martes, 7 de diciembre de 2010

Curitiba: radiografía de una nación del Sur




Raúl San Miguel

Foto: Tomada de la Internet

Lograr una imagen encantadora y superficial de Brasil es común en las facturas de telenovelas que se producen en el gigante sudamericano; pero quienes hemos disfrutado, las diferentes historias, de la filmografía brasileña, de los últimos tiempos, encontramos en Curitiba una obra que nos muestra una incisión psicológica valiente, profunda y sutil en la vida social de ese país, a partir de cuatro historias de hombres pertenecientes a diferentes estratos sociales, pero con un denominador común: verdaderos seres humanos.
Mi encuentro con Eloi Pires Ferreira, director, de este filme, y los productores ejecutivos fue puramente casual. Estaban en el vestíbulo de la sala cinematográfica y la música de Xenon Pinheiro, se extendía en cada una de las imágenes y la fotografía excelente de Celso Cava Filho. De hecho los planos de picado abundan en la fotografía. Sobre todo ese salto al vacío que nos lleva al personaje de la primera historia.
El propio Eloi Pires, confesó (en la exhibición Premier en este Festival) sentirse “conmovido por estar en un evento del prestigio internacional” alcanzado por cada Edición del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano. Después aseguró que lo “disculpasen porque realmente estaba muy nervioso”. Pero los aplausos al concluir el filme resultaron la mayor aprobación de que las historias estuvieron bien contadas. En sus comentarios el público presente declaraba el haber descubierto una forma diferente de mostrar el Brasil, desde la difícil vida y las contradicciones que enfrenta cada personaje en su medio: el comerciante de autos (Edson Rocha), el chofer del ómnibus público (Jackson Antunes), el recogedor de desechos que vive en una favela (Lori Santos) y el motorista vendedor de pizzas (Diegho Kozievitch).
¿Cuáles fueron los papeles protagónicos y quiénes los secundarios? Todos los actores resolvieron interpretar sus papeles desde la difícil situación psicológica que propone el director de acuerdo con su guión, incluye la banda sonora y la fotografía que logra la magia y el intercambio con el espectador. ¿Protagónicos? Los fuertes contrastes entre las diferentes clases que existen en una sociedad capitalista, llena de matices como Brasil. ¿Los secundarios?, aquellos que cruzaron silenciosos por la pantalla y de los cuales no hizo falta el énfasis melodramático satirizar o acentuar la extrema pobreza. ¿Logro de este filme? La esperanza de cambiar, de ser mejores, a partir de la esencia que caracteriza al hombre como un ser humano, aunque dentro de cada uno de nosotros habite un lobo.

En la foto Eloi Pires, director de la película

domingo, 5 de diciembre de 2010

Carancho, un filme estremecedor



Raúl San Miguel

Fotogramas y cartel del filme Carrancho, tomados de la Internet

Resulta difícil hacer un juicio prematuro de una película en un Festival que en su 32 edición ha demostrado que el Nuevo Cine Latinoamericano resulta imprescindible para la cinematografía mundial. Por supuesto, existen temas pendientes que aún controla la gran industria norteamericana. Específicamente me refiero al Universo Audiovisual del Niño Latinoamericano, del cual el psicólogo Pablo Ramos, especialista del Instituto Cubano de Arte e Industrias Cinematográficos (ICAIC) es un gran promotor y activista. Específicamente desde los primeros años de la cita-festival internacional en La Habana.

Pero no es de este tema que quisiera referirme en el comentario. Deseo abordar una película dirigida y producida por Pablo Trapero, “Carrancho”, a quien debemos seguir muy de cerca y las actuaciones del actor Ricardo Darín y Martina Gusmán. Sencillamente un filme estremecedor que aborda un pequeño y sórdido panorama de la sociedad argentina en la actualidad.

La película no deja margen a la improvisación. Cada fotograma está justificado por una carga dramática y conceptual lograda, incluso en el uso de técnicas audiovisuales propias del documental y la fotografía. Por supuesto, un excelente guión conduce la madeja en un hilo que lleva varias lecturas: la visual, la de la historia contada por sus personajes, la psicológica y, entre líneas (muy visibles) el entramado de una sociedad que permanece sumergida en los conflictos y traumas de un país que padece todos las consecuencias, casi endémicas, de las políticas de gobiernos que no han podido (o no han querido) resolver los grandes problemas que padece el pueblo argentino en la actualidad.

