lunes, 18 de octubre de 2010

Mientras cibernizo

Día de la Cultura cubana

Raúl San Miguel



Hoy vuelvo a recorrer La Habana, más bien la releo, en cada una de sus calles y avenidas, de memoria, salvo que la ciudad es cada día otra y otra hasta el infinito.



Por ejemplo, me sumerjo en la calle Obispo, en un torrente de personas que fluye hacia el centro de la parte colonial. Mientras camino, observo los rostros que te persiguen como escáneres y saben predecir si eres nacional o visitante, extranjero o aplatanado como llamamos a los turistas repitentes, esos que se conocen los barrios y sus recovecos mejor que los del patio.



La ciudad a veces muestra un rostro triste o se deja estremecer por el viento melancólica, depende de qué lado le de el sol ese día o esa tarde; en las mañanas siempre es alegre y bulliciosa, casi inocente. Es la ciudad sin el maquillaje de la noche que deja a media luz, los parques y el centro entre los cuales se mueven las sombras que huelen a cigarro y sexo, seres nocturnos.



En las noches la ciudad de La Habana es tibia como el vientre de una mujer seducida. Pero no es peligrosa. Se advierte en su respiración contenida de esta capital de obreros que alimentan un enjambre de esperanzas y de sueños. Incluso, los escaparates de las tiendas que venden sus mercancía en divisas, como le decimos a la moneda convertible de uso territorial, se esconden tras un diafragma metálico, aunque poco exhiben cuando abren sus puertas. Ni siquiera la tentación de un puerto seguro, un mercado seguro y próximo hace que los vecinos de los altos (los que viven a 90 millas de distancia) puedan establecer un intercambio libre el otro lado del gran río azul que conforma el Estrecho de la Florida. Una amistad sin condiciones y con solo tres colores: blanco, azul y rojo, ¡Ah!, sobre el cenit una sola estrella.



He crecido en esta ciudad que se parece morir y nacer. que vuelve y va como las olas, en el tiempo. Pero es una ciudad fuerte, sólida en sus costumbres, orgullosa en su nacionalidad, una urbe a prueba de bombas de tiempo y de olvidos, de tradiciones. Lo sé. Solo basta mirarse por dentro, en cualquier latitud del planeta para sentir que aún corre, bajo nuestra piel, dentro de las venas, el amor por la ciudad; esa que hemos visto reír y llorar, la misma que hace moverse los dedos sobre el teclado del ordenador como si fuera la última vez, del último segundo del último milenio.



Tenemos motivos para creer que estamos locos de blokade (bloqueo) o por el remate de la Helms-Burton que nos obliga a mirar del otro lado del mundo para ver hasta dónde llega la línea que divide el horizonte entre el Norte y el Sur.



De lo contrario seríamos cuerdos y estaríamos, divinamente, sin reírnos de nuestros problemas o pronosticar el paso de los ciclones, o de sus gentes o del destino, de la ciudad y de sus dioses, negros y blancos, católicos, apostólicos y yorubas. Todos mezclados en las risas y en los llantos.



Lo sé, porque siento la voz de La Habana que me susurra cuando navego por sus calles despellejadas por el sol y la lluvia, entre el recuerdo de sus edificios donde ahora crecen parques nuevos, espacios de luz, aire y sol. Lo sé porque llegan miles de recuerdos en el surfeo de mi nostalgia, mientras cibernizo.



Y, mientras cibernizo, descubro la imagen recurrente de mi amada, la de la foto de arriba, no la ciudad que está delante, bajo mis piernas y no el apéndice que muestras detrás. Ese es el verdadero motivo para amar a dos habaneras y una sola Cultura que es el ajiaco contundente de todas las razas. Mulata como La Habana.

