martes, 2 de noviembre de 2010

Todos los golpes conducen a Washington

Raúl San Miguel

Foto: Tomada de la Internet

Nuevamente la posición del gobierno de los Estados Unidos resulta sorprendentemente sospechosa en relación con las palabras utilizadas para definir el intento de golpe de estado en Ecuador. Se trata de una posición ambigua. Es cierto que empleo los términos más duros. Lo hago en mi opinión personal. De lo contrario cómo podría interpretarse el despacho de Radio Caracol (en su versión online) al asegurar que Estados Unidos está vigilando los hechos “que el presidente Correa llamó golpe de Estado”. Lean bien, una sola palabra: “llamó”.
Para no dejar dudas (desde mi punto de vista) Phillip Crowley, vocero del departamento de Estado, sostuvo que “el gobierno (norteamericano) está atento a los eventos donde alrededor de 150 tropas (¿podrían definirse tropas al número total que refleja el despacho, en soldados, oficiales, complotados…?) tomaron el aeropuerto de Quito y hombres (¿Cuántos?) de la policía se apoderaron del Congreso ecuatoriano. Ambiguo, sutilmente ambiguo y sutilmente mediática esta declaración de la Casa Blanca. Porque Correa no llamó, sino que denunció la barbarie al igual que lo hicieron, oportunamente, todos los gobiernos sensatos del mundo.
Considero que lo único que puede hacerse (ante hechos de esta magnitud), con justicia y honor, es condenar. No admitir la posibilidad, siquiera, de que se reiteren, en ninguna parte del planeta. No asumir una posición de gendarme: “vigilar” ¿a quiénes vigilan los Estados Unidos? ¿Acaso estos países, fuera de la demarcación de la Unión estadounidense les pertenecen? ¿Con qué vigilan? ¿Con satélites espías, con espías terrestres, desde sus bases militares próximas al territorio ecuatoriano?
No pasarán pocos días para que, una vez más (como ocurrió durante los sucesos que precedieron al golpe de estado en Honduras) aparezca la verdad. Espero no se encuentren involucrados funcionarios norteamericanos y agentes de sus Agencias de Inteligencia alrededor de las principales figuras de la intentona golpista. No hace falta ser mago para saberlo. Espero que la embajada norteamericana en Ecuador no haya tenido un ajetreo inusual por estos días. Es la esencia imperialista pública (está registrada en los diarios, solo basta revisar las declaraciones hegemonistas de los principales figuras en las distintas administraciones en la Casa Blanca), grosera y absurda del vecino gobierno del país del Norte. Algo que no puede ser cambiado por ninguno de los inquilinos en la Oficina Oval, tenga el rostro o el color que tenga.



Al Sur, los sucesos en Quito se precipitan. Los complotados revisaban cada vehículo que salía del hospital donde permanecía ingresado el Presidente Rafael Correa, víctima de una de las bombas lacrimógenas lanzadas y que estalló, según sus propias declaraciones, a escasa distancia de su rostro. El propósito es claro: pretenden secuestrar al mandatario ecuatoriano, asesinarlo o sacarlo del país. En este último caso, resulta un modus operandis que ya fue empleado (lamentablemente con éxito) en Honduras.
En cuanto al resto de las palabras de Crowley no hay dudas de la posición de silencio. En mi caso, recordaría en alusión con este “silencio” en lo que debería ser una proyección de denuncia y no resto seriedad a mis palabras. El pueblo ecuatoriano lo confirmará.

Nota: Cuando escribí este artículo, recién, se apagaban los ecos del terrible tiroteo en derredor del hospital donde se encontraba retenido el presidente constitucional de Ecuador, Rafael Correa, a quien se le intentó deponer con un golpe de estado, el pasado mes de septiembre.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Los nuevos dueños del Ciberespacio