El actor Ricardo Darín es una carta de ganador en las manos de cualquier director osado. Ya lo hemos visto, en La Habana, en filmes como: “El secreto de tus ojos”, que le ganó la simpatía de los cubanos, después de que lo descubrimos en: “Nueve reinas”. ¿Pero qué decir de Martina Gusmán? Solo hay que verla en la pantalla para reconocer su potencialidad más allá de cualquier propuesta en el esquema de la historia cinematográfica y del personaje que interpreta. Dije historia y personaje. Nada más real y justo ocurrió, cuando está actriz teje, a partir de su propia subtrama, varios enlaces a cuestiones relacionadas con el endeble sistema de atención médica que no alcanza para cubrir las expectativas de una población mayoritariamente marginada, pero sobre todo en la fotografía que logra buscar planos atrevidos, no solo los close-up, sino en las escenas violentas, toda una carga que hace al espectador permanecer atrapado (con todos sus sentidos) hasta el punto de llevarlo al lugar exacto donde se encuentran los Carranchos.



¿Cuántas historias? Digamos que solo en Martina Gusmán, en su papel de la doctora que se droga y es involucrada con estos Carranchos que nos llevan hasta un entramado donde una Fundación de Seguro y la Policía demuestran la putrefacción de instituciones en las cuales sobreviven verdaderos delincuentes, vampiros de una sociedad que fenece en cualquier ciudad del sureño país.

Esta ha sido en mi juicio, una de las propuestas que deberá ser tenida en cuenta por el jurado de este Festival en el cual participan 122 filmes concursantes, de los 515 títulos presentados, son concursantes en la 32 edición del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano que se inició el pasado día 2 de diciembre y tendrá lugar, en La Habana, Cuba, hasta el 12 de este mes.
La cifra de los filmes en concurso contempla: 21 largometrajes de ficción, 23 medio y cortometrajes, 24 óperas primas, 26 documentales y 28 animados; asimismo, 25 guiones y 18 carteles, optan por los Corales del Festival.
Entre las películas de ficción se hallan, además de Carrancho, de Pablo Trapero; Habana Eva, de la venezolana Fina Torres; Casa vieja (imagen), de Lester Hamlet, así como José Martí: el ojo del canario, de Fernando Pérez.
Lucero (Alemania), de Hanna Schygulla, actriz devenida realizadora, y Aché (Cuba), de Eduardo del Llano, figuran entre medio y cortometrajes.
El apartado de óperas primas, contempla títulos, entre otros, tales como Del amor y otros demonios (Costa Rica-Colombia), de Hilda Hidalgo, y Afinidades (Cuba-España), de los también actores Jorge Perugorría y Vladimir Cruz, aquí, ahora, en rol de realizadores en tiempo real.
El documental, género siempre atractivo, trajo a esta 32 edición del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, entre otros, los siguientes títulos: Memoria cubana (Brasil-Cuba-Francia), de Alice de Andrade e Iván Nápoles, referido, éste, a la monumental obra que, durante treinta años, desarrolló el Noticiero ICAIC Latinoamericano, y En el cuerpo equivocado (Cuba), de Marilyn Solaya, el cual aborda el tema transexual.
Entre los animados en concurso, figuran interesantes títulos procedentes de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, El Salvador, México, Perú y Venezuela.
En general, los países más representados en esta edición del evento son Argentina, México y Cuba. Habiéndonos ceñido aquí a las obras en concurso, en próximas ediciones ampliaremos las informaciones sobre todo lo que acontecerá en el 32 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano.

En el fotograma, aparece Ricardo Darín junto a la extraordinaria actriz argentina Martina Gusmán, convincente y real. En otro junto a la actriz Ariadna Gil, en el filme: Baile, Victoria.