El ojo de la serpiente

Raúl San Miguel

Foto: Tomada de YouTube

La reciente publicación del artículo: Misterio y polémica rodean a salvadoreño acusado de poner bombas en Cuba, en la versión digital del Miami Herald, pretende sepultar (entre los seguidores de ese diario) las declaraciones del terrorista Francisco Chávez Abarca, preso en La Habana, después que fuera trasladado a nuestro país desde la República Bolivariana de Venezuela donde tendrá que asistir como el principal testigo en un próximo juicio por terrorismo en la nación sudamericana.
Por supuesto, en el juicio que tendrá lugar en Venezuela, el terrorista Francisco Chávez Abarca tendrá que comparecer ante un jurado y exponer sus vínculos con Luis Posada Carriles, además de la evidencia (probada) de su participación en la colocación de bombas en centros turísticos de la capital cubana. Un hecho que ha sido divulgado por la Televisión Cubana y donde el acusado ha participado en la reconstrucción de las acciones que le llevaron a nuestro país con esos propósitos. Más aún, había sido detenido en Venezuela donde también, confesó, colocaría explosivos y causar situaciones de terror que permitieran (a la prensa al servicio del imperio) retomar el ataque mediático con el tema de supuesta “situación desestabilizadora” relacionada con las medidas que defiende el gobierno del presidente Hugo Chávez Frías.
Sin embargo, la serpiente ha mirado. Lo hace a través del prisma de un reporte periodístico en el MiamiHerald (me refiero a la versión digital); aunque supongo que de igual forma esté en el impreso. ¿Por qué esta publicación pretende desviar la atención de la comunidad hacia un tema de misterio y polémica con relación a un terrorista confeso?
La respuesta no es simple, pero sí es concreta. El artículo se apoya en suposiciones que, en un diario como el Miami Herald, persigue “dar agua al dominó”, como diríamos en Cuba, y buscarle “la quinta pata al gato”. Veamos los “hechos” que utiliza este diario para desviar la atención sobre un asunto que develaría conexiones profundas entre los principales dirigentes de los grupos terroristas que apoyan en la Florida y otros estados de la Unión, así como sus estrechos vínculos con la Fundación Nacional Cubano-Americana (FNCA) y la mafia cubano-americana de Miami, los Comandos F-4, y los dirigentes de estos grupos de mercenarios que, como Orlando Bosh y Luis Posada Carriles, han sido apoyados por la CIA y, en consecuencia, han sido protegidos por las diferentes administraciones norteamericanas (desde los atentados contra el canciller chileno Orlando Lethelier en pleno territorio de los Estados Unidos , donde murió su secretaria de origen estadounidense, la destrucción, en pleno vuelo, de un avión civil de Cubana el 6 de octubre de 1976.



Según afirma el periodista Frances Robles, “Francisco Chávez Abarca podría ser un doble agente, un terrorista o simplemente un lacayo de alquiler que está preso en una cárcel cubana”.
En solo estas primeras líneas el señor Robles deja sentado que no puede refutar las evidencias, hasta ahora, mostradas por la Televisión Cubana en una serie corta de capítulos en los cuales el terrorista Francisco Chávez Abarca, confiesa su participación en los hechos. Pero, el periodista del Miami Herald, sentencia que “podría ser un doble agente o simplemente un lacayo de alquiler”. De esta forma, implica el supuesto uso de este terrorista para ser utilizado por quien le pague dinero y esta última referencia es directa a los gobiernos de Cuba y Venezuela. Nada más lejos de la verdad. Este terrorista fue capturado cuando intentaba repetir en Venezuela, los atentados con bombas realizados en La Habana.
Continua Robles: “Es también ahora la estrella de la más reciente campaña de publicidad en los medios sociales del gobierno cubano contra los exiliados de Miami, y el principal testigo en un próximo juicio por terrorismo en Venezuela. Caracas dice que implicó a exiliados antichavistas en Miami como sus asociados en una conspiración, tanto para desestabilizar las recientes elecciones como para asesinar al presidente Hugo Chávez”.
Debo advertir, antes, que ya se emplea un término diferente en cuanto a la forma de calificar a la prensa cubana. Me refiero al término: medios sociales, (hasta hace muy poco le llamaban: prensa oficialista al servicio del régimen de Castro…, etcétera, etcétera) pero se le cuelga un “apellido” contra los exiliados de Miami. Quisiera detenerme un momento para aclarar y preguntar: ¿Existe una campaña de medios sociales cubanos contra los exiliados de Miami?
Primero debería aclararse: ¿Quiénes son los exiliados de Miami? (espero que haya querido decir en, o sea lugar donde se encuentran los exiliados a los cuales Frances Robles hace referencia) Sin embargo, la respuesta (lógica) sería: No existe una campaña de medios sociales. Tampoco los cubanos, en la Isla, organizamos campañas mediáticas contra ningún país, lo que no excluye aclaraciones como esta y de la cual (por sentido profesional, ético y de servicio al periodismo) incluyo en mi blog.

