lunes, 1 de septiembre de 2014

El nuncio que ofende a Cuba



Publicado por el sitio digital Cubainformación, el 1 de septiembre de 2014, bajo el título: El nuncio del Vaticano que ofende a Cuba, consideré importante traerlo al blog y compartirlo con sus cibernautas. Agrego dos link de referencias, el segundo tiene que ver con un artículo que escribí también en septiembre, pero de hace unos años y contiene un texto de Silvio Rodríguez que considero muy presente.

La autora, artista y activista cubana residente en Miami, con una de sus esculturas.

Yadira Escobar.- ¿Ofreceremos nuestro cuello confiado a la hipocresía de los falsos profetas? Mucho cuidado debemos tener con todos esos que mezclan la religión con la política para engañarnos mejor. La religión…en mi opinión, debe ser cosa privada, pero bueno ya sabemos que estas cosas han tomado siglos en formarse e institucionalizarse. Nuestras sociedades alimentan holgazanes de todo tipo, pero de todos ellos son ciertamente algunos religiosos lo más insoportables, porque además de no ganarse el pan con el sudor de su frente, se atreven a moralizar con arrogancia para debilitar nuestra dignidad.
El arzobispo Bruno Musaró; nuncio apostólico del Vaticano en La Habana, dice entre otros insultos que los cubanos viven en:
” condiciones de absoluta pobreza y degradación humana “.
Lo de pobreza no es un insulto, sabemos que hay mucha pobreza en nuestro planeta y la miseria espantosa en que viven millones de latinoamericanos debe ser algo muy conocido para la Iglesia católica. Cuba también atraviesa una seria crisis económica que inevitablemente golpea con fuerza a los grupos más vulnerables de su sociedad y existen casos sociales muy lamentables que aprietan el corazón.
Esto no significa sin embargo que con la acción social de la Iglesia se van a resolver, y mucho menos con los partidos políticos que se apoyan en ella. en Cuba por ejemplo anda muy entusiasmado con los comentarios del Nuncio, Luis Alberto Mariño, miembro del Movimiento Cristiano de Liberación y ya dijo a Martí Noticias: “Esas palabras dan mucha esperanza a los que estamos dentro y fuera de Cuba”.
Más allá de la retórica oscurantista y medieval de los movimientos políticos mezclados con la religión esta la mentira absoluta y descarada de la gente que vive del cuento. Por supuesto que todos los cubanos queremos una “Cuba mejor”, o literalmente lo que dice Mariño: “OTRA CUBA PUEDE SER POSIBLE”. El problema es que para llegar a esa Cuba, lo primero que hay que hacer es expulsar del debate a los elementos extraños al soberano.
El Vaticano es un Estado, y no se debe meter en los asuntos internos de otros Estados. El Movimiento Cristiano de Liberación es como su nombre lo indica, un grupo religioso que pretende hacer política, o un grupo político que pretende usar la religión para lograr propósitos… como quiera que sea es una unión de cosas que no se deben mezclar. Mucho menos entre gente moderna, incluyente y secular. No es extraño que el MCL vea con “mucha esperanza” la opinión mediocre de un extranjero, pues ese movimiento es todo menos nacionalista.
La degradación de sacerdotes que engañaron a tiernas criaturas y la bobería de los padres que se las confiaron creyendo a esta altura que los curas son mejores que los laicos, ha sido un espectáculo devastador desde el punto de vista moral. Sin embargo pocos políticos han aprovechado esto para cargar contra la Iglesia comparándola moralmente con otras religiones, así que lo que este arzobispo hace comparando a Cuba con Italia es repudiable como acto político contra la dignidad de la nación cubana.
Creo que es importante luchar contra la pobreza en Cuba, en Estados Unidos y en Europa. También sé que esa degradación que señala el religioso es un punto de vista hipócrita y muy político. En su misma tierra natal hay graves problemas de prostitución, tráfico de drogas y evasión fiscal y a eso no le ha dado nunca tal publicidad. Por otro lado, eso de comparar a Italia con Cuba me parece mal intencionado y mezquino.
¿Se refiere a Italia del norte o del sur? Porque si pretende hacer comparaciones primero me tiene que definir a que Italia se refiere, a la de los ricos o a la de los pobres y degradados por el despotismo del capital mal habido.
NOTA: El collar es una escultura mía reciente de diversos materiales, así que puedo decir que me vestí con mi propia arte… pero no es recomendado para uso en espacios públicos por obvias razones.




Vamos a andar






“Vamos a andar
para llegar
a la vida.” S.R.
Foto de la Internet (Cubadebate)

No quisiera hablar de cifras, prefiero dejar que cada cual busque las referencias en los diarios. La educación en Cuba, como sistema, no puede –en mi criterio- referirse exclusivamente en números, sino en hechos concretos; con independencia de los avatares de mi país para cumplir cada objetivo propuesto para un nuevo curso lectivo, a pesar de las limitaciones generadas por el genocida bloqueo impuesto por el gobierno de Estados Unidos, desde hace más de medio siglo.