sábado, 4 de diciembre de 2010

La profecía

Raúl San Miguel

Foto: Tomada de la Internet

Existe una tendencia a definir al cubano como ateo irreversible que lo sentencian con la frase: “se acuerda de Santa Bárbara cuando truena”. Nada más lejos de la verdad. La propia idiosincrasia de los nacidos en la Mayor de las Antillas y la formación de una cultura integrada por dos fuertes corrientes ancestrales: la española y la africana, desmienten tan absurda definición. El cubano es un creyente religioso consciente y activo. Lo demuestra en su comportamiento cotidiano. Se refuerza en los valores éticos, morales y religiosos adquiridos y fundamentados durante todo el proceso de forja de una nación. Incluso, podemos aseverar que son menos los ateos en Cuba en comparación con los creyentes y los religiosos.
En lo particular, en estos últimos conceptos, prefiero separar ambos conceptos. Creyentes, son la mayoría y debemos agregar la diversidad de tendencias de acuerdo con los intereses personales y de grupos. Religiosos, aquellos que de manera cotidiana ejercen el culto a sus deidades, teniendo en cuenta la fe que profesan por determinada religión.
Pero el asunto es que los cubanos son creyentes todos los días. Chango y Santa Bárbara son la misma deidad y lo refuerzan con una adoración que lleva a vestir los colores-atributos de esta Santa u Oricha, de acuerdo con las versiones católica y yoruba: rojo y blanco. Así lo reafirma nuestro Poeta Nacional (Ibbaé) Nicolás Guillén en La canción del Bongó”.



“En esta tierra mulata, de africano y español (Santa Bárbara de un lado, del otro lado Changó), siempre falta algún abuelo, cuando no sobra algún Don y hay títulos de Castilla y parientes de Bondó: vale más callarse, amigos, y no menear la cuestión, porque venimos de lejos, y andamos de dos en dos. Aquí el que más fino sea, responde si llamo yo”.

Según la profecía en el tablero Ifá, el traslado de miles de negras y negros africanos desde el África hasta América se debió al castigo de los dioses. Sin embargo, los propios orischas que permitieron a sus adoradores convertirse en esclavos, también colonizaron las mentes y los cuerpos de los conquistadores, a través de la mezcla de las razas y las dos prominentes culturas. En este sentido recuerdo con los propios colonizadores españoles habían sido invadidos por las tradiciones y la cultura de los moros durante varios siglos.
Es un hecho indiscutible que la celebración del 4 de diciembre, Día de Santa Bárbara, atrae a la mayoría de los cubanos a pedir deseos a Changó o Santa Bárbara, como lo hacen en la víspera y durante la celebración del Día de San Lázaro o Babalú Ayé, para los religiosos yorubas, que es decir la mezcla de todos los cubanos en dos religiones y culturas: la católica y la africana.
Tanto es así que diciembre se convierte en un mes de profecías y premoniciones. Los cubanos se preparan para concluir el año (cada año) con una fe incuestionable. La misma que lanzó, a los cimarrones, a escurrirse en las montañas y convocar a sus dioses para la guerra, la misma que movió a los criollos blancos y mestizos descendientes de españoles a unirse para la guerra por la independencia de Cuba, la misma que (en los días del Ejército Rebelde, en la Sierra Maestra) hizo con los guerrilleros portaran, junto a sus armas, los resguardos religiosos, collares dedicados a sus santos e invocaran a sus egguns (muertos) para que les protegieran en el combate.
Incluso, en el Santuario del Cobre existen evidencias de las promesas realizadas y algunas se concretaron después del Triunfo de la Revolución en Enero de 1959. Separar la cuestión religiosa de la vida del cubano es prácticamente imposible. Quizá, pudiera atribuirse “tal olvido” de que Santa Bárbara o Changó existe, por la propia dinámica de nuestras vidas que nos hace ver las cosas de una manera más científica, digamos, para más realista en cuanto a la cognición del mundo. No obstante, la religión en Cuba es, finalmente, una mezcla que se observa en la asunción de los dioses de ambas corrientes religiosas: católica y yoruba como un simbiosis que nos identifica, nos une y se extiende hacia las relaciones con otros pueblos del mundo; donde también atienden a sus dioses (orischas y egguns) los Iyabos (ahijados blancos, europeos).