Raúl San Miguel

“El Ciberespacio ya es un nuevo dominio de guerra”, afirmó subsecretario de Defensa de los Estados Unidos, William J. Lynn, a propósito de la creación, el pasado mes de mayo, del Comando Cibernético de su país. Tal afirmación me hizo recordar los esfuerzos de la NASA para ratificar su posicionamiento sobre la Luna y, prácticamente (de no ser por los adelantos espaciales de la antigua URSS) apropiarse del espacio circunsterrestre; a partir del dominio de la tecnología coheteril y satelital.
Si bien es cierto que en el ciberespacio existen peligros de incursiones piratas, sabotajes (virus informáticos), saqueo de información y apropiación de cuentas bancarias, por qué insistir en denominarlo “dominio de guerra” o lo que es igual un nuevo escenario que sería ocupado por un Comando tecnológico avanzado del ejército norteamericano.
La afirmación se apoya en el acuerdo establecido para la seguridad cibernética entre los Departamentos de Defensa y Seguridad Interior, aunque este programa (previamente anunciado) demuestra que es una realidad la existencia de una estrategia para “invadir” e inhabilitar redes informáticas de naciones consideradas enemigas por los Estados Unidos. ¿De qué otra forma podría ser entendido? Las fuerzas que integran el ejército estadounidense están diseñadas para actuar en la ofensiva (agresión y ocupación de territorios) y no en la defensa. En este sentido, puede considerarse una de las debilidades del ejército imperial. Así ha ocurrido en diferentes escenarios bélicos en diferentes momentos en la historia de las guerras de rapiña.
¿Ejemplos? Viet Nam y Cuba (Girón), ¿Más recientes? Afganistán e Iraq. La fundamentación del líder histórico de la Revolución cubana, Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, corrobora que el mundo es ingobernable y solo la cooperación y el respeto entre las naciones puede garantizar el equilibrio imprescindible para garantizar la preservación de la especie humana.
Las afirmaciones del señor subsecretario de defensa norteamericano es el primer paso en el control militar de “Las tecnologías de la información (porque) nos ofrece ventajas decisivas en todas nuestros escenarios bélicos por lo que necesitamos proteger el ciberespacio para mantener nuestras ventajas”, dijo Lynn durante una entrevista en el canal de Televisión oficial del Pentágono. ¿Por qué habla de ventajas?
La filosofía militar estadounidense se apoya en el principio del “primer golpe”, o sea condicionar el escenario y lanzar una ofensiva que “neutralice” la posibilidad de que algún enemigo pueda intentar pensar o convertirse en una “amenaza” para la seguridad nacional de los Estados Unidos. En este sentido, debemos recordar que la movilidad de las tropas de este ejército imperial se apoya en otro principio: la extraterritorialidad del concepto de “seguridad nacional”, según los señores de la guerra (principales jefes militares, especialistas y asesores) que “constitucionalmente” deben subordinarse al Comandante en Jefe, el señor presidente de los Estados Unidos; algo que ha sido puesto en dudas por el actual mandatario de la Casa Blanca. El propio Barack Obama, se lamentaba (durante una entrevista con el ex general Colin Powell) de la ingobernabilidad del ejército de su país por parte de la autoridad que representa un gobierno civil en la administración presidencial de esa nación.
De esta manera el subsecretario de estado norteamericano advierte que “los adversarios pueden ser capaces de socavar las ventajas de los militares en las zonas convencionales, si logran atacar la infraestructura tecnológica militar y comercial” y añadió: “Esta amenaza ha abierto una asimetría totalmente nueva en la guerra del futuro.
Para colmo de la paranoia guerrerista los expertos aseguran que el cambio dramático en el enfoque de la ciberguerra en el Departamento de Defensa comenzó en el 2008 con un incidente con memorias flash insertadas en redes militares que contenían virus producidos en el Medio Oriente, dijo Lynn.
“Nos dimos cuenta que nuestra estrategia de seguridad no podía basarse en la defensa pasiva y los cortafuegos y parches de software, y hemos desarrollado una defensa con más capas”, dijo.
Lynn aseguró que el Departamento de Defensa está trabajando para ultimar la estrategia de la ofensiva en el Ciberespacio.
DARPA, la Agencia de Tecnología Avanzada del Pentágono, también está trabajando en la National Cyber Range, un modelo simulado de Internet que permitirá a los militares poner a prueba su ciberdefensas antes de implementarlas en el terrreno.
El proceso de adquisición de Tecnologías de la Información y las Comunicación (TIC) también tiene que cambiar, escribió Lynn recientemente en la revista Foreign Affairs. “A Apple Inc. le tomó 24 meses desarrollar el iPhone, mientras que el Departamento de Defensa tarda una media de 81 meses para desarrollar un nuevo sistema informático después de que el proyecto se financia”, aseguró.