Más adelante continúa: “El modesto trabajador de un taller de autos, es ahora el protagonista de una historia de intriga internacional que va desde El Salvador a Venezuela, Cuba y Miami”. O sea, Robles no se detiene en llamarle: modesto trabajador de un taller de autos y, de esta forma, intentar minimizar (más aún) las criminales acciones que ejecutaría este terrorista al servicio de grupos contrarrevolucionarios que operan en territorio del gobierno de los Estados Unidos en forma abierta y pública, contra naciones soberanas como Venezuela y Cuba. Pero no se detiene y advierte: “Surgen dos importantes preguntas: ¿Quién es exactamente Chávez Abarca y qué es lo que sabe?”
Estas respuestas se conocen: Francisco Chávez Abarca es un terrorista confeso. ¿Qué es lo que sabe?, ¿en relación con los vínculos de Luis Posada Carriles, los atentados con bombas en La Habana, la voladura del avión de Cubana, la forma en que escapó Posada Carriles , etcétera, etcétera…? Se sabrá durante el juicio pendiente a realizar en Venezuela.
Después agrega, el periodista del Herald, las suposiciones y declaraciones que darían “crédito” o credibilidad a su artículo: "Este es un hombre con una historia criminal muy complicada, que ha sido un delincuente y que está siendo usado por Venezuela para acusar y desacreditar a miembros de la oposición'', dijo José A. Colina, un ex teniente de la guardia nacional venezolana, a quien el gobierno de Chávez acusa de terrorista. "Creo que le están pagando''.
Dice y subrayó la intencionalidad del redactor: “un ex teniente de la guardia nacional venezolana, a quien el gobierno de Chávez acusa de terrorista. "Creo que le están pagando''.
Después enfatiza que : “Chávez Abarca, de 38 años, dice que conoció al militante anticastrista Posada Carriles cuando trabajaba en un taller de chapistería en El Salvador. Su nombre surgió por primera vez a finales de la década de 1990, cuando otro salvadoreño arrestado por colocar bombas en Cuba lo mencionó como una de las personas detrás de una serie de ataques con bomba en hoteles de La Habana.
Resulta que el señor Frances Robles, no pone reparos en llamar militante anticastrista a un terrorista que se jacta, como lo hace Orlando Bosh, de colocar la bomba que destruyó en pleno vuelo un avión de Cubana con 73 personas a bordo. Qué además, (me refiero a Posada Carriles) ha sido protegido por el gobierno de los Estados Unidos, hasta la fecha.
Y sigue afirmando en su artículo: "Nadie jamás nos dijo algo sobre esto'', comentó Francisco Bertrand Galindo, ex ministro de Seguridad de El Salvador. "A él se le trató aquí como a un delincuente. Tengo la percepción de que es un doble agente. Hay demasiadas coincidencias en esta historia''.
Luego agrega el periodista del Miami Herald: “Chávez Abarca estuvo encarcelado del 2005 al 2007 por encabezar una banda centroamericana de ladrones de autos. Los cargos se retiraron eventualmente y se le dejó en libertad. Cuando el partido derechista salvadoreño ARENA --acusado por mucho tiempo de haber albergado a Posada Carriles-- perdió las elecciones el año pasado y lo sustituyó un gobierno amistoso con Cuba, Chávez Abarca huyó a Guatemala”.
Debo señalar otra imprecisión o sutileza en el giro de la redacción periodística: “Hay demasiadas coincidencias en esta historia”, asegura Bertrand Galindo, ex ministro de Seguridad de El Salvador y, Frances Robles, escribe: “Los cargos se retiraron eventualmente y se le dejó en libertad”, se refiere a las acciones de Francisco Chávez Abarca como ladrón de autos, un simple delincuente. Pero, más adelante, en ese párrafo incluye: Cuando el partido derechista salvadoreño ARENA --acusado por mucho tiempo de haber albergado a Posada Carriles-- perdió las elecciones el año pasado y lo sustituyó un gobierno amistoso con Cuba, Chávez Abarca huyó a Guatemala”.
Me pregunto: ¿Cómo es posible que un simple ladrón de autos, huye a Guatemala cuando un Partido (derechista ARENA) pierde las elecciones? Pero, además, el propio Robles asegura en su trabajo el vínculo de este partido con Posada Carriles: “el partido derechista salvadoreño ARENA --acusado por mucho tiempo de haber albergado a Posada Carriles…”
En este caso, “coincido” que la única verdad en la expresión del ex ministro salvadoreño es las “demasiadas coincidencias en esta historia” y agregaría (por mi parte) entre los terroristas: Luis Posada Carriles y Francisco Chávez Abarca.
Por supuesto, el articulista deja toda su artillería pesada para cerrar y subrayaré algunas palabras para no tener que extender este comentario: “Hace tres meses, se le arrestó en un aeropuerto venezolano, supuestamente por llegar con un pasaporte falso a nombre de Carlos Adolfo González Ruiz”.
Remata con esta declaración ambigua: "Él fue secuestrado en Guatemala'', asegura su esposa, Karla Guadalupe Trigueros de Chávez”. Me pregunto: ¿Entro supuestamente con pasaporte falso o fue secuestrado y traído a Venezuela para inculparlo por ser un terrorista? No obstante, el articulista explica:
“Las autoridades venezolanas aclamaron el arresto de un terrorista internacional y transmitieron por televisión su supuesta confesión. El hombre, quien apareció mirando a una cámara de supervisión del aeropuerto, rápidamente lo dijo todo. ¿Lo dijo todo…? ¡Ah!, faltaba lo más importante: el supuesto (también utilizaré esta palabra) ladrón de autos que huyó cuando el Partido ARENAS perdió las elecciones, iba a quemar llantas y organizar protestas en las calles de Venezuela… Agrego: ¿No es esto terrorismo?
Lean con cuidado el último párrafo: “El gobierno (se refiere al gobierno venezolano) anunció que él (Francisco Chávez Abarca) había implicado a varios de los conspiradores, incluyendo a Alejandro Peña Escalusa, un activista antigubernamental en Venezuela. Una orden de registro de la casa de Peña condujo al hallazgo de unas (¿una o dos?) dos libras de explosivos C-4 (¿Se puede comprar el explosivo C-4 en una tienda por departamentos?) y el encarcelamiento del crítico (el ladrón de autos, que huyo cuando perdió el Partido ARENAS, que fue secuestrado de Guatemala, ¿es crítico? del presidente Chávez. Y me pregunto:
¿Por qué no decir toda la verdad? El Miami Herald podría entrevistarse con Luis Posada Carriles y Orlando Bosh, ambos terroristas tendrían muchas cosas que decir.