Decía el rito a Santa Bárbara o Chango inicia diciembre y entra en su clímax con la celebración de Babalú Ayé o SanLázaro. Después los babalaos se reúnen y hacen la profecía de cuáles serán los dioses que regirán el próximo año. Desde entonces comienza todo un proceso religioso que nos involucra a todos de alguna manera, de acuerdo con las predicciones para la salud, las relaciones interpersonales y laborales; pero sobre todo cómo se proyectará el nuevo año para todas las personas en el mundo. Tanta fe religiosa de un pueblo capaz de mantener su independencia y soberanía política no puede ser ocultada.
Los asuntos pendientes, para cada individuo, deben resolverse antes que termine el año. Es lógico. En el caso de los cubanos coincide que cerramos, casi, el 2010 con el análisis del Proyecto de Lineamientos de la Economía Cubana para salvar la Revolución y el Socialismo. También tenemos el fuerte compromiso de Cinco compatriotas, Héroes de la República de Cuba, que son mantenidos prisioneros en cárceles de los Estados Unidos por luchar contra los planes y acciones terroristas de grupos contrarrevolucionarios que, basificados en la Florida, han recibido el apoyo directo (logístico y financiero) de los servicios de inteligencia (CIA) y el propio gobierno de la Casa Blanca.
Este año, se le pide a la actual administración norteamericana, al Presidente, señor Barack Obama, el indulto incondicional de estos compatriotas que han demostrado el valor para defender a una nación con el riesgo de sus propias vidas. Lo hacemos teniendo en cuenta la innegable manifestación de fe religiosa de un hombre de origen afroamericano que tiene fuertes raíces, en el África, como las nuestras; pero que también posee un criterio católico como lo ha demostrado.
La mayoría de los cubanos, tanto los residentes en los Estados Unidos como otras partes del mundo, añoran la posibilidad de que se levante el bloqueo y se eliminen las presiones que ejercen las leyes extraterritoriales estadounidenses: Helms-Burton y Torricelly, para reiniciar el camino sobre un puente normal de cooperación y entendimiento. Esa ha sido una constante en nuestra fe religiosa y nuestra lucha. Ha sido una posición sistemática y consecuente del gobierno revolucionario de Cuba en relación con los Estados Unidos. Tenemos argumentos suficientes. Existen numerosas razones. Son muchos los muertos que nos exigen continuar hacia un futuro soberano económicamente e independiente en la proyección social y política.
Fueron muchos los que cayeron por este sueño que es esperanza de vida y que vivimos y defendemos. Solo basta evocar los tiempos difíciles de las luchas en la manigua. La caída de uno de los grandes patriotas, el Lugarteniente General Antonio Maceo y Grajales, junto a su ayudante el Capitán Francisco Gómez Toro (ambos Masones como Martí), otro de los grandes ejemplos de jóvenes como miles que cayeron en combate en Cuba o en misiones internacionalistas en naciones de África, como parte del compromiso raigal que nos une a ese continente. Evocamos a los miles de compatriotas que murieron asesinados, durante la dictadura de Fulgencio Batista, en las llamadas “Pascuas Sangrientas”.
Los cubanos tenemos razones para creer, porque es lo que nos da la fuerza para luchar y continuar. La profecía se cumplirá. Nuestros Cinco Héroes prisioneros regresarán como aseguró nuestro líder histórico el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz. No porque sea el pensamiento de un hombre, sino por un concepto más profundo y que nos recuerda las palabras del Apóstol José Martí cuando aseguró que “Cuba no anda de pedigüeña por el mundo, sino de hermana”, y lo ha demostrado. Pero también en las palabras de Fidel: “Este pueblo se merece un lugar en la gloria, este pueblo se merece un lugar en la historia, este pueblo se merece la victoria”. Changó, guerrero, Santa Bárbara, protectora, nos acompaña todos los días en este empeño.