viernes, 29 de octubre de 2010

Honras para un asesino

Raúl San Miguel

Foto: Tomada de Internet

En los Estados Unidos, “el país de la democraCIA” esta permitido todo, absolutamente todo lo que le conveniente a los intereses de los círculos de poder en el gobierno (cualquiera que sea) en Washington. Ejemplos sobran, pero quiero ser específico. Me refiero a los honores recibidos por un asesino en un recinto universitario de Miami. Orlando Bosh, es considerado un "héroe", un ejemplo para las nuevas generaciones de terroristas que podrían colocar bombas, destruir vidas, derribar aviones de pasajeros y matar presidentes constitucionalmente establecidos y decirlo públicamente.
Lo peor es que este hecho indignante ocurre en el país que vocifera su “posición de avanzada” en la lucha contra el terrorismo, a escala internacional. Sin embargo, sus servicios de inteligencia “no fueron capaces” de alertar el abominable crimen del 11 de septiembre, aún cuando se reportaban informes que aseguraban la posibilidad de este ataque contra las Torres del World Trade Center, en Nueva York.
Por supuesto, aquel "atentado", fue “el detonante” para lanzar la ofensiva contra Afganistán e Iraq, mientras el principal culpable (Bin Laden) ex agente de la CIA, no ha podido ser capturado; aunque (es lógico) no es el propósito de los servicios de inteligencia de los Estados Unidos. Han muerto demasiados inocentes en estas naciones invadidas para creer que Bin Laden es el objetivo de esta “guerra contra el terrorismo”.
¿Cuál puede ser la enseñanza para nuestros hijos? ¿Honrar a un terrorista que se jacta de haber asesinado “cuatro negritas…” como se refirió al atentado contra el avión de Cubana de Aviación, saboteado sobre el cielo de Barbados el 6 de octubre de 1976? No, no eran “cuatro negritas”. Fueron muchachos y muchachas llenos de sueños y un futuro prometedor como atletas y que habían arrasado con todas las medallas en el certamen de esgrima de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, celebrados ese año en Venezuela, en el cual participaron como dignos representantes de Cuba. Los demás, también eran personas con familias, coreanos y guyaneses, otros, los miembros de la tripulación y otra tripulación que venía a descansar a su Patria. ¿Con qué derecho un criminal puede ser liberado, por el gobierno, y ser vitoreado como un héroe? ¿Qué Estado civil, democrático, qué civilización moderna puede aceptar esa felonía?



¿Cómo es posible, entonces, aceptar que Cinco jóvenes cubanos permanezcan prisioneros en cárceles de los Estados Unidos por prevenir a las autoridades de su país de las acciones terroristas cometidas por asesinos como Luis Posada Carriles y Orlando Bosh?

Fue, precisamente, un tribunal de Miami, donde se elaboró la trama para culpar a estos jóvenes infiltrados en grupos terroristas que tienen bases militares y emplean sofisticadas armas y explosivos, como el C-4, que no pueden ser adquiridos en tiendas de armas. Otro asunto que debe estar pendiente en una sociedad donde el derecho a portar armas incrementa el delito, la violencia u otros males propios de la naturaleza retorcida de aquellos que defienden la tesis de aceptar vivir en una sociedad donde se pueden comprar fusiles de asalto automáticos (de todos los calibres), lanzacohetes, etc. No hay otra respuesta, en este caso. Salen de los arsenales del Pentágono. ¿No recuerdan el fusil, calibre 50, de la marca Barrett, que se pretendió utilizar para eliminar al Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, cuando asistía a una reunión en las Islas Margarita, territorio de Venezuela? ¿Acaso no recuerdan que también quisieron emplear explosivos para volar el Paraninfo de la Universidad de Panamá donde iría el líder de la Revolución cubana?
¿Cuántos hubiesen muerto en aquel atentado? ¿Con qué derecho la CIA y el gobierno de los Estados Unidos pueden admitir acciones terroristas como estas y que, además, apoyan (sus servicios de inteligencia) para derrocar a gobiernos constitucionales, a políticos y presidentes?
En el caso de Fidel la cantidad de intentos de asesinato superan los 640. Incluso, es pública la opinión del l terrorista convicto y ahora “honrado” Orlando Bosh, su insistencia por acabar la vida del líder histórico de la Revolución cubana y de colocar bombas en hoteles y centros turísticos de La Habana.
¿Qué derecho tenían de asesinar al joven italiano Fabio Di Celmo u otros que han sido víctimas como los del sabotaje al vapor francés La Coubre, la Tienda el Encanto y tantos otros. ¿Por qué?
¿Por qué el gobierno de los Estados Unidos continúa su absurda política de bloqueo contra Cuba y arremete contra las empresas y filiales que intentan vender medicamentos a nuestro país, ni siquiera aquellos utilizados para aliviar el dolor de los niños afectados por el cáncer?
¿Por qué ha permitido la libertad a un asesino como Orlando Bosh, responsable de la introducción de enfermedades como una de las cepas del dengue hemorrágico, que no se conocía en Cuba, y destruyó las vidas de más de cien niños? ¿Por qué?
Llamo, desde mi blog, a todas las personas honradas y decentes del mundo a impedir que estos como estos se repitan. A que nos apoyen, como ocurrió recientemente en la votación de la Resolución de Cuba contra el bloqueo en la ONU. A que liberen a los Cinco jóvenes cubanos que están presos en cárceles norteamericanas, bajo el peor de los regímenes carcelarios por impedir estas muertes a su país e incluso la de ciudadanos norteamericanos y de otros países. El propio terrorista Orlando Bosh, aseguró que volvería a poner la bomba (En otro avión de pasajeros) ¿…Y qué?
Es obvio, tanta vileza solo puede describirse como impúdica si no conseguimos otra palabra en relación este hecho. En esta ocasión prefiero publicar, íntegramente, la Carta Abierta, enviada a la Presidenta de la Universidad de Miami, que reproduzco y apoyo.