Hoy el amanecer fue diferente al resto de los días que culminan este verano prolongado climatológicamente en mi país. Temprano escuché el ajetreo de los madrugadores de vuelta a las escuelas. Es un ambiente que contagia y convoca por los recuerdos propios y los compartidos. De cierta forma, este primero de septiembre nos obliga a mirar, con mucho orgullo, a los que retornan a las aulas, pero inevitablemente resulta mucho mayor, la emoción por los iniciados.
Cada plantel se convierte en un gran panal. Por doquier se observan a los padres en busca del contacto visual con los hijos e hijas que ya forman parte de ese hermoso espacio llamado escuela. Otros explican los últimos detalles que nunca serán postreros porque se repetirán a la salida, cuando al regreso se intercambien preguntas y anécdotas de la impresión causada por la primera clase. No importa el nivel de instrucción: primaria, secundaria o universitaria, ni el tipo de escuela: educación especial o politécnica. Las escenas se multiplican, a lo largo y ancho de la Isla, en cada rincón, sobre las montañas... y crecen de la misma forma que el sol se apropia de la estrenada jornada.

Una vez más, se ha proyectado consolidar el trabajo de la escuela; pero con mucha más experiencia de la madurez alcanzada por años de perfeccionamiento, de enfrentamiento a subjetividades, carencias de recursos materiales y de un tremendo esfuerzo por parte del Estado y la familia, para garantizar el futuro de nuestros hijos.

Escribo porque aún recuerdo haber cumplido el secreto deseo de subir la escalinata de la Universidad de la Habana, escribir mi primera crónica en relación con este lugar lleno de historia y de ejemplos, de otros jóvenes con sueños de futuro que subieron al pedestal de la Patria. Escribo porque aún recuerdo el olor a nuevo del primer lápiz y libreta, tal vez porque sea tan eternamente presente, en cada mes de septiembre, como necesario compartirlo.

Escribo porque no deja de impresionarme ver los rostros de los estudiantes y de sus maestros, porque me emociona saber que, en sus voces, se alza el himno de la Patria, como el canto más hermoso y pleno a la independencia y la soberanía que dignifica a Cuba que anda de hermana por el mundo.

RSM.

domingo, 31 de agosto de 2014

Entre el insomnio y el desvelo






1:21, am.
“Amanece en la oscuridad sempiterna
Un hilo de luna me grita: ¡Despierta!
el desvelo es la condena
cuando los duendes de la madrugada
acechan                  
como sombras
sobre las palabras,
acechan,
devoran los minutos
en las horas muertas,
me condenan al desvelo
en la oscuridad eterna”.
RSM


 Raúl San Miguel

Óleos de Vicente Bonachea




Busqué entre los libros y encontré Hablar de Gramsci, editado por la Cátedra de Estudios Antonio Gramsci, del Centro de Cultura y Desarrollo de la Cultura Cubana Juan Marinello, leí: “Al pensar en Gramsci, se me impone ante todo esa dignidad profunda, y viene a mi mente una idea de Fitchte que repetía un viejo profesor. Decía aquel, poco más o menos, que si en un solo hombre el pensamiento y la acción se funden en un todo único, en ese hombre, y solo en él, la Filosofía ha cumplido su misión. No es necesario demostrar, en este sentido, que la Filosofía cumplió su misión en Gramsci, cuya vida representa todo un paradigma ético.
“Se piensa como se vive”, expresa la conocida máxima, y no le falta razón. Pero no menos cierta es la aseveración contraria: “Se vive como se piensa”; no como se dice pensar, sino como realmente se piensa. En sentido riguroso, el pensamiento es el modo de acción del ser humano, la serie de sus actos. “Por sus frutos los conoceréis” –dice la máxima bíblica. El pensamiento de Gramsci es la serie de sus actos, su obra toda, en primer lugar, su obra como revolucionario, la obra de un comunista que encarna la idea que él preconiza del intelectual orgánico, aquel que late con el corazón de su clase y de su pueblo; distante, como una galaxia de otra, del intelectual institucionalizado o de academia. Son conocidos el esfuerzo y las energías que dedicó a la creación del Partido Comunista de Italia. Si su rostro era pálido como el de algunos intelectuales institucionalizados, las sombras de la cárcel fueron culpables de ello.
Gramsci es uno de los hombres infinitos del pensamiento comunista de nuestro siglo. Subrayo esta determinación decisiva --la de comunista-- porque tampoco Gramsci ha escapado del desdibujamiento  político y académico de la gran tormenta contrarrevolucionaria que nos azota. Todos conocemos los abusos que se hacen en su nombre, allí donde el pensamiento hegemónico no ha podido silenciarlo del todo, o ha preferido, a través de sus teóricos de cierta izquierda resbaladiza, mellarle todos los filos anticapitalistas y enrumbarlo, no solo contra consabidos vicios antidemocráticos de la experiencia histórica de construcción socialista, sino contra el propio ideal comunista, hasta convertirlo en un muñeco funcional al sistema de dominación burgués.”
Después de leer la presentación del libro, escrita por Rubén Zardoya Loureda, había pasado, al menos una hora. No podía borrar el desvelo y decidí buscar la causa del insomnio entre las páginas del volumen Poesía de Dulce María Loynaz, de la edición centenario (1902-202), de la Biblioteca de Literatura Cubana.