En la foto, tomada de la Internet, la Capilla a Santa Bárbara en el barrio Legüina, al lado de la Casa de Tataguines, Güines, La Habana.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Cuba, anda de hermana



Por Raúl San Miguel

Foto: Tomada de la Internet

En una verdadera barrera de contención se ha convertido la Brigada Médica cubana que enfrenta en Haití, las consecuencias del cólera. Esta es una verdad que no puede ser omitida. “Cuba anda de hermana”, como escribiera nuestro José Martí. Esta vez, lo demuestra ante los embates de una enfermedad que se apodera de cientos de vidas en un país casi agonizante después del impacto del terremoto que robó las vidas y causó daños irreparables en muchos de los más de medio millón de personas afectadas por el sismo.
La reconstrucción física de Haití, es otra de las tragedias que debe enfrentarse con el apoyo real de la comunidad internacional. No se trata de paliar los daños provocados por el terremoto y luego un huracán en la infraestructura física de la pequeña nación caribeña, sino de trazar estrategias a mediano y largo plazo _además de acciones inmediatas concretas (como el trabajo de la Brigada Médica cubana) para erradicar los brotes de epidemias (no solo el cólera) y la extrema situación en que la población haitiana, mayoritariamente empobrecida, recibe además los embates de la actual crisis internacional y la violencia social condicionada por los recientes fenómenos naturales y la depauperación provocada por siglos de sometimiento a explotaciones continuas, primero durante el dominio colonial y posteriormente bajo la neocolonización capitalista hasta hoy.
Según los últimos reportes noticiosos, desde Haití, la enfermedad avanza. Al cierre del pasado noviembre, se reportaban infectadas 75 888 personas, de las cuales la Brigada Médica Cubana atendió a 27 015, con 254 fallecidos. El resto de las instalaciones hospitalarias estatales, ONGs y privados, atendieron a 48 mil 875, de las cuales fallecieron 1 721. Entre los cooperantes cubanos se encuentran 201 médicos graduados de la Escuela Latinoamericana de Medicina, que hicieron posible la atención de los afectados por tan letal enfermedad.
Las posibilidades de que la enfermedad se extienda es una realidad. Por el momento, los médicos cubanos se concentran en potenciar los esfuerzos para impedir la muerte de los infectados. Resulta un proceso de infinito sentido humano el poder enfrentar la tragedia desde el mismo epicentro de quienes la sufren. Nuestros cooperantes resultan profesionales competentes y preparados para contingencias médicas como la que afecta a la nación haitiana. Lo han demostrado en incontables ocasiones en todas las latitudes del mundo. Por supuesto, es parte de un esfuerzo donde el capital humano resulta invaluable. Así lo confirman las expresiones de agradecimiento de quienes han visto el amor en nuestro personal de la Salud, y sobre todo el agradecimiento y apoyo del gobierno de la República de Haití, en la persona de su presidente René Preval. Cuba continúa su presencia solidaria en el reino de este mundo.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Nuevo encuentro con el Duende de las orquídeas

Raúl San Miguel

Fotos: Samuel Ponce y Cortesía del entrevistado

En una de las más recientes conversaciones telefónicas el maestro de la plástica Jorge Pérez Duporté, reconocido por sus investigaciones en el multivariado universo de las orquídeas, me formuló una pregunta inesperada: “Necesito un favor tuyo”, dijo y después me neutralizó: “Me gustaría que dijeras las palabras en la apertura de mi exposición en homenaje al aniversario noventa de la Prima Ballerina Abssoluta del Ballet Nacional de Cuba. Por supuesto, solo en muy contadas excepciones (y acoto esta palabra) he trabajado como maestro de ceremonias. No va con mi temperamento y realmente es una de las acciones más difíciles que he podido enfrentar en mi vida profesional. Pero un amigo es un amigo y, en el caso del maestro Duporté, esa cualidad debía ser asumida como una cuestión de honor y orgullo a quien me ofreció su amistad en calidad de familia.

Lo cierto es que el momento podía ser salvado si el Historiador de la Ciudad de la Habana, estaría para hablar de la sensible exposición dedicada a nuestra gran Alicia; pero fue un deseo que no fraguó debido a todas las circunstancias que hicieron imposible su asistencia. Y como es lógico asumí el reto y en buen momento: en aquel encuentro se fraguó un nuevo proyecto que me involucraría en el trabajo del artista guantanamero y residente en “Las Terrazas”, territorio entre las provincias Pinar del Río y la nueva Artemisa, donde se concentra una importante reserva de la biosfera.





Allí conversamos de un proyecto que se realiza en conjunto con la Oficina del Historiador de la Ciudad de la Habana y que tendrá su ubicación en la llamada Quinta de los Molinos, ubicada en la avenida Doctor Salvador Allende (antigua Carlos III), muy próxima a la Plaza de la Revolución en la capital cubana y donde tuviera su morada residencial el General en Jefe del Ejército Libertador cubano, Máximo Gómez Báez, principal caudillo, junto al Lugarteniente General Antonio Maceo y Grajales, de la guerra organizada por José Martí, en 1968. Referencia martiana que realizo debido al vínculo de su abuelo con Martí cuando le sirvió de explorador al Mayor General del Ejército Libertador.


Este tema se relaciona directamente con un importante evento científico que pudiera realizarse en La Habana.

En su opinión ¿Cuán necesario resultará el proyecto de la Oficina del Historiador de la Ciudad para la realización de un Congreso relacionado con las Orquídeas?

“Toda gestión a favor de los elementos que conforman la Naturaleza siempre será necesaria e imprescindible para nuestra existencia en el globo terráqueo. Considero de vital importancia este esfuerzo de la Oficina del Historiador de la Ciudad, la Sociedad Cubana de Botánica y la Asociación de Aficionados a la Botánica Juan Tomas Roig. Debemos recibir con alegría que instituciones tan serias como estas organicen tal actividad reuniendo personas de distintos niveles de especialización y conocimiento en una acción relacionada con una de las especies más diversas de la flora a nivel mundial”.