CARTA ABIERTA A LA PRESIDENTA DE LA UNIVERSIDAD DE MIAMI, DONNA SHALALA
Honorable Donna E. Shalala,
Presidenta
Universidad de Miami
Estimada Presidenta Shalala,
Nosotros, académicos de Estados Unidos y ex-alumnos de la Universidad de Miami, le expresamos nuestra más profunda indignación con respecto al evento que tuvo lugar el 12 de octubre del 2010, en el Instituto de Estudios Cubanos y Cubano-Americanos (ICCAS) de la Universidad de Miami.
En este acto se rindió homenaje al terrorista convicto Orlando Bosch.
Orlando Bosch ha sido arrestado, enjuiciado y sentenciado por innumerables actos terroristas en Venezuela, Estados Unidos y otros países. En 1968, fue condenado a 10 años de privación de libertad por el atentado a un buque polaco que se encontraba anclado en uno de los muelles de Miami.
Posteriormente, cumplió diez años de cárcel en Venezuela por el derribo de un avión cubano el 6 de octubre de 1976, sabotaje en el que perdieron la vida las 73 personas a bordo. El Fiscal General de Estados Unidos Dick Thornburgh lo calificó como “terrorista sin arrepentimiento” ["unrepentant terrorist"], y el Fiscal General Asociado Joe D. Whitley se refirió a él como una “amenaza a la Seguridad Nacional” ["a threat to National Security"] (Exclusion Proceeding for Orlando Busch Ávila; ver documentación adjunta). Ambos Fiscales se desempeñaron en sus funciones de leguleyos durante la administración de George H. W. Bush.
Documentos de la CIA y del FBI recientemente desclasificados (disponibles en la Internet), son prueba fehaciente de la validez de las aseveraciones de estos Fiscales. Por ejemplo, un informe de 1979 reportó la opinión de Bosch sobre la voladura del avión de Cubana, con respecto a lo cual expresó: “Hay momentos en que no se puede evitar hacer daño a gente inocente” (Appendix to Hearings). Por otra parte, un cable del FBI con fecha del 14 de octubre de 1976 refleja las palabras de Luis Posada Carriles — “compañero de lucha” de Bosch–, quien dijo que “Orlando sabía todos los detalles” del avión que iba a ser derribado (Intelligence Information Cable).
Solicitamos que se inicie con la mayor premura una investigación acerca de este homenaje, en el cual figuró como telón de fondo el logotipo de la Universidad de Miami. Como institución de altos estudios que es, la Universidad de Miami tiene una misión educativa, y a la vez, una insoslayable función de responsabilidad social. Rendir honores a un terrorista, presentándolo como modelo para una comunidad, atenta contra los principios básicos de la academia.
Gracias por su interés.
Sinceramente:
• María Isabel Alfonso, PhD. Assistant Professor of Spanish. St. Joseph’s College, New York. (University of Miami Alumnus).
• Noam Chomsky, Institute Professor, Retired. MIT.
• Luis Duno-Gottberg, PhD. Associate Professor of Caribbean and Film Studies, Duncan College Master, Texas.
• John Walton Cotman, PhD. Associate Professor of Political Science. Howard University, Washington.
• David Carlson, PhD. Assistant Professor of Latin American History. The University of Texas-Pan American, Texas.
• Rick Miller, PhD. Associate Professor of Art. St. Joseph’s College, New York
• Lisa Glidden, PhD. Assistant Professor of Comparative Politics, Latin American Studies. SUNY College at Oswego, New York
• Iraida H. Lopez, Ph.D. Professor of Spanish. Ramapo College of New Jersey, New Jersey
• Arturo Lopez-Levy, Lecturer. PhD Candidate. Josef Korbel School of International Studies. University of Denver, Colorado.
• Kenneth E. Bauzon, Ph.D. Professor of Political Science. St. Joseph’s College, New York
• Emilio Bejel, Distinguished Professor of Latin American Studies. University of California at Davis, California
• Miren Uriarte, PhD. Professor of Human Services. University of Massachusetts Boston