sábado, 16 de octubre de 2010

El crucero más grande del mundo

Raúl San Miguel

Dedicado especialmente a Erik Fundora,
el vigía de facebook

Cuando abordé, por vez primera, el crucero Twitter no imaginé que estaría sobre la nave más grande que surca el ciberespacio. Recuerdo que, por un momento, me sentí un poco aturdido con la bienvenida a bordo. Después comencé a reconocer algunos de los rostros de las personas que viajan a sus respectivos destinos y establecen relaciones permanentes o eventuales durante la travesía. No obstante, debo aclarar que nunca pensé enrolarme; a pesar de las invitaciones para subir a cubierta.
Ahora soy de los que se alegra de poder lanzar mi “botella al agua (espacio)” con un mensaje que pueda ser leído por otros o recibir las palabras que se precisan cuando el silencio de la incomunicación suele convertirse en el peor temporal en la bitácora personal de que cada pasajero.
En mi caso, me siento a gusto en el “camarote” reservado a mi nombre y, de algún modo, mi experiencia de casi un cuarto de siglo en la profesión del periodista, me advierte que viajamos en una dimensión en la cual las fronteras terrestres, políticas o de credos no funcionan, sino el respeto y la comunicación. Precisamente, el motivo por el cual espero que, en algún momento, pueda compartir mis experiencias (artículos) publicados con la honestidad que se requiere en estos convulsos tiempos.
A bordo de este crucero escribo mis crónicas de viaje y en las cuales describo páginas relacionadas con la realidad cubana que hoy enfrenta, después de casi medio siglo, el recrudecimiento del bloqueo impuesto por el gobierno de los Estados Unidos (oficialmente) desde 1962.
No sé en qué “suite” de esta nave ciberespacial viaja el señor presidente Barack Obama. Para él, en especial, mis respetos y el deseo de que esta gran nave, en la cual por el momento no podemos navegar (debido a las limitaciones impuesta por el bloqueo estadounidense en el sector de las tecnologías aplicadas a las comunicaciones) todos los cubanos.
Si alguien lee estas líneas, debo advertirle que es pura mentira todas aquellas cuestiones relacionadas con la supuesta apertura del gobierno de los Estados Unidos para las supuestas inversiones de empresas de comunicaciones, informática y telefonía en Cuba. Existe y es real todo un ejército diseñado por el Pentágono y con la colaboración de las agencias de inteligencia de Washington para lograr acciones de ataques contra bases de datos y sistemas de naciones consideradas enemigas e incluso aliados que no se ajusten a sus intereses en determinada circunstancia.
En realidad esta amenaza se encuentra en el ciberespacio. Espero que ningún misil mediático alcance a esta nave (como le ocurrió a un amigo, Erik Fundora, que reside en Oklahoma) en la cual, al menos, los que viajamos tenemos la seguridad y el compromiso de respetar el derecho ajeno a convivir en paz, pero sobre todo la oportunidad de compartir criterios, escuchar y hasta llegar entendernos como el principio básico de la comunicación entre los seres humanos; sin que sea un impedimento la barrera del idioma.