Leí:

Nocturno (en la pp.53)

“La noche es redonda: Se enrosca
sobre sí misma. Y sobre sí gira tanto que se
le ha hecho un vacío en el centro.
tanto se ha pulido la noche,
que si alguien resbalara en ella
caería sin un asola arista de que asirse…
                                                                   Noche:
Embudo, remolino de
paredes de agua contenida,
bostezo negro de la Esfinge.
Noche… En ti se apagan las rosas,
se quiebra el mar desencajado
por la luna, se hunden los siglos.
Tú eres la que nos hace trampas
de luz con las estrellas muertas.
Tú eres la que se toca húmeda
en las alas de los murciélagos…
Noche, gelatina de luna
gris que se escurre entre los dedos…
Noche de las puertas cerradas
y del gato erizado… ¡Noche
del mundo repulida y cóncava--,
la noche sin caminos!... O
con un solo camino
en redondo: El trágico camino de la circunferencia…
(Dulce María Loynaz)

A esa altura de mi desvelo aún no había descubierto la causa del insomnio y habían pasado, al menos dos horas desde que desperté, asediado por los recuerdos el bullicio oscuro de los madrugadores, los chismes que se contaban –casi en susurro– las hormigas de una colonia ancestral al sur de mi ventana.
Después de haber leído, arriba, a Gramsci, también pienso que el tiempo se vive de una manera diferente, según las lecturas. Entonces, tampoco la Loynaz me dio la clave del porqué estaba despierto, ni qué pensamientos boceteaban las ideas vagantes dentro de mi cabeza. Escribí:

Húmeda la boca:
solloza un beso
en los ojos, la palabra
es una súplica.
La palabra quedada
como la hoja de un árbol,
negada a caer
a germinar
como una voz que despierta
después del letargo-silencio
y dice: escúchame,
no has muerto.
Anda,
Lucha,
Vive
porque solo muere el recuerdo
que no late
en un pensamiento nuevo.
Anda,
Vive,
Lucha.
Levanta en tus manos,
la palabra que despierta la voz,
de tus hermanos muertos.
(RSM).



Regresé diez páginas atrás, como si fueran años y leí:



La extranjera (en la pp.43)

No era bueno quererla; por los ojos
le pasaban a veces como nieblas
de otros paisajes: No tenían
color sus ojos; eran
fríos y turbios como ventisqueros...

No era bueno quererla...
Adormecía con su voz lejana,
con sus palabras quietas
que caían sin ruido, semejantes
a escarcha ligera
de marzo en las primeras
rosas, sin deshojar
los pétalos...
Alguien por retenerla
quiso hacer de toda su vida
un lazo...Un solo lazo fuerte y duro...
Ella
con sus frágiles manos rompió el lazo
que era lazo de vida...

(A veces, nieblas
de otro país pasaban por sus ojos...)

No era bueno quererla.
(Dulce María Loynaz)        

A esta hora, ya habían pasado al menos tres horas y el amanecer afloraba en el silencio fresco que precede al nacimiento de las rosas. Entonces encontré el motivo del desvelo y la causa del insomnio, no su causa. Justo en la imagen de dos seudorrevolucionarios, sumergidos en la gran tormenta que nos azota, lejos de sus propios rumbos y sin trincheras.

Escribí:

Ella encontró la imagen perfecta:
La colgó a su espalda y gritó
desde la herida, profunda, abierta
un surtidor blanquecino, difuso
como sus ideas,
y, espero, atenta,
entre gemidos onomatopéyicos
sus palabras huecas
verde entorno y espeso recinto,
su trampa epódica
su naturaleza infecta
y esperó, atenta,
en la sonrisa (...)
dispuesta (...).

Él oteando el horizonte
como un animal que acecha,
en su hambre inconexa
dispuesto a llorar su miseria.
Exhibe (por compromiso) una imagen
sin primavera,
(...)
y en el rostro de pez-luna,
la mirada prisionera.
Nunca le llama, esposa,
mucho menos compañera,
siempre a prudente distancia
la obliga a viajar en tercera,
en la sintaxis gramatical
nunca será la primera.
queda expuesta a los ataques
de otros amigos hienas.

Él y ella, tendidos,
en la impertinent espera,
acechan como reptiles,
acechan.

RSM