• David L. Strug, PhD. Professor of Social Work. Yeshiva University, New York
• Dionisio Márquez Arreaza, Professor. Universidad de Los Andes, Mérida, Venezuela (University of Miami Alumnus)
• Judith A. Weiss. Research Professor and Professor Emerita. Mount Allison University, Canada
• Liliam Dominguez, PhD Candidate. Barry University, Florida. (University of Miami Alumnus).
• Mirella Landriscina, PhD. Professor of Sociology. St. Joseph’s College, New York
• Douglas Friedman, PhD. Associate Professor of Political Science. College of Charleston, South Carolina
• Samuel Farber. Samuel Farber. Professor Emeritus, Political Science. Brooklyn College of CUNY, New York
• Dick Cluster, Associate Director. University Honors Program. University of Massachusetts at Boston
• Fernando Coronil. Presidential Professor. Graduate Center. CUNY, NY.
• Zoya Kocur, PhD Candidate. Middlesex University. London. NYU, New York, NY.
• William Van Norman, Jr. PhD. Assistant Professor of Latin American History. James Madison University, Virginia
• Alejandro de la Fuente, PhD. UCIS Research Professor. University of Pittsburgh, Pennsylvania
• Antoinette Hertel, Ph.D. Associate Professor of Spanish. St. Joseph’s College, New York
• Susan Eckstein, PhD. Professor of Sociology and International Relations. Boston University, Massachusetts
• Tania Triana, PhD. Assistant Professor of Spanish, University of Oregon
• Ana M. López, PhD. Associate Provost for Faculty Affairs. Tulane University, Louisiana
• Eduardo González, PhD. Professor. Director of the Spanish and Latin American Subdivision. The Johns Hopkins University, Baltimore, Maryland
• Trevor H Whitbread. M.A. Spanish Candidate. University of Oregon
• Francisco A. Scarano, Ph.D. Professor of History. University of Wisconsin-Madison, Wisconsin
• Antonio Lauria-Perricelli, PhD. Adjunct Professor. Gallatin School, New York University, New York
• Enrique Sacerio-Gari, PhD. Dorothy Nepper Marshall Professor of Hispanic and Hispanic-American Studies. Bryn Mawr College, Pennsylvania
• Antonia Darder, PhD. Distinguished Professor of Education. University of Illinois Urbana Champaign, Illinois.
• Edwin Murillo, Ph.D. Assistant Professor of Spanish. Penn State University-Berks, Pensylvannia (University of Miami Alumnus)
• Beatriz Calvo Peña. PhD. Researcher. University Carlos III, Madrid. (University of Miami Alumni)
• Julie Skurski, Ph.D. Distinguished Lecturer of Anthropology. CUNY Graduate Center. New York
• Leslie S. Offutt, PhD. Associate Professor and Chair, Department of History. Vassar College, New York.
• David J. Vázquez, PhD. Assistant Professor of English. University of Oregon, Oregon
• Ricardo Pérez, Ph.D. Associate Professor of Anthropology. Eastern Connecticut State University, Connecticut
PD: Los suscriptores de esta carta no comparten necesariamente las mismas opiniones sobre el sistema político de Cuba, el embargo norteamericano, u otros temas vinculados a la relación Cuba-Estados Unidos. En cambio, todos sí coincidimos en que el terrorismo debe ser denunciado, más allá de las ideologías que lo motivan.
Documentos en orden citados:
* Exclusion of Proceeding for Orlando Bosch Avila. U.S. Department of Justice. Office of the Associate Attorney General Joe D. Whitley, 1989. FILE: A28 851 622. A11 861 810.
* Appendix to Hearings Before the Select Committee on Assassinations of the U.S. House of Representatives, Ninety-fifth Congress. Second Session, Volume X: Anti-Castro activities and organizations. March 1979: (89-93)
* Intelligence Information Cable. FBI. October 14th, 1976. National Security Archives. Cuba Project.
Photographs and videos of the event.
CIA and FBI Declassified Documents on Cuba: National Security Archive. Cuba Project

