de las tropas (julio de 2011). Gates prefería que fuera seis meses después (finales de 2011).
“‘Estoy molesto’, dijo Obama, sin alzar la voz. Parecía que todos los temas iban a ser nuevamente discutidos, negociados o esclarecidos. Obama les dijo que estaba dispuesto a dar marcha atrás y aceptar el envío de 10 000 asesores. Y esa sería la cifra definitiva.
“Esto era una controversia que enfrentaba al Presidente y al sistema militar. Donilon se asombraba de ver el poder político que los militares estaban ejerciendo, pero se daba cuenta de que la Casa Blanca tenía que ser el corredor de larga distancia en esta competencia.
“Obama continuaba trabajando con Donilon, Lute y los demás. Comenzó a dictar precisamente lo que quería, elaborando lo que Donilon llamó una ‘hoja de plazos y condiciones’, similar al documento legal utilizado en una transacción comercial. Acordó que el concepto estratégico de la operación sería ‘degradar’ al Talibán, no desmantelarlo, ni destruirlo ni derrotarlo. Copió al calco las seis misiones militares requeridas para revertir el auge del Talibán.
“Pero los civiles en el Pentágono y el Estado Mayor trataban de expandir la estrategia.
“‘Ustedes no le pueden hacer eso al Presidente’, les decía Donilon. ‘Eso no era lo que Obama quería. Él quería una misión más reducida.’ Pero la presión continuaba.
“‘Ponle restricciones’, le ordenaba Obama. Pero cuando Donilon regresaba del Pentágono venía con más adiciones, y no menos. Una de ellas era enviarle un mensaje a Al Qaeda. ‘Eso no lo vamos a hacer’, dijo el Presidente cuando se enteró.
“Donilon se sentía como si estuviese reescribiendo las mismas órdenes diez veces.
“Del Pentágono seguían llegando solicitudes para misiones colaterales. Obama seguía diciendo que no”.
¿La potencia militar más agresiva del mundo semeja un buque, al pairo, en medio de un temporal? Nada de lo expuesto en cada capítulo de esta serie de reflexiones de Fidel se aparta un ápice de la realidad. Incluso, aunque la gran prensa al servicio de los intereses hegemónicos prefiere alistarse como rampa de lanzamientos para misiles mediáticos, pero ninguna de estas verdades podría ocultarse. Solo basta echar una ojeada al mundo para descubrir estos “secretos de bolsillo”.

sábado, 9 de octubre de 2010

Empleo y excedentes laborales en Cuba (Del ser social a la conciencia social)

Raúl San Miguel

Foto: Tomada de la Internet

Según establece la filosofía marxista, el ser social determina la conciencia social. A propósito, en Cuba, existe una frase popular tomada de esta dialéctica: “el hombre piensa (de acuerdo) como vive”. Y es cierto. Cada cual se manifiesta, en mi país, de acuerdo con las posibilidades alcanzadas en su vida (en beneficio o perjuicio de su economía personal). En relación con este último se pudiera agregar la esencia del trabajo en una sociedad socialista en la que cada cual debe recibir (un salario) de acuerdo con su (capacidad) aporte en valores (productividad o servicios).
Lo cierto es, los cubanos, nos hemos acostumbrado a recibir los beneficios de una sociedad (Socialista) que se construye bajo el precepto martiano “Con todos y para el bien de todos” y que se fundamenta en los derechos de los ciudadanos a recibir equitativamente los bienes producidos, como expliqué en una serie de artículos bajo el título: Cuba, Estado de derechos, en mis blogs: elhabanerochekere.blogspot.com, y la versión en el espacio de blogs de periodistas cubanos: elhabanerochekere.blogcip.cu.
Sin embargo, por estos días, uno de los temas más acuciante en la sociedad cubana (en estos momentos) se relaciona con el análisis del empleo y la posibilidad de que una importante cantidad de trabajadores no pueda continuar en sus puestos de labor porque, en estos centros de trabajo, no aportan ningún valor productivo ni agregado que se corresponda con las inversiones realizadas por el estado para adquirir los recursos indispensables y el pago de los salarios. Visto de otra manera, se trata de evaluar si son rentables o no estos centros de producción y servicios y si es necesario mantener una plantilla por encima de las necesidades reales para garantizar esa productividad o servicio. De esta manera, también pudiera entenderse la correspondencia lógica para obtención de los ingresos de un salario a partir del precepto: “de cada cual según su capacidad a cada cual según su trabajo”.