La leyenda de un Guerrero

Raúl San Miguel

Foto: Tomada de la internet

Antonio Guerrero, cumple años hoy 16 de octubre. Es el decimotercero que cumple dentro de una prisión de los Estados Unidos por el delito de alertar a las autoridades cubanas de los planes terroristas llevados a cabo por grupos armados de la mafia cubano-americana con el apoyo del gobierno de los Estados Unidos.
Esta afirmación, me refiero al apoyo que reciben estos mercenarios del gobierno norteamericano está probada. Antonio es uno de los Cinco jóvenes cubanos prisioneros por estar infiltrados en estos grupos terroristas que poseen bases de entrenamiento y emplean armas y explosivos para hacer volar aviones, como es el caso del avión derribado el 6 de octubre de 1976, sobre las costas de Barbados.
Sin embargo, los principales autores de aquel crimen (Luis Posada Carriles y Orlando Bosh) gozan de los privilegios de una libertad garantizada por el gobierno estadounidense a pesar de las evidencias harto probadas de su participación en la muerte de las 73 personas que viajaban en la aeronave y de otras vidas segadas durante sus acciones encubiertas al servicio de la CIA entre los escuadrones de la muerte y los regímenes latinoamericanos que tuvieron participación en la Operación Cóndor , por citar un ejemplo vinculado a la desaparición de decenas de jóvenes revolucionarios latinoamericanos.
Antonio es un joven que fue condecorado, al igual que sus compañeros, con el título de Héroes de la República de Cuba, una nación que el próximo 20 de octubre celebrará su día de la Cultura como una muestra de soberanía e identidad.
No preciso encontrar las palabras exactas para describir la actitud de estos hombres que forman parte de la leyenda de los héroes por la justeza de sus ideas. Solo basta conocerlos como lo demuestra en esta carta.