jueves, 28 de octubre de 2010

¿Cómo matar a un presidente?

Raúl San Miguel

Foto: Tomada de la Internet

(Especial para Los Guardianes de Chávez)

El título de este trabajo lo tomé prestado de algún lugar, pero sé que se corresponde (en la realidad) con la estrategia de los servicios de inteligencia del gobierno de los Estados Unidos desde que lanzaron su ofensiva para convertirse en la primera potencia del planeta al concluir la Segunda Guerra Mundial e iniciarse el período (aún inconcluso) conocido por “Guerra Fría”.

Desde entonces los planes de la CIA, la cara visible de las tantas agencias de inteligencia que sirven a este y otros propósitos, ha entrenado especialistas, mercenarios y terroristas de todo el planeta para lograr sus objetivos. Por supuesto, el nombre de estos hombres es edulcorado por los medios de prensa al servicio del imperio con apelativos que les califican de “luchadores por la democracia”, opositores y cualquier otro epíteto que les sirva para cubrir su fachada de asesinos como ha ocurrido en el caso de Luis Posada Carriles, bien conocido por sus crímenes al servicio de la CIA, en Venezuela.

Muchos de los planes de muerte contra presidentes, contrarios a la línea imperial y defensores de las revoluciones populares, han sido ejecutados por agentes entrenados y especializados en el uso de armas (previamente elaboradas) para realizar estos asesinatos. Incluso, estas acciones se han realizado en el propio territorio de los Estados Unidos como ocurrió en el caso del excanciller chileno Orlando Lethelier, cuyo coche fue volado mientras circulaba por una ciudad acompañado de su secretaria estadounidense.

Los planes y armas elaborados por técnicos en explosivos y “científicos” al servicio de la CIA, han sido tan exclusivos que solo pueden superar una mentalidad enfermiza o paranoica. Los intentos de eliminación física del líder histórico de la Revolución cubana, Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, constituyen una prueba inequívoca de estas acciones magnicidas encubiertas e incluso declaradas públicamente por terroristas como Orlando Bosh, quien ha recibido la impunidad vitalicia de todas las administraciones estadounidenses hasta la fecha.



Matar a un presidente no ha sido un problema para la CIA. En sus laboratorios se prueban las nuevas armas que incluyen elementos sofisticados para generar enfermedades letales en sus víctimas. De ahí que sea una prioridad eliminar a todas aquellas figuras políticas prominentes que antes fueron estudiadas o seguidas de cerca por sus especialistas en diferentes temáticas relacionadas con las áreas geográficas y naciones en las cuales los Estados Unidos desea intervenir o mantener bajo su dominio imperial en forma directa (invasión) o indirecta (sometimiento y anexionismo político y administrativo de los gobiernos en estas naciones para responder directamente a Washington). Por supuesto, los medios y las acciones se perfeccionan. Incluso, la eliminación de estas figuras no excluye a personas nacidas en suelo norteamericano y tengan una posible influencia en el cambio de la política imperial de su país con respecto al resto del mundo.

Las grandes cadenas de la información comienzan a ocupar, cada vez más, un puesto en esta guerra en el ciberespacio. Se trabaja directamente en cada emisión de radio y televisión e incluye todo aquel medio que permita difundir el mensaje distorsionado que pretenden incluir en el subconsciente de las personas.

El bombardeo mediático es una de las formas de preparación artillera para matar a un presidente, en este caso, recuérdese lo ocurrido en Honduras (ejecución fallida) y el posterior ajuste de cuentas a más de 700 personas asesinadas por apoyar al presidente constitucional. Todo sin descontar el asesinato de periodistas.

Recientemente ocurrió con la intentona golpista en Ecuador contra el Presidente Rafael Correa. En el caso de Chávez, el ritual no ha dejado de realizarse. Cada segundo se prepara un nuevo intento de asesinato para eliminar al líder de la Revolución Bolivariana. Sin embargo, el pueblo venezolano ha tomado conciencia de su papel histórico y mostró su decisión a salvar la Revolución y el Socialismo del Siglo XXI.