Lo cierto es que el asunto del ajuste de las plantillas laborales ha caído con mucha fuerza hasta el punto de quebrar esquemas establecidos para la seguridad laboral de un país que se esfuerza y realiza grandes erogaciones para subsidiar alimentos y recusos básicos en función de la población (sin distinción) y por la necesidad de enfrentar las crisis provocadas por el capitalismo a escala mundial. Más aún, enfrenta los feroces embates del bloqueo impuesto por el gobierno de los Estados Unidos desde hace casi medio siglo.
No hace falta sacar muchas cuentas para entender el significado de la pérdida de más de 700 000 millones de dólares, debido a este bloqueo durante todos estos años. Mucho más la imposibilidad de establecer el comercio normal con otras naciones y ajustar el pago de acuerdo con las facilidades y mecanismos convencionales (créditos, intercambios, etc) entre los países.

Este comercio abierto, directo y normal no es posible. El gobierno de los Estados Unidos lo impide. Existe, e invito a buscar esta información, una proyección absurda e inconcebible para un país (me refiero a los Estados Unidos) "democrático", en las leyes extraterritoriales: Torricelly y Helms-Burton, aplicadas contra Cuba para hacer quebrar, definitivamente, al Estado revolucionario y, en consecuencia, crear las bases para el descontento, la inseguridad social como está previsto desde la aplicación oficial del bloqueo estadounidense a partir de 1962 y, finalmente, estimular la emigración ilegal hacia el territorio norteamericano; a quienes se lanzan al mar (recuerden la crisis de los balseros y el secuestro de aeronaves civiles cubanas) alentados por la propaganda de emisiones de radio y televisión (Radio y TV Martí) que operan con el financiamiento de la ultraderecha cubano-americana (con sus bases de operaciones militares en el estado de la Florida) y el apoyo logístico del gobierno estadounidense (con sus congresistas: Lincoln Diaz-Balart e Ileana Ros Lethinen.
La situación creada por las medidas sistemáticas de Washington contra Cuba desde enero de 1959, han condicionado la necesidad de buscar diferentes variantes para satisfacer las necesidades objetivas (Salud, Educación, Alimentación y otras) de una sociedad que proscribió el desempleo, el hambre (y la desnutrición) y lacras que adelgazaban al país al extraer sus riquezas y colocarlas en bancos foráneos como ha sucedido en todas las naciones dependientes de la Casa Blanca. En nuestro caso, apunto, los fondos (multimillonarios) que fueron sustraídos en la estampida del dictador Fulgencio Batista y sus acólitos, se agregan los millones congelados por decisición del gobierno norteamericano.

Por supuesto, bajo esas presiones y dificultades, también existe una cuota de errores de orden interno. No construimos una sociedad perfecta. Es por eso que la nueva situación relacionada con el empleo y la autorización de abrir un mayor diapasón de variantes para el trabajo por cuenta propia, resulta un cambio evidente. Por supuesto, se trata de una necesidad para estimular la correspondencia de las necesidades de ingresos personales con el aporte a la economía del país, pero tal decisión no cubre las expectativas de quienes, hasta la fecha, disfrutan de las garantías de un empleo estatal seguro, equilibrado y pudiera quedar excedente. Este último término lo relaciono con la tranquilidad de tener un empleo seguro, como ocurre en Cuba, y en el cual no funcionan las leyes que rigen en una sociedad capitalista.