10/15/2010 7:49:27 PM
Queridos amigos:
Llega otro 16 de octubre en injusta prisión, para mí es el cumpleaños número 13 en estas condiciones. Esta vez, como nunca antes, me han estado llegando mensajes de felicitación desde todos los confines de nuestro planeta. Motivos me sobran para sentirme feliz y bien acompañado en este día.
Ante todo, llegue mi agradecimiento a todos los amigos que nos apoyan, y no solo en cumpleaños, sino cada día, en todo momento. A veces las fechas en que nacemos coincide con algún hecho histórico importante. En mi caso, siempre recuerdo que un día como este, del año 1953, Fidel valerosa y brillantemente se defendía, ante la cruel dictadura batistiana, en el juicio a que fue sometido tras el glorioso asalto al Cuartel Moncada.
Su histórico alegato dejo en claro las razones de la lucha armada y fue el programa de la Revolución, que aún hoy no pierde su vigencia. Se conoce como "La Historia me Absolverá". Cuando preparábamos nuestros alegatos para las audiencias de sentencias en el año 2001, llego a nuestras manos un pequeño folleto de esta trascendental y contundente defensa de Fidel.
Este fue pasando de mano en mano por mis hermanos, hasta que llego a mí, que fui el último en ser sentenciado. El día de mi audiencia lleve conmigo aquel librito que pasó inadvertido entre mis documentos legales. Cuando me dieron la palabra lo coloque frente a mí. Allí estaba presente nuestra historia, estaba presente toda la justicia y toda la dignidad que la obra revolucionaria encierra. Otra cosa que a todos nos llama la atención es quienes nacieron el mismo día que nosotros.
Dos entrañables compañeros de trabajo del aeropuerto de Santiago de Cuba, el jefe de la Brigada de Mantenimiento, Carlos Vizcay y nuestra secretaria, Marietta Mila tienen mi misma fecha de nacimiento y acostumbrábamos a celebrarlo, de una u otra forma, juntos. La hermana de mi compañero de estudios universitarios, Ramonita Ontivero Valls, también cumple el 16.
En carta que me llego hace dos días unos amigos de Alemania me hacen saber que el Premio Nobel de Literatura en 1999, Gunter Grass, estará celebrando su 75 aniversario en esta fecha. Estamos eternamente agradecidos de su apoyo al reclamo por nuestra libertad. Y hay una coincidencia muy especial, que es la de mi hijo menor Gabriel Eduardo, quien arriba a sus 18 años.
Lo llame por teléfono y conversamos unos minutos. Está contento, y sus estudios van bien. Me conto que, con algunos compañeros, habian colocado una pancarta por la libertad de los cinco en el Cerro Antón, en la ciudad de Panamá, donde él vive. Me lo dijo con orgullo, como diciéndome: Papa ya soy grande. !Que mejor regalo para este día!. A todos los cumpleañeros en este día 16, conocidos y no conocidos:
¡FELICIDADES!
Decido compartir con ustedes este poema que escribí un 22 de enero de 1999, en una celda del llamado "hueco”.
CUESTA ARRIBA
Salí a buscar un día, cuesta arriba,
Un pedazo de sol, un simple lecho.
Quebrando sombras, camine derecho
Consciente de los riesgos, sin diatriba.
Sensato ha sido el cuidar la sonrisa,
Indispensable ala para el vuelo.
No he sorteado vivir al pie del hielo
Si es allí donde el bien más me precisa.
He cantado a la paz y he cuidado a la flor,
Tanto en días soleados como oscuros,
Y hoy confirmo, entre sórdidos muros:
No hay libertad más cierta que el amor.
Cinco abrazos.

¡Venceremos!
Tony Guerrero
Rodriguez15 de octubre de 2010
FCI Florence

Michael Jackson que estás en los cielos

Raúl San Miguel

Fotos: Tomadas de la Internet

“Si pudiera tan solo hacer la décima parte del bien que hizo Michael Jackson a los demás, realmente haría la diferencia en este mundo…”, afirmó el joven y espectacular cantante canadiense Justin Bieber. Tal declaración me hizo evocar al Rey del Pop, en la antológica canción We Are The World (interpretada por 46 famosos) y mundialmente conocida como una acción de USA for Africa. Un tema que se convirtió en himno de esperanza para los más pobres, de todo el mundo, que pudieron escucharlo.
El extraordinario hecho-canción ocurrió en 1985 y reunió a celebridades como Lionel Richie , Stevie Wonder, Diana Ross, Tina Turner, Bob Dylan y Bruce Springsteen, entre otros con el propósito de recaudar fondos para ayudar a la población hambrienta de Etiopía y resultó uno de los sencillos más vendidos de la historia.
¿Por qué un famoso como M.J. se preocupaba tanto por algunos de los problemas que más afectaban al mundo? La respuesta a esta pregunta conduce a una de las aristas poco abordadas entre las “toneladas” de artículos publicados en relación con la vida del Rey del Pop. Sin embargo, considero que una sola palabra definiría este propósito de M.J. implícito en cada una de sus obras y que ofrecería la verdadera dimensión del desaparecido cantante. Me refiero al amor. El intenso amor por un mundo en el cual pudieran coexistir, pacíficamente, todos sus habitantes.
Por supuesto, alguien podría decir lo contrario apoyado en las cifras millonarias depositadas en los bancos y propiedades que hacían de M.J. un indiscutible, adinerado famoso y exitoso empresario. Pero también están ahí las estremecedoras imágenes de sus videos musicales y donde se advierte su posición contra la evitable incursión de los hombres en las guerras imperiales y la desproporcionada relación que divide al mundo entre ricos y pobres. Incluso, más. La visión (nada profética) de las consecuencias directas de la inconsecuente sobreexplotación de los recursos naturales (fundamentalmente en naciones del llamado Tercer Mundo), por las transnacionales convertidas en tumores malignos que enferman al planeta, destruyen sus grandes bosques y, en consecuencia, provocan la muerte de cientos de especies de la flora y la fauna; además de la contaminación de ríos y mares.