La receta para matar a un presidente es tan antigua como los ejemplos que recoge la historia en los propios Estados Unidos, solo que ahora el imperio extiende sus garras y busca (en la eliminación de los líderes populares) el camino libre para el sometimiento y recolonización imperial de los pueblos. Eso, considero, no podrá ocurrir en Venezuela. Ni siquiera cuando el Presidente Chávez no se encuentre físicamente. El árbol ha crecido y expandido sus ideas con nuevos frutos que emergen de la tierra fresca, bolivariana y madre como toda nuestra América.

La guerra de los mundos

“Los cuatro puntos cardinales son tres: Norte y Sur”. (H.U)

Raúl San Miguel

Foto: Tomada de la Internet

Hace algún tiempo había escrito y publicado en este blog, un artículo titulado: ¿Una guerra nuclear puede mover al mundo?, donde hacía referencia a las predicciones apocalípticas de lo que podría pasar al planeta de producirse un ataque nuclear contra Irán se cumplirían en la primera explosión. Lamentablemente, las predicciones de un invierno nuclear provocado no tendrían otra respuesta para los habitantes de la tierra. Quizá, anotaba en el comentario anterior, los miembros del selecto Club de multimillonarios que gobierna el mundo, ya tienen creadas las condiciones para ivernar en sofisticados bunkers antirradiaciones y continuar una vida licenciosa bajo una ciudad sumergida en el mar o debajo de la superficie de la tierra.
Escribía que es posible que, estos personajes, se preparen para hacer realidad un sueño de ficción: crear la nueva raza (de sus descendientes) _que gobernaría un supuesto planeta capaz de sobrevivir a una catástrofe de las dimensiones de una guerra nuclear_, cuando emerjan sus descendientes millones de años después, si es que un año después del ataque aún existe la tierra.
Recuerdo que cada prueba nuclear realizada sobre o bajo la superficie del planeta ha provocado movimientos sísmicos registrados en casi todas las latitudes. Incluso se ha podido precisar la magnitud o potencia del artefacto fusionado. Por ejemplo, citemos lo expuesto por un científico de la NASA, poco después del terremoto de 8,8º Richter que afectó a Chile y que aseguran, probablemente, cambió el eje de la Tierra, afectando su rotación y, en consecuencia, acortó el tiempo de duración de un día terráqueo.
Así lo confirmo Richard Gross, geofísico del JPL en California, quien utilizó un modelo informático para calcular los efectos del devastador terremoto que afectó al país, señalando que la duración de la jornada terrestre debió haberse acortado en 1,26 microsegundos (millonésimas de segundo), el eje sobre el cual la masa de la Tierra se equilibra se debe haber corrido unos 8 centímetros aproximadamente. ¿Qué podría pasar, entonces, de producirse una desmesurada liberación de energía atómica?
Estudios realizados han demostrado que la Isla Santa María (ubicada cerca de la costa de Concepción) se había desplazado hacia arriba producto de movimientos previos. Pero, incluso, el maremoto o tsunami que afectó varias naciones en Asia aceleró la rotación de la Tierra y acortó la duración del día en tres microsegundos, también aseguró el geofísico Richard Gross, de la agencia espacial estadounidense
La NASA confirma el efecto del sismo que ocasionó el maremoto en varios países del sudeste de Asia como la causa del cambió en el eje de la Tierra, acelerando su rotación y acortando la duración del día en tres microsegundos. Gross calculó que el eje de la Tierra se inclinó 2.5 centímetros por el fenómeno sísmico debido a que la Tierra se hizo más compacta y se aceleró, como si las placas continentales se hubieran superpuesto.
Asimismo, el geofísico Bruce Presgrave, del Centro Nacional de Información sobre Terremotos del Servicio Geológico de Estados Unidos reveló que fue tal la magnitud del sismo, que posiblemente haya cambiado también la geografía de la región. “No hay dudas. El terremoto que causó la marejada hizo vibrar la Tierra como si fuera una campana”, señaló el experto. “Este ha sido el cuarto terremoto más violento en el mundo desde 1900 y el más fuerte desde el que sacudió a Alaska en 1964”, añadió.
“En esa ocasión, algunas regiones aumentaron su nivel sobre el mar, otras bajaron”, señaló. Otros fuertes terremotos que sacudieron a Chile, Japón y Turquía en las últimas décadas también provocaron cambios topográficos. Cambios que se podrán constatar en los próximos meses, a través de mediciones aéreas, topográficas y sobre todo desde el espacio con el Satélite de Posicionamiento Geográfico, más conocido como GPS.
No obstante, el científico Ken Hudnut, geofísico del Instituto Geológico de EU, reconoció que algunas imágenes de satélite ya habían demostrado que el movimiento telúrico fue el causante de un desplazamiento de las islas Nicobar y Simeulue. Sin embargo, lo que sí sorprendió fue el maremoto que irrumpió sobre las zonas costeras como consecuencia del terremoto causado por un desplazamiento de las placas submarinas del norte de la isla de Sumatra, a una profundidad de unos 18 kilómetros.
¿Qué podría pasar en la tierra? La respuesta no creo que tendríamos el deseo de conocerla. Las profecías apocalípticas de los Mayas podrían cumplirse. De hecho, desde hace más de tres décadas, estamos acelerando la muerte del planeta tierra.