Contrario a lo que esperaban algunos observadores foráneos, específicamente los que defienden una posición contraria a la de Cuba, la situación no ha provocado reacciones populares contra el Estado constitucional y revolucionario. Todo lo contrario. La población espera que la medida se ejecute de la manera en que está previsto: un análisis exhaustivo de todas las estructuras laborales y su funcionalidad (resultados directos de la productividad y servicios creados) en cada una de los centros de trabajo. Esta actitud serena y tranquila se corresponde con la conciencia social determinada por el ser social del que hacía referencia al principio en este artículo.

En realidad, los cambios en la sociedad cubana no han dejado de producirse desde enero de 1959. Precisamente, el desarrollo alcanzado por la sociedad cubana es evidente. El nivel de instrucción es alto, incluso superior (en muchos casos) a los de naciones consideradas de primer mundo. Continuar bajo la presión del genocida bloqueo de los Estados Unidos y asumir las consecuencias de mantener la soberanía política y encontrar la independencia económica, resulta una motivación más fuerte, urgente y necesaria.

viernes, 8 de octubre de 2010

El imperio de los sentidos



Por RAÚL SAN MIGUEL


El aroma de las flores silvestres tiene, en las tardes, el acento predominante de la exuberante floresta; mientras la albahaca y la esencia característica de la guayaba pujan con la fragancia de los naranjos recién paridos, el efluvio invernal de las cañas y el maracuyá (aplatanado) que ya bordea el techillo en la terraza y exhibe la pubertad de sus frutos. Así lo concibió Daisy Rodríguez Suárez, la maestra, que descubrió los secretos del monte y perfiló su futuro durante sus casi veinte años de habitar muy cerca de las Cuevas de Diago, un sitio ubicado a varios kilómetros de Catalina de Güines, en medio de la floresta montañosa de ese territorio. Su hija, la doctora Marylú Fleitas Rodríguez, ha sido la causa y motivación del encuentro. En realidad nos apartó de una ruta o mejor de la rutina periodística que establece un compromiso editorial preconcebido sin trascendencia entre el cerebro y el corazón.
Ahora la joven médico conduce el pequeño vehículo que salta sobre el pedregal, en la carretera de Pipián (Madruga), como si fuera un insecto de lluvias. Ha contado sobre la mujer que la trajo al mundo, con la misma intensidad del que describe la visión real, tangible de un ángel. En cambio su voz parece detenida en el timbre blanco de la infancia, contagia y encanta; pero no borra una interrogante:
¿Cómo y por qué Daisy se fue a vivir, siendo apenas una muchacha, a un lugar donde no había servicio de luz eléctrica, alejado de los bullicios y comodidades urbanos? En realidad fue la única pregunta que pensé escribir en la agenda; pero nunca la formulé. El encuentro con esta mujer campesina, si bien estuvo condicionado por el azar, develaría de un golpe esta pregunta y dejaría de ser un misterio.
“Nací en un bohío en medio de este campo”, dice y sus ojos evocan imágenes que puedo ver en cada una de sus palabras. Coquetea en un recurso para sonreír sin decir la edad. Hace una referencia a los años cuarenta. Después a su etapa de empleada doméstica con apenas 16 años. “es lo que más odio del capitalismo”, asegura con un gesto que pretende borrar su pasado en una de las casonas de Madruga y posteriormente al servicio de una de las familias ricas asentadas en la capital del país.
“Eran tiempos difíciles, no podía soñar con estudiar más allá del sexto grado (que repitió en dos ocasiones por no dejar de asistir a la escuela y no contar con el dinero para continuar en la enseñanza secundaria). El triunfo de la Revolución le daría ese privilegio y en los finales de 1965, se convierte en maestra popular. Antes impartió clases en un aula obrero-campesina.
“La etapa más bella. Visitaba las fábricas y centros de trabajo para enseñar. Había muchísima gente analfabeta”; a pesar de que el país concluyó exitosamente la Campaña Nacional de Alfabetización que lanzó a miles de adolescentes y jóvenes con el propósito de enseñar a leer y escribir.
“Fui a Güines, cerca de las Cuevas de Diago. Allí pasé mucho trabajo. Sobre todo durante el período en que los padres le negaban, a los hijos, el derecho de ingresar la Organización de Pioneros. Tanta propaganda anticomunista y contrarrevolucionaria embotaba los sentidos y confundía hasta los más humildes. Tenía un grupo de 38 alumnos y solo dos, eran Pioneros. El trabajo para convencerlos me ayudó a entender mejor lo que hoy llamamos Batalla Ideológica”.
Cerca de las Cuevas de Diago, nacieron sus tres hijos. “Para ir a dar las clases tenía que recorrer los 10 kilómetros de ida y vuelta sobre una yeguita que me tumbó en varias ocasiones”. Sin embargo, no dejaba de mostrar las intimidades de las Cuevas en la cual “pasé un susto tremendo el día que se me perdió uno de los alumnos”. Por supuesto, recordó que algunos de sus pupilos casi le alcanzaban en la edad. “Por fin lo encontré a la salida de aquel laberinto rocoso, del otro lado de las lomas. El padre de mis hijos decía que yo era una maniguera. Lo afirmaba porque no entendía esa forma de mostrar a mis hijos la relación con la naturaleza”.
Un flachazo de su memoria la hacer reír de improviso. Los ojos chispean. Adopta el semblante propio de una travesura. Lleva femeninamente los dedos a los labios para controlarse. Nos contagia. También reímos. ¿Por qué? “Un día me entrevistaron para una revista. Habían sido atraídos por mis artesanías e hicieron un montón de fotografías que luego se extraviaron en algún lugar de la editora. Me localizaron, por teléfono (a través de uno de mis hijos) para solicitarme nuevas fotografías que, por supuesto, no pude entregar. Todavía deben estar esperando”.