De acuerdo con sus experiencias acumuladas en décadas de trabajo. ¿Considera que nuestro país (Cuba) se ha convertido en un firme exponente de las investigaciones relacionadas con las Orquídeas?

“No cabe duda alguna que nuestro país es un indiscutible exponente en el terreno de las investigaciones científicas, pero no me atrevo asegurar que en el estudio de esta familia botánica (las orquídeas) estemos a la cabeza. Hay muchísimas personas con talento y dedicación que le dedican su tiempo a clasificarlas, estudiarlas e incluso buscar nuevas variedades a través de experimentos, pero eso no basta, hay que esforzarse más. Eso espero”.

¿Este Congreso será una oportunidad para presentar algunos de sus trabajos aún inéditos?

“Espero sorprender. Trabajo en la materialización de varias obras y específicamente he puesto todo el interés en una pieza fundida en granito que representa el Epidendrum ramosum, especie de orquídea cubana que me gusta mucho. Veremos la reacción de los asistentes y observaremos cómo la reciben. No creo que se haya utilizado este material antes para realizar una ilustración científica. Si llegan a tiempo (desde Madrid) mostraré parte de mi colección en vidrio de 15 orquídeas cubanas. Esta sería la sorpresa que les tengo por ahora”.

Su participación como ilustrador para ediciones de revistas científicas cubanas y foráneas y su participación en expediciones (personales y colectivas) exploratorias, le ha permitido entrar en una especialidad que prácticamente ha hecho suya en las variantes relacionadas con las artes visuales modernas. Tenemos conocimientos de sus relaciones con la National Geographis, pero apenas se observan libros ilustrados con especies de nuestra flora (en este caso) y fauna realizados por artistas cubanos. ¿Existen garantías, en Cuba, para la formación de jóvenes artistas vinculados a este tipo de trabajo artístico vinculado a la gráfica de la investigación?

“Con toda sinceridad, no lo creo. Claro, me refiero a la ilustración científica. Existen prometedores exponentes de las artes plásticas en nuestro país, pero no he conocido esa motivación por dar continuidad a un trabajo tan interesante, pudiéramos decir para no entrar en las especificaciones comerciales que apremian, en estos tiempos, también a los artistas”.

En una ocasión hizo referencia a su propósito de dedicar una serie de orquídeas, específicamente al desaparecido cantante Beny Moré. ¿Por qué?

“Toda persona que me conoce sabe de mi pasión por la música de Beny Moré y todo lo que se mueve a su alrededor desde el punto de vista creativo, de leyenda casi místico en cuanto a un extraordinario músico autodidacta que resultó un excepcional creador y de una agudeza conocida por la virtud del “oído absoluto” en la música. Creo que entre las más de 30,000 especies naturales de orquídeas de las cuales se tiene referencia, debían colocarse a los pies de El Gran Beny Moré, pero es una forma personal de graficar la dimensión para homenajear el talento de un artista que admiro.

¿En qué nivel se encuentra el proyecto de preparación de piezas suyas que adornarán los paseos de un parque en la ciudad de Guantánamo?

“Ya realizamos la selección de las especies de orquídeas que serán colocadas en las aceras de mi Patria chica, el lugar donde nací. Una gran parte de los bocetos que servirán de plantillas ya están aprobados, la otra parte del apoyo, para materializar el proyecto, corresponde a las autoridades del Gobierno y la UNEAC de esa provincia. Sé que puedo contar con amigos foráneos que apoyarían el financiamiento de esta obra, pero no es lo que deseo. Se trata de una cuestión de honor que sea realizado con el apoyo y esfuerzo de mis coterráneos, es para ellos y el futuro de nuevas generaciones de ciudadanos en mi ciudad natal que pretendo ofrecer esa parte, llamémosle así, de mi legado artístico. Mientras, yo espero”.


Reitero es mi consideración personal. Comenzaré, cuando llegue el momento, este homenaje con la necesaria referencia a una planta cubana: la Siguaraya, y que tiene una relación directa con la cultura nacional, específicamente, la afrocubana. Recuerdo que “sin permiso no se puede tumbar” (Ríe). Por el momento no tengo otras cuestiones, aunque un verdadero artista siempre sueña, cada día, con un nuevo proyecto. Estos, por el momento, me servirían para completar y complementar un ciclo de los que, en mi obra plástica, ya poseo.