LA VERDAD DE UN INVIERNO NUCLEAR ESTA BIEN CERCA



Hace unos días, la agencia noticiosa EFE, informó que un fallo informático hace perder contacto con 50 misiles nucleares en EEUU. Seguidamente aseguró que el ejército estadounidense encontraba la ubicación de estos cohetes durante 45 minutos. El tiempo suficiente para crear una situación grave de acuerdo con la capacidad (ojivas) integradas a estas armas de características (trayectoria) intercontinentales; debido a un fallo informático de las comunicaciones, según explicó un funcionario del Pentágono.
Así de sencillo, se alegó que el incidente fue por una falla técnica que interrumpió” la comunicación entre estas armas, consideradas como una de las más poderosas del mundo y ubicadas en la base Francis E. Warren, en Wyoming (oeste), territorio de los Estados Unidos.
“El incidente duró tres cuartos de hora”, dijo el responsable. “Desde que ocurrió, hubo un control de seguridad de todos los sitios de misiles”, efectuado por cámaras y por equipos del ejército, agregó. Pero, aseguran que ya se habían producido incidentes similares en otras bases, hace más de diez años, también causados por un fallo material. “Parecería que fue una falla mecánica en cierta parte de un dispositivo”, indicó el funcionario del ejército.
La información no tendría mayores trascendencias si en este mundo no existieran las diferencias abismales entre las naciones, ni las guerras de rapiña (por el control de los recursos naturales y territorios) que se disputan el nuevo imperio (controlado por el gobierno de los Estados Unidos) en contubernio con sus aliados. Por supuesto, fuese una cosa sencilla de no ser porque no debemos olvidar que, a estos fallos, se debe agregar la experiencia de penetraciones (jakers) en las computadoras del Pentágono desde un ordenador ubicado en cualquier lugar del mundo.
Pero, sobre todas las cosas, porque esas armas existen. Están dispuestas para ser utilizadas y contienen los datos precisos (es una redundancia, lamentablemente, de acuerdo con su poder letal y milimétrica precisión) para ser lanzadas a objetivos previamente determinados: las naciones consideradas enemigas por el gobierno de la Casa Blanca. Agregaría, incluso la posibilidad de alcanzar países aliados a los Estados Unidos. Todo es posible.
Aún los tambores de la guerra no se apagan. Se escucha su estremecedor murmullo en varias regiones del planeta. Los drones del ejército de los Estados Unidos continúan sus incursiones aéreas sobre naciones como Iraq, Afganistán y Pakistán. En el ciberespacio la guerra ha comenzado con el “fuego artillero” de las armas mediáticas. El propósito aislar, desinformar (no informar) o silenciar los hechos, así como impedir que se relacionen con eventos como el citado por la agencia EFE.
Lamentablemente es una realidad. Esta “perdida de misiles” durante 45 minutos equivale al mismo tiempo en que los ciudadanos del planeta hemos estado ajenos a lo que ocurre, de vez en vez, y ni siquiera advertimos detrás del glamour y las edulcorantes propagandas de los espacios “informativos” de las multimedias. Eso por no citar el otro lado del mundo, el llamado Tercer Mundo que ha permanecido en la oscuridad durante siglos de saqueo colonialista, capitalista e imperialista y, ahora, comienza a despertar en sitios alternativos del ciberespacio, desde naciones en las cuales se lucha por la igualdad y la justicia para todos los habitantes del planeta, en un esfuerzo por mostrar su propia luz, lejos de la ignorancia, de la guerra y de las armas.