Sobre la mesa, por todos los lugares de la casa, están los tesoros diseñados con sus manos o atrapados entre su imaginación y la naturaleza. “Es cierto, me gusta encontrar figuras entre las raíces secas de los árboles. ¿Ves…? , dice y señala, esta es una bailarina, aquel una jirafa, el otro un elefante…”






Trabajó para educar a sus retoños. Lo hizo con amor, el mismo sentimiento que le ayudó a recuperar a su Ariel después del accidente sobre la rocín que le hizo caer en medio de su embarazo y golpear a la criatura en el vientre materno. “Cuando nació le diagnosticaron que sería un lisiado. La malformación en el pie izquierdo no era genética, pero estaba allí. Logramos, con el apoyo de todos en la familia y la Revolución, hacer todo lo posible por recuperar su movilidad. A los dos años consiguió dar sus primeros pasos. Ahora es un abogado que ocupa una gerencia importante en la ciudad”. Pero aquel trauma le marcó para siempre.
Así lo corroboró su hija, la doctora Marylú. “Observé un cuadro clínico semejante durante mis prácticas en el Hospital Ortopédico Frank País (Ciudad de la Habana). Se trataba de un niño nicaragüense. “Sabía que pudo haberse recuperado si contara con los recursos que ha dispuesto el Gobierno cubano para el sector de la Salud. En Belice, durante mis dos años de cooperante, observé situaciones parecidas. Laboré en un hospital regional a 10 minutos de la frontera con México”.
Daysi la mira con orgullo. “Así son mis hijos. Los he forjado con ese amor por los demás y la naturaleza.

Sé que algunos no creerán este epílogo. De vez en vez, se reúnen y suben la Loma del Grillo. Allí hay una mata de chirimoya. “¿Y qué tú crees que hace mami…? Pues sube con nosotros y buscar los frutos”. Son días maravillosos en los cuales predomina el imperio de los sentidos y la oportunidad de regresar a las simientes en un eterno devenir entre la infancia y el presente.