Cuando en marzo de 1991, M. J. publicó Dangerous, su octavo álbum de estudio, vendió siete millones de copias en Estados Unidos y 32 millones de copias a nivel mundial. El primer sencillo del álbum fue "Black or White", (evidentemente una denuncia al problema racial y xenofobo) y con el cual alcanzó el puesto número uno del Billboard Hot 100 y permaneció allí durante siete semanas consecutivas, con un éxito similar en otras partes del mundo. El segundo sencillo fue "Remember the Time", canción que se mantuvo durante ocho semanas entre los primeros cinco puestos del Billboard Hot 100, alcanzando como máxima posición el puesto número tres.
“Heal the World", el tercer sencillo de Dangerous, consiguió gran éxito en Europa, especialmente en el Reino Unio, donde vendió 450.000 copias y se mantuvo durante cinco semanas en el segundo puesto de las listas de éxitos.
Es por eso que la expresión del joven Justin Bieber _quien ya provocó el revuelo de sus fans con su película 3D, “Never say never…” (Nunca digas jamás)_, podría ser el principio de una mirada diferente a la responsabilidad que tenemos cada uno de los seres humanos con el resto de la humanidad.



En mi caso, por ejemplo y como periodista, no dudo la posibilidad del joven Justin Bieber, en cuanto lo que podría hacer (mucho bien) en beneficio de muchas personas en el mundo. Cuando escuché, esta afirmación, pensé en la forma valiente altruista y desinteresada en que se enfrentan jóvenes científicos y médicos cubanos para luchar por las vidas de decenas de niños que son atendidos en nuestras instalaciones hospitalarias especializadas en oncología.
He visto, en otros: los jóvenes pacientes, sus miradas de inocencia (me refiero a los más pequeños) y de tristeza en los que ya saben del dolor abierto de sus familias ante la irremediable pérdida de (ellos) sus hijos. Incluso, he sido protagonista del esfuerzo del Estado cubano para adquirir los medicamentos imprescindibles para estos pacientes y cómo les son negados (adquirirlos en mercados de empresas o filiales norteamericanas) por decisión del gobierno de los Estados Unidos.
Tal referencia no excluye el ejemplo de otros tantos miles de jóvenes, que en Cuba, admiraron y siguieron a M.J., y los que conservan sus discos (transmitidos como un legado de sus padres, de generación a generación); a pesar de las limitaciones para tenerlos debido a las consecuencias del criminal bloqueo impuesto hace casi medio siglo, por la Casa Blanca. Más aún, ni siquiera tuvieron la posibilidad de que el Rey del Pop nos visitara, debido a la posición mantenida (política exterior hacia Cuba) en todas las administraciones norteamericanas desde 1962 (fecha oficial de la decisión de romper las relaciones con la Mayor de las Antillas) hasta la fecha.
¿Qué hace tan especial el odio acérrimo de Washington a un país que ha compartido su solidaria esperanza de vida con muchísimos pueblos del mundo? ¿Por qué tal empeño en evitar el derecho a que los ciudadanos estadounidenses puedan viajar libremente a Cuba? ¿Por qué evitar el intercambio cultural y científico con una Isla que ha demostrado sus potenciales en estos campos del desarrollo humano? ¿Por qué han permitido que criminales como Orlando Bosh y Posada Carriles se jacten de haber destruido las vidas de 73 personas en un avión de Cubana de Aviación el 6 de octubre de 1976, sobre las costas de Barbados? ¿Por qué mantener prisioneros a Cinco jóvenes cubanos en cárceles norteamericanas por el delito de informar, a su país (víctima de crímenes terroristas) sobre los planes mercenarios que posibilitaron colocar, por ejemplo, bombas en centros turísticos de La Habana, y asesinar a jóvenes como el italiano Fabio Di Celmo, en el Hotel Copacabana?
Quizá, el presidente Barack Obama pudiera dar una respuesta. Ojala imite la expresión del joven Justin Bieber, en relación con el Rey del Pop, y decida poner fin a todas las injusticias que han cometido las administraciones precedentes en nombre de Washington. Quizá sea bendecido por la memoria de nuestro Michael Jackson.